Días atrás, el régimen de Damasco atacó con armas químicas a su propia población. Luego, la aviación israelí destruyó una base militar que Irán estaba construyendo en ese país árabe vecino del Estado judío. Puede que la cercanía entre ambos desarrollos haya confundido a la agencia de noticias Associated Press (AP) que difundió una fotografía de niños sirios portando máscaras de oxígeno con un titular sobre el ataque israelí a la base iraní.

Solo en Gran Bretaña, esa identificación inexacta fue replicada por The Times of London, Halifax Today y The Examiner, quienes a instancias de Honest Reporting corrigieron las fotos. Al momento de enviar su reporte, esta organización que monitorea a los medios indicó que el norteamericano Washington Times y el australiano Perth Now no habían modificado las imágenes que atribuían a Israel las víctimas infantiles sirias del ataque químico. Mientras tanto, ABC7 NEWS de San Francisco informaba equivocadamente que Rusia acusó a Israel de perpetrar el ataque con armas químicas en Ghouta oriental.

Estos errores de prensa son demasiado comunes en la cobertura sobre Israel, los palestinos y otros vecinos.

Este mes, Reuters divulgó una fotografía tomada por Ibrahim Abu Mustafa que mostraba a un palestino arrojando una piedra en la frontera de Gaza con Israel, con el lema: "Un manifestante israelí durante enfrentamientos con israelíes en el curso de protestas en las colinas entre Gaza e Israel el viernes".

En mayo de 2016, cuando se marcaba el 68º aniversario de la Nakba palestina, Agence France Presse (AFP) publicó una fotografía de una mujer árabe en Gaza que sostenía en alza varias llaves que simbolizaban el anhelo de retorno a la tierra nativa.

Esta era identificada como una refugiada palestina de 53 años de edad que debió abandonar Beersheva. Camera, el Comité para el Reporte Justo en América, observó la incongruencia: "Aisha, que según los informes tiene 53 años, no pudo haber huido o haber sido expulsada de su casa en Beersheva hace 68 años, como sugiere la leyenda. Posiblemente pudo haber vivido en Beersheva y decidió mudarse a Gaza para casarse, por ejemplo, pero entonces no es una refugiada obligada a abandonar su hogar en la guerra de 1948, como claramente implica el pie de foto".

Transformar a una señora de 53 años en una refugiada de 68 años no es una proeza periodística menor. Pero AFP pudo hacerlo.

No obstante, AP superó eso unos años antes. En mayo de 2009, AP publicó una fotografía de un palestino tirado en el suelo, al lado de un alambrado de púas, con sus dos manos en alto, una de las cuales sostenía una de estas famosas llaves del retorno.

A Palestinian passed out from tear gas fired by Israeli troops, holds a key symbolizing the keys to houses left by Palestinians in 1948, during a demonstration marking the 61st anniversary of “Nakba,” Arabic for catastrophe, in the West Bank village Bilin, near Ramallah, Friday, May 15, 2008. The rally marked the displacement of hundreds of thousands of Palestinians who either fled or were driven out of their homes during the 1948 war over Israel’s creation. (AP Photo/Bernat Armangue)
A Palestinian passed out from tear gas fired by Israeli troops, holds a key symbolizing the keys to houses left by Palestinians in 1948, during a demonstration marking the 61st anniversary of “Nakba,” Arabic for catastrophe, in the West Bank village Bilin, near Ramallah, Friday, May 15, 2008. The rally marked the displacement of hundreds of thousands of Palestinians who either fled or were driven out of their homes during the 1948 war over Israel’s creation. (AP Photo/Bernat Armangue)

La información al pie rezaba: "Un palestino desmayado por el gas lacrimógeno disparado por las tropas israelíes, tiene una llave que simboliza las llaves de las casas dejadas por los palestinos en 1948, durante una manifestación conmemorativa del 61º aniversario de Nakba, árabe por 'catástrofe', en la aldea cisjordana Bilin, cerca de Ramallah, viernes, 15 de mayo de 2008".

Solo en Palestina los manifestantes se desmayan por gas lacrimógeno y quedan tirados en el piso con las manos en el aire. "Afortunadamente para este pacífico manifestante", comentó Camera, "es la mano que tiene la omnipresente llave abre puertas".

En junio de 2010, el buque turco Mavi Marmara intentó desafiar el bloqueo marítimo que Israel impone a Gaza. La Marina israelí lo abordó y se dio una trifulca que resultó en muertos y heridos. El periódico turco Hurriyet publicó una fotografía que mostraba a un soldado israelí ensangrentado en el suelo de la embarcación, rodeado de militantes turcos, uno de los cuales tenía un puñal en su mano izquierda. Reuters reprodujo la misma fotografía, solo que dejó fuera de cuadro el puñal.

En octubre de 2000, en el contexto de una revuelta palestina en El Monte del Templo, AP difundió una foto que mostraba a un policía israelí furioso, blandiendo un bastón, al lado de un joven ensangrentado y en estado de shock.

An Israeli border police officer shouts as he protects American student Tuvia Grossman, foreground, of Chicago during violence in Jerusalem Friday, Sept. 29, 2000. (AP Photo/Zoom 77) ISRAEL OUT COMMERCIAL ONLINE OUT
An Israeli border police officer shouts as he protects American student Tuvia Grossman, foreground, of Chicago during violence in Jerusalem Friday, Sept. 29, 2000. (AP Photo/Zoom 77) ISRAEL OUT COMMERCIAL ONLINE OUT

La nota al pie decía: "Un policía israelí y un palestino en el Monte del Templo". Quedaba sugerido que el policía había golpeado al palestino. Solo que este no era un palestino, sino un judío norteamericano que había sido atacado por una turba palestina. El policía iba en pos de su defensa. Esa fotografía con la explicación equivocada fue reproducida por The New York Times, The Boston Globe, Libération, Montreal Gazette y Melbourne Herald entre muchísimos otros.

Durante la guerra del Líbano del 2006, los fotógrafos de AP Lefteris Pitarakis y Kevin Frayer "casualmente" se toparon con retratos de libaneses entre los escombros tras bombardeos israelíes de posiciones de Hezbollah en zonas civiles. El fotógrafo de AFP Hassan Ammar encontró un álbum familiar entero.

Esas fotos y álbumes curiosamente estaban casi intactos, algo llamativo considerando que sobrevivieron a un bombardeo que destrozó hormigón armado. (En Gaza, otros corresponsales dieron con osos de peluche y juguetes en muy buen estado en zonas en las que Israel atacó).

Tras las múltiples fotos que el fotógrafo de Reuters Adnan Hajj trucó durante esa misma guerra en 2006 (entre otras cosas al oscurecer artificialmente las columnas de humo y poner más brillo al fuego de incendios ocasionados por los misiles israelíes) y que Reuters se vio forzada a remover de sus archivos —920 en total— hay una legítima base para dudar de la veracidad de estos "hallazgos" que, invariablemente, buscan mostrar las atroces consecuencias humanitarias de las acciones de Israel.

Una vez advertidas de sus equivocaciones, estas agencias y medios han mayormente realizado las enmiendas correspondientes. Pero el patrón es claro. Hay un punto hasta el cual los corresponsales de agencias de noticias, fotógrafos, editores y periodistas pueden seguir alegando, en modo Chapulín Colorado, que se les chispoteó, y preservar su credibilidad. Lamentablemente, ese límite ha sido cruzado hace mucho tiempo.