Las Mil Polleras generó $43.3 millones y reunió a casi 289 mil personas en Panamá

La afluencia elevó la demanda de hospedaje en Azuero y activó transporte, restaurantes, comercios y servicios turísticos, según cifras oficiales

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Se contabilizó la participación de
Se contabilizó la participación de 105 delegaciones entre entidades del Estado y empresas privadas. Cortesía

El Desfile de las Mil Polleras 2026 dejó un impacto económico estimado en 43.3 millones de dólares y una asistencia aproximada de 288,750 personas, consolidándose como uno de los eventos culturales con mayor capacidad de movilización turística y comercial en Panamá.

Las cifras reflejan no solo la magnitud del encuentro folclórico, sino su peso como motor de actividad económica para la región de Azuero y zonas aledañas, donde se elevó la ocupación hotelera y se dinamizaron sectores como transporte, gastronomía, comercio y servicios turísticos.

El evento consiste en un desfile folclórico que recorre las principales avenidas de la ciudad de Las Tablas, en la provincia de Los Santos, una de las regiones con mayor influencia cultural del país.

Delegaciones de distintas partes de Panamá participan con presentaciones de música típica, bailes tradicionales y la exhibición de vestimentas nacionales, en una jornada que convierte a la ciudad en un punto de encuentro para visitantes y residentes.

Su símbolo central es la pollera, el vestido típico femenino de Panamá, elaborado de forma artesanal con telas finas y bordados hechos a mano, cuya confección puede tomar meses.

La pollera es considera como
La pollera es considera como uno de los trajes típicos más hermosos del mundo. Cortesía

La indumentaria suele complementarse con tembleques, joyería tradicional y accesorios que forman parte del patrimonio cultural del país y que, durante el desfile, se muestran como expresión de identidad y orgullo nacional.

La edición 2026 reunió a 105 delegaciones provenientes de distintas regiones del país, además de visitantes nacionales e internacionales, en un despliegue que volvió a posicionar al desfile como una de las vitrinas culturales más relevantes del calendario panameño.

La afluencia masiva de público generó un flujo sostenido de consumo en hoteles, restaurantes, fondas, comercios y transporte, reforzando la idea de que este tipo de eventos no solo cumplen una función simbólica o patrimonial, sino que tienen efectos directos sobre la economía local.

El impacto de más de 43 millones de dólares se distribuyó principalmente en hospedaje, alimentación, transporte terrestre, compras, artesanías y actividades recreativas, en un contexto de alta demanda turística en Azuero.

Un imán de visitantes

Autoridades del sector turístico destacaron que la presión sobre la capacidad instalada confirma que el Desfile de las Mil Polleras se ha convertido en un imán de visitantes, tanto para panameños de otras provincias como para turistas extranjeros interesados en experiencias culturales.

La administradora de la Autoridad
La administradora de la Autoridad de Turismo de Panamá, Gloria De León, participó en la actividad cultural. Cortesía

Para Gloria De León, administradora de la Autoridad de Turismo de Panamá, el evento trasciende su dimensión folclórica y se consolida como una herramienta de desarrollo.

El Desfile de las Mil Polleras es una expresión viva de nuestra identidad y, al mismo tiempo, un motor real para el desarrollo turístico y económico del país.

Este evento demuestra cómo la cultura panameña, bien gestionada, genera empleo, atrae visitantes y distribuye beneficios directos en las comunidades, fortaleciendo la descentralización del turismo y posicionando a Panamá como un destino auténtico y competitivo a nivel internacional”, afirmó.

Uno de los componentes con mayor efecto directo sobre la economía local fue la vereda de artesanos y emprendedores organizada por el Ministerio de Cultura, que generó ingresos por 230,000 dólares.

Este espacio permitió poner en valor la producción artesanal, la joyería tradicional, los bordados y accesorios típicos, y funcionó como una plataforma de comercialización para pequeños productores y creadores locales.

La ministra de Cultura, Maruja
La ministra de Cultura, Maruja Herrera, resaltó el impacto económico de la actividad. Cortesía

Maruja Herrera, ministra de Cultura, subrayó que el desfile no solo preserva tradiciones, sino que convierte la cultura en una fuente concreta de bienestar.

“Las Mil Polleras ha demostrado que la cultura es un bien que genera recursos y produce bienestar y progreso con los diseños y puntadas de cada pollera, las joyas de nuestros orfebres y los accesorios que las adornan y en las que cobra vida la memoria de Panamá.

El Desfile de las Mil Polleras engalana nuestras calles y exalta la mayor riqueza de nuestro país, que es nuestra cultura, custodiada en las manos de nuestros artesanos y transmitida con orgullo de generación en generación”, expresó.

Más allá de las cifras, la edición 2026 volvió a evidenciar el papel del desfile como una plataforma para la descentralización del turismo.

Al concentrar actividad fuera de la capital, el evento canaliza ingresos hacia comunidades anfitrionas, impulsa emprendimientos y fortalece cadenas productivas vinculadas al turismo cultural.

La llegada de casi 289,000 personas obliga a movilizar logística, seguridad, atención médica, transporte y servicios, lo que multiplica su efecto económico en el territorio.

La ocupación hotelera en la
La ocupación hotelera en la provincia de Los Santos, y en zonas cercanas superó el 90%. Cortesía

La Autoridad de Turismo de Panamá destacó la coordinación con organizadores, autoridades locales y estamentos de seguridad y atención, incluyendo la Cruz Roja, el Sistema Nacional de Protección Civil, la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, la Policía Nacional, el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social, además del sector privado y las comunidades locales, como factores clave para garantizar el orden y la seguridad de los asistentes.

En un contexto donde Panamá busca diversificar su oferta turística, el Desfile de las Mil Polleras aparece como un activo estratégico.

Su capacidad para atraer multitudes, generar ingresos millonarios y proyectar una imagen de país anclada en la identidad cultural lo convierte en un producto turístico con potencial de mayor proyección internacional.