El extraordinario legado de la Ilustración

Fue un movimiento intelectual europeo que se extendió entre los siglos XVII y XVIII, cien años a los que también se los refiere como "Siglo de las Luces", conocido como una época de excepcionales y brillantes avances científicos, filosóficos, políticos, económicos y artísticos de la Edad Moderna. Se considera el período que comenzó tras la finalización de la Guerra de los Treinta Años en 1648 (Paz de Westfalia) y termina con el comienzo de la Revolución francesa en 1789. Además, la Ilustración fue conocida primordialmente como un movimiento que defendió la razón como un medio para obtener una verdad objetiva sobre toda la realidad.

La argumentación fundamental es que la razón podía liberar a la humanidad de la superstición y del autoritarismo religioso que había llevado al sufrimiento y muertes de millones de personas. También la amplia disponibilidad del conocimiento hizo que se reprodujera una gran cantidad de enciclopedias para así educar a la humanidad.

Los pensadores de la Ilustración sostenían que el conocimiento humano podía combatir la tiranía para construir un mundo mejor y tuvo en consecuencia una gran influencia en aspectos científicos, económicos, políticos y sociales de la época. Este tipo de pensamiento se expandió en la burguesía a través de nuevos medios de publicación y difusión, así como reuniones en las que participaban intelectuales y políticos a fin de exponer y debatir acerca de ciencia, filosofía, política, economía o literatura.

En la segunda mitad del siglo XVIII, pese a que más del 70 % de los europeos eran analfabetos, la intelectualidad y los grupos sociales más relevantes descubrieron el papel que podría desempeñar la razón, íntimamente unida a las leyes sencillas y naturales, en la transformación y mejora de todos los aspectos de la vida humana. Para entender correctamente el fenómeno de la Ilustración hay que recurrir a sus fuentes de inspiración fundamentales: la filosofía de Descartes -basada en la duda metódica para admitir solo las verdades claras y evidentes- y la revolución científica de Isaac Newton, apoyada en unas sencillas leyes generales de tipo físico.

Durante los siglos XVI y XVII, Europa se encontró inmersa en una guerra de religiones, siendo uno de los conflictos más destructivos de la historia de la humanidad. Esta etapa trajo consigo una gran cantidad de pérdidas de vidas humanas, violencia inusitada, hambre y plaga. Fue fundamentalmente una guerra entre protestantes y católicos dentro del fragmentado Sacro Imperio Romano e involucró a una gran cantidad de potencias europeas. En el año 1648, finalmente se logró estabilizar la política con un acuerdo entre ambas religiones y tras los crueles eventos europeos, se decidió que era el momento adecuado para implementar una filosofía basada en el conocimiento y la estabilidad, conocida como la Era de la Razón.

Con la finalización de las guerras religiosas, el pensamiento europeo se mantuvo en cambios filosóficos constantes. Sus raíces se remontan a Inglaterra, donde la mayor influencia la trajo consigo Isaac Newton (1680). En un lapso de tres años publicó sus principales obras al igual el filósofo John Locke en su ensayo sobre el entendimiento humano (1686). Ambos trabajos proporcionaron la información científica, matemática y filosófica para los primeros avances de la Ilustración. Los argumentos de Locke sobre el conocimiento por un lado y los cálculos de Newton por el otro, proporcionaron poderosas metáforas que despertaron un interés masivo en el mundo del conocimiento por medio de la razón y el libre pensamiento, dos conceptos nuevos en sociedades regidas por el autoritarismo político y religioso más virulento .

En el siglo XVIII se desarrolló la primera Enciclopedia (La Enciclopedia o diccionario razonado de las ciencias, de las artes y los oficios), como respuesta a la demanda de más conocimientos no solo filosóficos, sino en las innovaciones científicas y hallazgos artísticos. La redacción de la obra fue llevada a cabo por pensadores destacados de la época como Montesquieu y Voltaire entre muchos otros pensadores, siendo este el inicio formal de la Ilustración como un nuevo movimiento. Los líderes intelectuales del Enciclopedismo tuvieron la intención de guiar a las sociedades hacia el progreso intelectual para sacarla de las creencias en supersticiones, irracionalidad y perversas tradiciones que imperaban en la Edad Media, período de oscurantismo y violaciones sistemáticos a los derechos humanos, como pocas veces se ha visto en la historia universal.

