Reunión con empresarias en la Quinta de Olivos: una revolución positiva con ideas innovadoras para salir de la crisis

El 3 de junio Alberto Fernández mantuvo una reunión con empresarios exclusivamente varones. A partir de allí un grupo de funcionarias hizo lazos con empresarias en coordinación entre mujeres gestionando y mujeres gobernando. El 5 de agosto fueron recibidas por el Presidente

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La foto de la Quinta de Olivos con las empresarias que mantuvieron la reunión con Alberto Fernández mantuvo la distancia pero manifestó la diversidad.
La foto de la Quinta de Olivos con las empresarias que mantuvieron la reunión con Alberto Fernández mantuvo la distancia pero manifestó la diversidad.

El 3 de junio del 2015 marcó un antes y un después por la irrupción de Ni Una Menos. El 3 de junio del 2020, en medio de la crisis por la pandemia y la cuarentena que no permitió juntar a las mujeres y disidencias sexuales en la calle, el presidente Alberto Fernández hizo una reunión con empresarios en donde solo había funcionarios y ejecutivos. Ni una sola.

El 3-J volverá a quedar en la historia. Pero, cinco años después de Ni Una Menos, porque la foto con una mesa productiva sin mujeres derivó en la construcción de un espacio nuevo y la reunión de empresarias en la Quinta de Olivos. Nunca más una foto sin ninguna.

Y no solo una foto, sino una idea de política con una mesa en donde solo se escuchen a los portadores de corbatas al cuello. Esa mesa sin las que, mayoritariamente, trabajan, cocinan y ponen la mesa es un modelo de política perimida, pero todavía vigente. ¿Cómo se encuentra una salida a una crisis sin contar con las que salen a pelearla o se quedan para cuidar a su familia?

El 9 de julio Carolina Castro fue invitada al acto con empresarios para encabezar el acto por el Día de la Independencia. (Presidencia)
El 9 de julio Carolina Castro fue invitada al acto con empresarios para encabezar el acto por el Día de la Independencia. (Presidencia)

No es posible un modelo económico que modifique la vida de las trabajadoras, pero que no las incorpore a la hora de tomar decisiones. Las que limpian, las que curan las heridas, las que trasnochan para ayudar en las tareas escolares por zoom y mantener al día los pedidos de la oficina, las que responden dudas de matemática fuera de horario, las que cargan nafta, las que venden remedios, las que apuestan a un modelo productivo, no pueden ser una sombra que no se ve cuando se trata de decidir medidas y caminos.

El 22 de junio un grupo de funcionarias (que se agrupan en Mujeres Gobernando) se reunió con un grupo de empresarias o directivas de empresas (desde Pymes hasta multinacionales de todo el país) en el Salón de Mujeres Argentinas del Bicentenario, de la Casa Rosada. La idea fue que esa reunión fuera un trampolín. Ya no alcanza con hacer acuerdos por debajo de la mesa, sino sobre la mesa.

Un mes después del 3-J, el 4 de julio, el Alberto Fernández reconoció: “Días atrás la historia cuenta que hicimos una reunión con la UIA y era una enorme mesa toda de hombres y muchas se enojaron y tenían razón. La verdad es que salí corriendo a decir ‘ojo con la foto que suben’, pero la foto ya estaba subida. Y tenían razón. Y yo me arrepentí mucho de esa reunión, que fue muy fructífera quiero aclarar, porque nosotros hablamos mucho. Pero esa foto no mostraba lo que nosotros queremos mostrar. Esa foto mostraba a un grupo de hombres hablando del futuro nuestro. Y el futuro nuestro no es de los hombres. El futuro nuestro es de todas, todos y todes”, remarcó el Jefe de Estado.

Mujeres empresarias - Alberto Fernandez


El 9 de julio, en el acto por la Independencia, el Presidente convocó a empresarios, sindicalistas y ruralistas y, especialmente, a una de las impulsoras del grupo de Mujeres Gestionando: la empresaria autopartista (de Industrias Guidi Autopartes) Carolina Castro e integrante del Comité Ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA).

Nos pasa a todos: cambiar requiere ponernos en un lugar de incomodidad. Y ese es el proceso que tenemos que hacer. Ese esfuerzo también tiene que traducirse en cambios concretos de políticas que se que muchas mujeres en el gobierno están intentando hacer”, remarcó Castro.

