Es penoso que la Universidad Nacional de Rosario le haya entregado el título de Doctor Honoris Causa al ex presidente de Ecuador, Rafael Correa, y que, además, haya sido distinguido como visitante ilustre de la ciudad de Rosario. ¿Por qué digo que fue penoso? Si investigamos un poco más acerca de quién fue y quién es Rafael Correa, lo comprenderemos.

Rafael Correa fue el presidente que más ha endeudado a Ecuador, persiguió gravemente al periodismo y a la disidencia. Dejó un Ecuador con una de las libertades económicas más reprimidas de América Latina y el mundo (en el puesto 156 de 179 países). Durante su mandato censuró fuertemente diversos contenidos en internet. Dijo, en sus propias palabras, que era "el presidente de los tres poderes", declarado enemigo del Estado de derecho y la democracia. Y elevó impresionantemente la carga tributaria a los ecuatorianos, consumiendo más de cinco meses de trabajo de cada ecuatoriano al año.

Además, se codeó de cerca con el chavismo y gestó tremebundas redes de corrupción y narcotráfico a lo largo de la región latinoamericana. Por ejemplo, la conexión entre las FARC y Correa era tal que el Gobierno colombiano llegó a revelar correos electrónicos donde el ecuatoriano quedaba claramente vinculado con la guerrilla marxista. Sin mencionar que previamente a dejar el poder en Ecuador, en 2017, Correa firmó el decreto ejecutivo 1440 a través del cual indultó a las personas privadas de libertad que hayan sido condenadas por el delito de tráfico ilícito, consideradas "mulas" del narcotráfico, entendiendo como tal a la persona que, tratando de ingresar o sacar del país en puerto o aeropuertos, haya sido detenida transportando sustancias estupefacientes o psicotrópicas dentro de la mínima o mediana escala. En otras palabras, Rafael Correa indultó a más de tres mil presos vinculados con el narcotráfico en Ecuador.

Asimismo, el entonces jefe de las FARC, Mono Jojoy, informó públicamente que había donado dinero a la campaña presidencial de Rafael Correa y que mantenían acuerdos y comunicación a través de emisarios.

Este personaje que la izquierda rosarina parece adorar también dejó sus presos políticos en el Ecuador. Uno de ellos es el caso del ex asambleísta Clever Jiménez, político ecuatoriano sentenciado a 18 meses de prisión por "injurias contra Rafael Correa". Esas injurias eran haber investigado casos de corrupción en los cuales Correa se encontraba implicado. Otros casos son los de Carlos Figueroa y el periodista Fernando Villavicencia, por "difamación", y otros tantos por "terrorismo" y cualquier cosa que podría ocurrírseles.

Mientras tanto, corresponde hacer memoria y recordar que fue en 2013 cuando Correa prometió extender una embestida contra los medios y hasta las redes sociales cuando propuso castigar con prisión las injurias que se cometieran en su contra en redes sociales como Twitter y Facebook.

Fue en 2015 cuando el ex mandatario Rafael Correa tuiteó el saludo nazi en sus redes sociales. Pareciera ser que, para él, algunas cosas son ofensivas y otras no.

Además, durante su visita a nuestro país, a Rafael Correa se lo vio cantando y celebrando a Ernesto "Che" Guevara junto al kirchnerismo de Axel Kicillof, Jorge Taiana y Daniel Filmus.

Hace falta que recordemos brevemente quién fue el Che Guevara, este personaje que los kirchneristas, los militantes del chavismo de Ciudad Futura y los fieles de la izquierda trotskista argentina defienden.

Este nefasto personaje, el Che Guevara, fue uno de los más oscuros de la Revolución cubana, además inmensamente defendido durante generaciones y visto como un abanderado de los derechos humanos, mientras que en verdad fusiló seres humanos por doquier. Aunque esto no debería de extrañarnos si hemos leído sus palabras en la carta a su padre: "Tengo que confesarte, papá, que en ese momento descubrí que realmente me gusta matar". En realidad, este ícono de la izquierda no es más que un cruel asesino. Además racista, en tanto que afirmó: "Los negros, esos magníficos ejemplares de la raza africana que han mantenido su pureza racial gracias al poco apego que le tienen al baño". La violencia también formaba parte de lo más profundo de su ser: "¡El odio es el elemento central de nuestra lucha! El odio tan violento que impulsa al ser humano más allá de sus limitaciones naturales, convirtiéndolo en una máquina de matar violenta y de sangre fría". Este mensaje puede encontrarse como Mensaje a la Tricontinental (1967), en una web marxista.

Además, Ernesto "Che" Guevara afirmó: "Fusilamientos sí, hemos fusilado. Fusilamos, y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte". Sí, esto es lo que defienden y celebran con canciones. A un asesino.

Correa tuvo una apretada agenda con los jóvenes marxistas y defensores del chavismo de Nicolás Maduro, los integrantes de Ciudad Futura.

Esta es parte de la lamentable dirigencia juvenil de nuestro país y nuestra ciudad. Sigamos alzando la voz para que, de una buena vez por todas, se acabe el marxismo cultural que tanto daño nos ha hecho, y estos hipócritas que dicen defender los derechos humanos pero después se revuelcan junto a los peores genocidas de nuestra región (entre ellos, Nicolás Maduro, quien el año pasado asesinó a más de 150 jóvenes en Venezuela), se quiten las máscaras de una buena vez y admitan que defienden dictaduras en pleno siglo XXI.

La autora es asesora en el Senado de la Nación Argentina e investigadora en Fundación Libertad, Argentina.