
El crecimiento de la producción energética y minera empieza a modificar una geografía exportadora argentina históricamente marcada por el complejo agroindustrial. La aparición de nuevos volúmenes de carga desde la Patagonia y las provincias cordilleranas abre otra discusión: cómo conectar esos puntos de producción con los puertos y mercados internacionales de manera competitiva.
El cambio ya comienza a reflejarse en el comercio exterior. Las exportaciones mineras alcanzaron en 2025 un récord de 6.037 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 29,2%, según informó la Secretaría de Minería. El oro aportó 4.078 millones de dólares y el litio otros 905 millones.
PUBLICIDAD
La transformación del perfil exportador fue uno de los temas que atravesó el III Congreso de Comercio Internacional de la Universidad Provincial de Ezeiza (UPE), donde especialistas en comercio exterior, energía, infraestructura y logística analizaron las condiciones necesarias para acompañar un escenario en el que esos sectores podrían ganar mayor protagonismo.
Santiago López Osornio, economista y exsubsecretario de Planeamiento Energético de la Nación, destacó que el país cuenta con recursos que van desde Vaca Muerta y los desarrollos offshore hasta el litio y el cobre, además del potencial de otras fuentes energéticas.
Durante su exposición citó proyecciones del Ministerio de Economía que ubican el saldo comercial potencial de energía y minería en 35.000 millones de dólares hacia 2029. Más allá del cumplimiento final de esa estimación, López Osornio sintetizó la tendencia al señalar que “el sector energético y minero se encamina a gravitar de otra manera en el comercio internacional”.
PUBLICIDAD

Nuevas cargas, nuevos corredores
El fenómeno no implica solamente exportar más. También supone que nuevos territorios comiencen a ganar relevancia dentro de la red logística utilizada para conectar la producción argentina con los mercados externos.
Vaca Muerta, los proyectos mineros del oeste del país y las futuras operaciones asociadas al petróleo, gas, litio o cobre presentan requerimientos diferentes de transporte, almacenamiento y salida al exterior. Parte de esas cadenas se originan lejos de los grandes corredores que históricamente concentraron los flujos agroexportadores.
En esa ampliación del mapa, Luis Abot, especialista con trayectoria en actividades portuarias y transporte, puso el foco en la dimensión marítima. Durante su exposición señaló que el crecimiento de los minerales y el oil & gas incorpora nuevos puntos de salida y mencionó particularmente al Golfo San Matías dentro de esa transformación. También estimó que los fletes vinculados al comercio exterior argentino rondan los 6.000 millones de dólares anuales.
PUBLICIDAD
El desarrollo de esos polos, agregó, también demandará una estructura de servicios alrededor de las nuevas operaciones. Remolcadores, buzos, empresas de apoyo y recursos humanos especializados forman parte, según planteó, de un área logística que empieza a cobrar mayor relevancia a medida que avanzan esos proyectos.
La aparición de nuevas geografías no elimina, sin embargo, la centralidad de los corredores tradicionales. La Vía Navegable Troncal concentra aproximadamente el 80% de las exportaciones argentinas y reúne cerca de 60 terminales portuarias a lo largo de su recorrido, de acuerdo con la Agencia Nacional de Puertos y Navegación.
Puertos frente a un comercio más exigente
La discusión también alcanza a las terminales portuarias. Federico Carlos, gerente de Excelencia de Procesos de una terminal portuaria de contenedores, señaló durante el Congreso que los cambios en los flujos internacionales obligan a los puertos a prepararse para escenarios cada vez más dinámicos.
PUBLICIDAD
Según explicó, conflictos internacionales pueden modificar las rutas utilizadas por los buques y terminar repercutiendo sobre la operatoria local. Para Carlos, esa realidad obliga a estar preparados “en términos de infraestructura” frente a movimientos que muchas veces se originan lejos de Argentina pero repercuten sobre sus cadenas logísticas.
A ese escenario se suma la transformación tecnológica de las terminales. Carlos comparó la situación sudamericana con puertos altamente automatizados de otras regiones y remarcó que los inversores observan especialmente dos variables: “productividad y costo”. También destacó el avance de inteligencia artificial, video analytics, automatización y operaciones remotas como herramientas para elevar la eficiencia en el movimiento de contenedores.
PUBLICIDAD
En Argentina, la infraestructura fluvial también atraviesa cambios. La nueva concesión de la Vía Navegable Troncal contempla trabajos de profundización e incorporación de tecnología para mejorar las condiciones de navegación y permitir una mayor capacidad de carga de los buques.