El movimiento trajo consigo el inicio de la Revolución Americana, de la Francesa, el nacimiento del capitalismo y un cambio en el arte del barroco al neoclásico: prevalece la razón y la experiencia sobre la emoción. Para la Ilustración, todo conocimiento humano parte de ese concepto. El primero que definió tales términos fue el francés René Descartes durante los siglos XVII y XVIII, mientras que más tarde el prusiano Immanuel Kant acentuó la afirmación de la razón como obtención del conocimiento, donde las sociedades debían ser educadas… en lugar de ser entretenidas.

François Marie Arouet, conocido por el pseudónimo "Voltaire" nació en París en 1694 y su espíritu crítico característico de la ideología ilustrada encontró su expresión máxima en su pensamiento contrario a todos los dogmas, de cualquier naturaleza que ellos fuesen. A su vez, Charles Louis de Secondat, barón de Montesquieu, escribió su libro más importante, El espíritu de las Leyes, una de las obras cumbres en la teoría política. Su concepto de Estado se centra en una reorganización del derecho político y civil: el político para regular las relaciones entre las comunidades y el civil, los derechos individuales del ciudadano. Por otro lado, definió tres formas de gobierno: repúblicas, monarquías y despotismo. Montesquieu sin dudas prefirió las repúblicas donde los tres poderes gubernamentales (legislativo, ejecutivo y judicial) debían separarse y controlarse entre ellos, siendo el eslabón primario y fundamental en los Sistemas Democráticos actualmente vigente en el mundo. Asimismo y como consecuencia de la Ilustración, se llegó inexorablemente a la separación Gobierno – Iglesia, dando comienzo al laicismo como punto de partida de la secularización emergente.

Desde el punto de vista económico, Adam Smith fue un extraordinario pensador nacido el 5 de julio de 1723 en Kirkcaldy, Escocia. Ha sido conocido por ser pionero de la economía política y una figura clave dentro de la Ilustración, a través de sus dos obras monumentales: La teoría de los sentimientos morales (1759) y Una investigación sobre la Naturaleza y las Causas de las Riquezas de las Naciones (1776). La segunda es conocida como una de los libros más relevantes de la economía moderna. Smith, en su obra de nombre reducido La Riqueza de las Naciones, realizó una reflexión sobre la economía al comienzo de la Revolución Industrial y aborda temas como la división del trabajo, la productividad y los mercados libres. El gran escocés logró sentar las bases de la teoría económica clásica de libre mercado, además de argumentar cómo, el interés propio y la competencia racional, pueden conducir a la prosperidad económica. Hoy, sus ideales siguen absolutamente vigentes en las políticas económicas que llevan adelante los países más desarrollados y prósperos del mundo.

Para la Ilustración el rol de todo gobierno es lograr el bienestar general de todos sus ciudadanos y tanto nuestra Constitución Nacional como por ejemplo, la de los Estados Unidos, acogerán este propósito como uno de los objetivos fundamentales, recordando que estos principios de libertad iniciados en Gran Bretaña con las ideas de John Locke, Adam Smith, Jeremías Bentham y John Stuart Mill, expande las conquistas sociales inicialmente a Europa y Norteamérica, dándose fin definitivamente al Antiguo Régimen.

En consecuencia, con la Ilustración se termina progresivamente la sociedad estamental que se viene arrastrando desde el feudalismo y emerge una nueva clase social, la burguesía, que adquiere conciencia de su poder económico y su importancia política, de forma que conquistará el gobierno de su destino a lo largo de los siglos siguiente a través de diversas revoluciones en que va ampliando su presencia en los órganos políticos del estado relegando a la aristocracia a un papel subalterno.

Muchas cosas cambiaron positivamente en las sociedades ya que ellas adscribieron muy pronto a sus principios e ideales y poco a poco, sus concepciones sobre nuestro mundo se fueron abriendo camino en todos los niveles sociales. Hubo confrontaciones, por supuesto, sobre todo con los poderes instituidos históricamente pero su impulso fue irresistible con el tiempo.

La libertad, los derechos humanos, la democracia, la igualdad de oportunidades, el capitalismo y su correlato, la economía de mercado, el impulso inigualable a la tecnología, la importancia de la ciencia, el papel destacado de la producción e intercambio de bienes y servicios como forma de vida, fueron dimensiones de nuestro mundo que se establecieron y se consolidaron a partir del extraordinario legado de la Ilustración, sin dudas, el movimiento filosófico, político, económico y cultural, que más impacto ha tenido en la historia de la humanidad y con total vigencia en el inicio de este nuevo milenio.

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