
El ataque terrorista de Hamas contra Israel se produjo en el contexto de los Acuerdos de Abraham y en medio del histórico acercamiento entre Israel y Arabia Saudita.
Ante esta situación, los principales candidatos a la Presidencia de Argentina han condenado los ataques terroristas y han expresado su solidaridad con Israel.
Sin embargo, me pregunto qué es lo que está haciendo el actual gobierno ante la horrorosa situación planteada por el secuestro de ciudadanos argentinos por parte de Hamas.
Son actos criminales que demandan la adopción de medidas urgentes para no ser cómplices del terrorismo. Más aún si tenemos en cuenta los antecedentes de nuestro país, que ha sido víctima de dos ataques, y el status político y diplomático que el actual gobierno le otorgó a la relación con los palestinos.
En el año 2008, mediante Decreto 356/08, se estableció la oficina de Representación Argentina ante la Autoridad Palestina en Ramallah. Tiempo después, mediante el Decreto 1882/10 la Presidenta Cristina Kirchner reconoció a Palestina como Estado. En marzo de 2015 aprobó la condecoración con la orden del Libertador General San Martín en el grado de Gran Cruz al “embajador de Palestina” en Argentina Wualid Muaqqat. Y en diciembre del 2015 declaró como huésped oficial al Secretario General de la Organización de la Liberación de Palestina (OLP), Saed Erekat, quien había visitado el país el 12 y 13 de agosto de 2014.
La Cancillería tiene en su página oficial un link a la Embajada de Palestina en Argentina donde a un simple click se puede acceder a la página de la representación “diplomática”. Allí se puede ver al actual encargado de negocios, Riad Alhalabi, declarando en un reportaje acerca de los recientes sucesos que “el problema no es Hamas; Hamas es un factor del pueblo Palestino que tomo el camino de la resistencia para liberar su territorio”.
Mientras tanto hay rehenes argentinos secuestrados en Gaza. Y ciudadanos argentinos muertos por los ataques terroristas.
Sería interesante saber si la Cancillería argentina cumplió con los deberes de funcionario público: ¿suspendió la oficina en Ramallah?
¿Denunció ante las Naciones Unidas la situación de los ciudadanos argentinos secuestrados atento a que el Consejo de Seguridad está tratando el caso?
¿Citó al encargado de negocios de Palestina para manifestarle una protesta formal y exigir la liberación inmediata de los rehenes y la aparición con vida de los ciudadanos argentinos desaparecidos?
Nuestros compatriotas llevan en esta situación más de una semana sin ningún tipo de solución: ¿va a expulsar al representante de Palestina de nuestro país y a romper relaciones diplomáticas con un estado (así está reconocido por el gobierno) que mata y secuestra a nuestros ciudadanos?
Sería lógico que lo hubieran hecho. Aunque lo lógico no es lo normal estos días.
Últimas Noticias
Polarizar con el riesgo K conspira contra el crecimiento económico
Aunque la baja de la inflación y el orden de las cuentas públicas detienen el deterioro estatal, la falta de inversión privada frena la reactivación sostenida en Argentina
Más allá de la indignación: una responsabilidad como sociedad educadora
El sistema SíseVe ha recibido denuncias por agresiones físicas, psicológicas y sexuales contra alumnado durante 2025, una cifra que sitúa el episodio del autobús dentro de un problema nacional de mayor alcance

Nutrición en redes sociales: no todo lo que se viraliza alimenta bien
Dietas milagro, recomendaciones sin evidencia y experiencias personales convertidas en “verdades” circulan cada día en redes sociales. Aprender a distinguir información confiable es hoy parte esencial del cuidado de nuestra salud

Jeremías Gamboa en Suiza: literatura peruana para reencontrarnos
El novelista señaló que consulados, universidades y librerías muestran disposición e interés, pero advirtió que las iniciativas dependen de coincidencias y gestiones aisladas, según observó durante sus desplazamientos por distintos países

La deuda alimentaria de Lima y la próxima alcaldía
La ENDES 2025 reportó que el indicador para menores de 6 a 35 meses subió frente a 2024, mientras la desnutrición crónica en menores de cinco años pasó de 4,3% a 5,3%



