¿Cuántas horas de nuestro día pasamos conectados? Muchas, ¿verdad? Es porque vivimos en la era de los datos, la tecnología está presente constantemente en nuestra vida sin que nos demos cuenta. Según datos de Unicef, en Argentina hay más de 13 millones de niños y adolescentes de los cuales 6 de cada 10 se comunican usando celular y 8 de cada 10 usan internet, datos más que elocuentes sobre el lugar que ocupa la tecnología. Pero esta omnipresencia tecnológica no sólo se limita a las personas, sino también a las empresas, los gobiernos y las organizaciones sociales. Pensemos un minuto en estas últimas y reflexionemos sobre cuánto más fácil puede llegar a ser su trabajo, a cuántos miles de personas más podrían ayudar si cuentan con las herramientas tecnológicas adecuadas.
La tecnología simplifica enormemente el trabajo diario, sin embargo, su incorporación no es fácil, se trata de un cambio cultural por sobre todas las cosas, es un proceso lento que no está libre de obstáculos, pero los beneficios son enormes. Las ONG tienen una naturaleza comunicativa, colectiva y colaborativa, tres características que están muy presentes en la era digital y que habilitan una comunicación más interactiva respecto a los medios tradicionales.
En un mundo donde la innovación tecnológica impulsa cambios rápidos y profundos, uno de los desafíos más importantes es garantizar que esta disrupción esté equilibrada y que sea accesible. El objetivo es que las ONG puedan transformar no solamente la forma en que trabajan sino también puedan generar un mayor impacto en las comunidades donde actúan.
Las ONG modernas incorporan tecnología para trabajar de manera colaborativa y comunicarse de una forma segura con sus miembros en diferentes partes del país. Una ONG moderna significa la inclusión de más personas en el proceso de transformación digital, es una oportunidad para que familias enteras impulsen el desarrollo económico y social, y construir así una región próspera, incluyente y con oportunidades para todos. Empoderar a los individuos con tecnología permite fomentar la libertad de expresión, la tolerancia y la diversidad cultural y social. De esta forma, compartiremos mejor los conocimientos y podremos generar comunidades positivas.
La tecnología tiene el poder de democratizar, por ello es importante que las empresas tecnológicas apoyen a las ONG y las ayuden a mejorar en la inclusión digital. En Microsoft desde hace 10 años que invertimos para que las organizaciones sociales puedan crecer con tecnología, les damos las mejores herramientas junto con la capacitación adecuada para que puedan llegar a más personas. En la última década en Argentina se invirtieron 30 millones de dólares para que todas las organizaciones que solicitaran software, fondos y servicios puedan hacer más.
Vivimos en una época donde muchos de los procesos que antes llevaban meses hoy se pueden simplificar en sólo minutos, donde podemos acceder a todo tipo de información con sólo un clic, las organizaciones modernas deben aprovechar esto y lograr más a través de la tecnología.
El autor es director de Tecnología y Filantropía de Microsoft Argentina y Uruguay.
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