Dos meses después, el 5 de agosto, Fernández recibió en la Quinta de Olivos al grupo de empresarias para analizar la agenda del sector productivo en la Argentina. Un buen ejemplo como el problema no son los errores, sino provocar cambios que sean superadores.

El Presidente estuvo dos horas con nosotras. Es un tiempo relevante en la agenda presidencial. Y nos escuchó muy atentamente. Se tomó nota de nuestros planteos. Y el Presidente dijo que para él era importante fomentar a las mujeres en los espacios de decisión y que él entendía que hay un cambio de época y que la mujer es un factor de revolución positivo para la sociedad”, relata Castro, una de las integrantes claves del cambio en el diálogo del gobierno con los sectores productivos que incluya la perspectiva de género.

“El Presidente nos dijo que podemos ayudar y nos incentivó a que pensáramos de manera innovadora y creativa a pensar como damos vuelta el país y volvemos a crecer. Nos invitó a ser parte de esa conversación”, cuenta Castro.

Fernández no anunció medidas económicas, pero sí anticipó que responderían a muchos de los planteos de las empresarias: “Nos dijo que muchas de las cosas que le planteamos están contempladas en las medidas que el gobierno va a anunciar, aunque no entró en los detalles de cuales son las medidas, ni cuando van a ser anunciadas”, informa la integrante de la UIA.

El equipo de funcionarias que promovieron el lazo con las empresarias estuvo integrado por la Vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca Bocco; la Ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta y la asesora presidencial Cecilia Nicolini.

El 9 de julio el Presidente convocó a una empresaria para que la foto no fuera solo con varones. Ahora se reunió con un grupo de ejecutivas en Olivos. (Presidencia)
El 9 de julio el Presidente convocó a una empresaria para que la foto no fuera solo con varones. Ahora se reunió con un grupo de ejecutivas en Olivos. (Presidencia)

Las empresarias convocados fueron Carolina Castro; Paula Altavilla, directora para el Cono Sur de Whirpool; Laura Barnator, gerenta de Unilever; Dolores Fernández Lobbe, gerenta General de Walmart Argentina; Verónica Andreani, directora de Andreani; Cecilia Castelli, fundadora de Todomoda; Jimena Sabor, directora de Síntesis Biológica y Edith Encinas, Secretaria de la cooperativa de trabajo La Cabaña.

Barnator resaltó que la reunión fue con mujeres empresarias, pero que no fue una reunión para hablar solo temas de género, sino de economía: “En la reunión pudimos hablar de los problemas y las propuestas de cada uno de los sectores y empresas que representamos, sobre el contexto actual y de como vemos la salida. Es muy importante que el diálogo no se de solo por el tema de diversidad”.

La gerenta de Unilever describió la dinámica del encuentro en la Quinta de Olivos: “Se escucharon las diferentes posiciones y se tomo nota. Esperamos que estos espacios de diálogo permanezcan ya que miradas más diversas pueden generar soluciones más integrales”.

El Presidente Alberto Fernández se reunió en la Quinta de Olivos con un grupo de empresarias y funcionarias para escuchar problemas y convocar a pensar ideas innovadoras para salir de la crisis.
El Presidente Alberto Fernández se reunió en la Quinta de Olivos con un grupo de empresarias y funcionarias para escuchar problemas y convocar a pensar ideas innovadoras para salir de la crisis.

“Las empresarias que convocamos eran de diversos sectores y trayectorias. Venían de multinacionales, grandes empresas nacionales, pymes y del sector de las cooperativas, y a su vez de distintos lugares del país. Y más allá de que el diagnóstico es similar al que hacen los hombres estamos convencidas que las propuestas de salida pueden ser mejores”, enfatizó la asesora presidencial.

En el encuentro se habló sobre la necesidad de impulsar espacios donde las mujeres sean protagonistas y de achicar las brechas de género, de brindar apoyo a las emprendedoras y del compromiso para fomentar la participación de mujeres en los debates y en la toma de decisiones.

La nula representación de mujeres que se vio en la mesa del 3-J no representa el mapa actual de mujeres en lugares ejecutivos. Aunque la Argentina está más adelantada en la equidad educativa y de representación política que en la llegada a puestos de jerarquía y la propiedad productiva. Un dato clave es que solo el 23% de los cargos senior está ocupado por mujeres, debajo del nivel global y regional.

Laura Barnator, gerenta de Unilever destacó que no solo hablaron de diversidad, sino de economía y que es importante que los espacios de diálogo permanezcan.
Laura Barnator, gerenta de Unilever destacó que no solo hablaron de diversidad, sino de economía y que es importante que los espacios de diálogo permanezcan.