Infraestructura física y procesos
Pero la competitividad de los nuevos corredores no dependerá exclusivamente de rutas, puertos o vías navegables. Fernando Furci, gerente general de la Cámara de Importadores de la República Argentina, puso el foco en otra capa del comercio exterior: los procesos que acompañan el movimiento de las cargas.
Furci sostuvo que es necesario continuar profundizando la facilitación, digitalización y armonización entre distintos organismos y niveles de gobierno. De lo contrario, planteó, la operatoria seguirá enfrentando procedimientos complejos y trámites difíciles de integrar.
PUBLICIDAD
Su planteo incorpora una dimensión adicional al desafío logístico: si energía y minería generan nuevos flujos hacia los mercados internacionales, la capacidad para absorberlos no dependerá solamente de contar con infraestructura física, sino también de agilizar los circuitos que permiten que esas cargas efectivamente salgan del país.
En esa misma línea, Alejandro Wolf, especialista en transporte marítimo y logística internacional, recordó que la logística argentina también está expuesta a acontecimientos externos que pueden alterar fuertemente sus costos. Al repasar el salto de los fletes durante la pandemia, sostuvo que las empresas deben “incorporar información actualizada de lo que pasa en el resto del mundo” para anticipar esos impactos.
PUBLICIDAD
La logística antes de la exportación
Uno de los conceptos que atravesó las exposiciones fue que el comercio exterior no comienza cuando una mercadería llega al puerto.
“El comercio exterior es el final de una larga cadena”, resumió López Osornio. Según explicó, antes de la exportación aparecen la inversión y, incluso antes de ella, la planificación necesaria para otorgar previsibilidad a proyectos que, en energía y minería, requieren horizontes de largo plazo.
Ese planteo permite ampliar el foco desde los recursos naturales hacia las condiciones necesarias para movilizarlos. Rutas, ferrocarriles, ductos, terminales, servicios marítimos y procesos de comercio exterior pasan a formar parte de una misma ecuación a medida que aumenta la producción destinada a los mercados internacionales.
PUBLICIDAD
El cambio, por lo tanto, no supone reemplazar los corredores tradicionales sino incorporar nuevas geografías a la red exportadora argentina. El complejo agroindustrial continuará ocupando una posición central, pero el crecimiento de hidrocarburos y minerales agrega zonas productivas con requerimientos diferentes y, en algunos casos, nuevos puntos de salida hacia el exterior.
Si esa tendencia se consolida, el desafío logístico dejará de estar únicamente en absorber mayores volúmenes. También estará en conectar un mapa productivo más disperso, preparar infraestructura para nuevas cargas y adaptar los servicios y procesos que las acompañan.
En ese sentido, el auge de energía y minería empieza a generar un cambio que trasciende a ambos sectores: la geografía de las exportaciones se amplía y, con ella, también debe hacerlo la red logística que las sostiene.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Mandos medios en el lugar por donde todo pasa
Entre decisiones ejecutivas, equipos y prioridades, ocupan una posición exigente que también puede convertirse en una oportunidad para desarrollar criterio, generar información de valor y aprender a liderar

Cómo importar hoy por primera vez desde Argentina: costos, trámites y tiempos que hay que conocer
Clasificar correctamente el producto y anticipar impuestos, intervenciones y gastos logísticos resulta clave para calcular la viabilidad de una primera operación

El corredor portuario del sur bonaerense refuerza su rol en las exportaciones energéticas
La expansión de Vaca Muerta y la mayor capacidad para evacuar la producción impulsan el movimiento hacia los mercados externos, mientras la actividad portuaria de la zona creció 12% interanual en agosto

La carga aérea creció 4,4% en agosto mientras cayó la capacidad global
El tráfico internacional avanzó por encima del promedio del mercado y Latinoamérica y el Caribe registraron un aumento del 5,1%, en un escenario marcado por mayores costos de combustible

Qué deben saber los importadores argentinos sobre las demoras marítimas desde Asia antes de noviembre
La producción se detiene durante 7 días mientras los buques esperan hasta 12 días para atracar y el comercio exterior local recalcula tiempos de entrega



