Hemos entendido que para trascender debemos lograr una gestión con hechos concretos, por eso el objetivo de este Gobierno es brindar soluciones y mejorar la calidad de vida de los argentinos. En tal sentido, nos proponemos hacer frente al cambio climático, brindando a la población posibilidades de reducir la vulnerabilidad y de elegir opciones de vida más sustentables.

Los científicos han asegurado que será necesario un gran cambio institucional y tecnológico para desarrollar un crecimiento bajo en carbono de manera que el calentamiento global no supere los 2ºC promedio sobre la superficie del planeta respecto de los niveles preindustriales, lo que evitaría la ocurrencia de daños y enfermedades.

Si bien nuestro país contribuye con menos del 0,9% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, debemos hacernos cargo de que no hay ecología sin economía, es decir, que para adaptarnos al cambio climático será necesario invertir y desarrollar infraestructura, tecnología, ajustar procesos productivos y hasta adecuar nuestros hábitos de consumo.

Para diseñar y evaluar políticas públicas en respuesta al cambio climático hemos construido una plataforma de mapas de riesgo del cambio climático. Se trata de una herramienta interactiva que permite predecir en materia de salud, ambiente, desarrollo, infraestructura y obra pública los sitios que presentarán mayor variación climática y vulnerabilidad socioambiental en los próximos años.

En este mismo sentido se trabaja en la Mesa Ampliada del Gabinete Nacional de Cambio Climático de cara a la conferencia de la ONU sobre el cambio climático (COP23) que se realizará en Bonn este mes, donde se presentarán los compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

Los sectores clave en los que se propone realizar acciones de mitigación son el transporte, la industria, el manejo de residuos domiciliarios e industriales, y el energético.

Las acciones proyectadas tienen por objetivo rediseñar nuestras ciudades para que sean sustentables; promover la transición hacia la movilidad eléctrica de los transportes públicos; desarrollar energías limpias, promover la innovación en tecnologías de bajo consumo de carbono y detener la deforestación.

El plan de respuesta integral para el cambio climático en el período 2018-2019 también contemplará la mejora de los sumideros; en concreto, la protección de bosques nativos, el aumento de las áreas protegidas, la restauración de áreas degradadas, los programas de lucha contra la desertificación, entre otros.

Pero no podemos hacerlo solos, por eso convocamos a cada ciudadano, desde su lugar en la sociedad, a adoptar un cambio en los hábitos de uso y consumo. Hay elecciones que nos unen y en las que trascendemos todos.

El autor es rabino y ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.