Los datos surgen de una encuesta en empresas del Banco Mundial reflejado en el estudio “El género del trabajo”, una iniciativa conjunta del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres) y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La Argentina está en la avanzada de normas de género, pero por detrás en puestos ejecutivos. Esa contradicción nacional ahora tiene el foco puesto. El 36% de puestos de dirección en empresas está en manos de mujeres y el 64% de varones, según una encuesta del Ministerio de Trabajo.

El 39% de los patrones son, en realidad, patronas y el 29% de las empresas unipersonales son comandadas por empresarias. El 22% de las firmas, de entre 40 y 200 empleados/as, pertenece a dueñas, según el relevamiento del Cippec. Y, claramente, la participación baja cuando el dinero sube. En las grandes empresas las mujeres son propietarias solo en un 3% de los casos.

El techo de cristal aplasta la carrera de las mujeres por discriminación, menosprecio, falta de acuerdos de conciliación de la vida familiar y laboral y otras variables.
El techo de cristal aplasta la carrera de las mujeres por discriminación, menosprecio, falta de acuerdos de conciliación de la vida familiar y laboral y otras variables.

Aunque el techo de cristal suele aplastar el avance de las profesionales en las empresas por cuestionamientos a los liderazgos feminizados, el acoso sexual, la discriminación en la maternidad, el recargo de tareas de cuidado, las demandas laborales que no contemplan la conciliación con la vida familiar y otras trabas que van bajando los sueños, desafíos y sueldos de las emprendedoras.

En la charla también se profundizó sobre el acuerdo alcanzado con los acreedores externos por la deuda externa y sobre la resolución de la Inspección General de Justicia para que las sociedades que se constituyan, de acá en adelante, tengan paridad en la administración.

“El encuentro respondió a un compromiso del Presidente para que la lucha por la igualdad de género transforme las estructuras sociales, políticas y también económicas del país. Y sobre todo hablar y discutir sobre las políticas económicas y productivas que hay que poner en marcha en el corto y largo plazo para reconstruir la argentina”, contó Nicolini.

El Presidente sostuvo que las mujeres tienen “una mirada distinta que puede ayudar a buscar soluciones novedosas” y consideró que “es importante que esta mirada se incorpore, porque es más amplia, integradora y rigurosa”.

En la interpelación al Estado Nicolini, una de las gestoras del lazo con las empresarias, destacó: “El miércoles el Presidente resaltó que no podemos volver a estar como estábamos antes de la pandemia porque era un mundo individualista, insostenible ambientalmente y muy injusto, sobre todo, con las mujeres. Hay que encontrar soluciones distintas, repensar un sistema capitalista más solidario. Y está convencido de que las mujeres tenemos la capacidad de proponer salidas creativas, innovadoras y más justas y sostenibles”.

El Presidente Alberto Fernández dijo en la reunión con las empresarias que después de la pandemia hay que pensar en un capitalismo más solidario con mayor lugar para las mujeres. REUTERS/Agustin Marcarian/File Photo
El Presidente Alberto Fernández dijo en la reunión con las empresarias que después de la pandemia hay que pensar en un capitalismo más solidario con mayor lugar para las mujeres. REUTERS/Agustin Marcarian/File Photo

La coordinación de las “mujeres gestionando” se potenció con el grupo autodenominado “mujeres gobernando”. No se trata de un área burocrática sino de una iniciativa de funcionarias de distintos sectores para que la mirada de género no se diluya en los pasillos kafkianos del Estado y genere cambios reales en la igualdad entre varones, mujeres y personas LGTTBQ.

“Hace tiempo que armamos una mesa de trabajo junto a funcionarias del Ministerio de Producción como Paula Español (Secretaria de Comercio Interior); María Apolito (Subsecretaria de Economía del Conocimiento); Julieta Lousteau (Subsecretaria de Industria); Mercedes D’Alessandro (Directora Economía y Género) y la AFIP con Mercedes Marco del Pont y todas ellas están en diálogo constante con las empresarias”, describe Nicolini.

Las empresarias no fueron solo por la foto. Plantearon problemas y pidieron soluciones. Nicolini afirma: “Nos toca trabajar juntas en diversas propuestas y soluciones a los problemas que nos plantearon y que iremos poniendo en común para incorporar a nuestra gestión”.

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