
Voy a decir algo que va a incomodar a más de uno… Si tu almacén sigue funcionando igual que hace cinco años, no es estabilidad. Es estancamiento disfrazado de orden.
Llevo 25 años caminando depósitos en Uruguay, Paraguay y Argentina. Y todavía me encuentro con gerentes que confunden “tener todo controlado” con “tener todo optimizado”. Son cosas completamente distintas. Una te da tranquilidad. La otra te da resultados.
PUBLICIDAD
Algo que aprendí es que “el desperdicio no grita”. Susurra.
Taichi Ohno lo identificó en la emblemática automotriz japonesa hace 60 años y hoy lo sigo viendo, intacto, en depósitos que se autodenominan “de vanguardia”: operarios caminando kilómetros por turno porque nadie tocó el slotting en años. Triples verificaciones manuales porque nadie confía en su propio WMS. Inventario inmovilizado que la gerencia llama “seguridad” y que en realidad es plata durmiendo en un estante.
PUBLICIDAD
El desperdicio no aparece en ningún informe gerencial. Aparece en la planta, todos los días, silencioso, y se lo terminamos pagando sin darnos cuenta de dónde salió el agujero.
La trampa de comprar tecnología para tapar el problema, muy común...
Acá viene lo que nadie quiere escuchar en las reuniones de directorio: la tecnología no resuelve procesos rotos. Los acelera. Instalar un WMS de última generación sobre un layout mal diseñado y un equipo sin estándares no es innovación, es pagar más caro por el mismo caos, pero más rápido.
PUBLICIDAD
Construir resultados: personas, procesos y tecnología
Mi secuencia no se negocia, y la repito hasta el cansancio con cada cliente: Personas → Procesos → Tecnología. En ese orden. Nunca al revés.
Primero construís cultura: 5S no como checklist, sino como gestión visual real, donde cualquier operario detecta una anomalía en segundos porque el estándar está a la vista de todos. Después estandarizás procesos: mapeás el flujo, identificás dónde realmente se pierde tiempo… spoiler, casi nunca es donde el gerente cree que es. Recién ahí, con procesos sólidos, la tecnología potencia lo que ya funciona en lugar de disfrazar lo que no.
PUBLICIDAD
El picking es donde se juega el partido y casi nadie lo sabe…
El picking representa cerca del 60% del costo operativo de un almacén. Sin embargo, sigue siendo el área menos auditada, la que se “resuelve” contratando más gente en lugar de preguntarse por qué hace falta tanta gente.
PUBLICIDAD
Kaoru Ishikawa lo decía con claridad: la calidad es responsabilidad de todos los que tocan el proceso. Y acá va una frase que repito en cada diagnóstico porque sigue siendo verdad: el error de picking no empezó en el picking, empezó tres pasos antes. En una recepción sin control, en un slotting desactualizado, en una instrucción de trabajo que nadie estandarizó y que cada operario interpreta a su manera.

Kaizen no es un evento. Es un músculo que se atrofia si no se usa. W. Edwards Deming lo dijo hace 70 años y todavía no aprendimos: no podés mejorar lo que no medís. Pero atención, cuidado… medir no es llenar un dashboard que nadie mira. Es tener dos o tres indicadores no negociables, visibles para todo el equipo, todos los días: exactitud de inventario, tiempo de ciclo, OTIF. No veinte. Tres. Un tablero con veinte KPIs no se gestiona, se ignora.
PUBLICIDAD
La mejora continua que sostiene resultados en el tiempo no vive en una presentación trimestral para el directorio. Vive en el pizarrón del turno mañana, donde el supervisor y su equipo revisan ayer para ajustar hoy.
Lo que nadie quiere escuchar, pero hay que decir…
Un almacén desordenado no es un problema de espacio. Es un problema de liderazgo. Y ahí está el verdadero desafío del Lean Warehousing, no es implementar 5S, no es comprar un sorter, no es implementar un WMS de punta. Es construir, turno a turno, una cultura donde cada persona que camina ese depósito asuma que resolver problemas es parte de su trabajo diario, no una excepción cuando algo explota.
PUBLICIDAD
La resistencia al cambio que tanto se combate en las empresas no es el verdadero problema. Es la señal de que nadie explicó bien el porqué. Cuando el equipo entiende que Lean no es “trabajar más rápido bajo presión” sino “eliminar lo que les hace la jornada más pesada sin necesidad”, la resistencia se transforma en compromiso.
El almacén te dice la verdad que el gerente muchas veces no quiere escuchar. Solo hay que animarse a caminarlo con los ojos abiertos.
PUBLICIDAD
¿Vos ya mediste cuántos kilómetros camina tu equipo de picking por turno? Esa cifra, más que cualquier informe de gestión, te va a decir qué tan Lean es realmente tu operación… y cuánto estás pagando por no saberlo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Comercio exterior sin oficina: el nuevo rol del despachante de aduana
Germán González, licenciado en comercio internacional y despachante de aduana, analiza cómo cambió el comercio exterior argentino en las últimas tres décadas y qué diferencia al profesional local

Infraestructura, tecnología y capacitación marcan la agenda para la logística argentina
Referentes del sector destacaron la eficiencia alcanzada por la actividad, pero señalaron desafíos en infraestructura, costos, acceso al crédito, formación e incorporación tecnológica

La importancia de trabajar con proveedores o socios estratégicos
La eficiencia logística depende de convertir a los proveedores en socios estratégicos, basándose en la visibilidad, flexibilidad, confianza e innovación para garantizar resultados de alta calidad

Ecosistema logístico chileno se reúne para diseñar una estrategia de negocios sostenible
Representantes públicos, privados y académicos definieron lineamientos para acelerar la electromovilidad en el transporte de carga, con miras a reducir emisiones

La logística deja de ser transporte y se vuelve ventaja competitiva en el precio final
Leandro Pepinó, gerente de operaciones y logística, explica cómo la planificación de demanda, la custodia de cargas sensibles y la apertura importadora redefinen la operación diaria del sector



