El tiempo, la variable que más pesa en la importación de maquinaria pesada

Gustavo Gontek, titular de una empresa vinculada a la importación y comercialización de maquinaria para la construcción, explica por qué el tiempo define toda la operación logística del negocio

Guardar
Google icon
Gustavo Gontek
Gustavo Gontek es titular de una empresa vinculada a la importación y comercialización de maquinaria para construcción (Foto: Movant Connection)

Gustavo lo resume en una frase que atraviesa toda la charla: “siempre me pregunté por qué tenemos que trasladar esa carga en camión cuando al lado va la vía y no circula ningún tren”. A partir de ahí, repasa cómo el tiempo, los costos de importación y la falta de infraestructura ferroviaria moldean la logística de la maquinaria para la construcción en Argentina, un negocio de nicho donde casi todo se define antes de que el equipo llegue a la obra.

¿De dónde proviene este tipo de maquinaria utilizada en la construcción? ¿Se fabrica en el país o llega del exterior?

Por lo general, todo este tipo de equipamiento es importado. Es un mercado muy específico y no es un negocio tan grande como para justificar que una empresa instale una subsidiaria y fabrique en el país. Brasil, con una economía mucho más grande, puede sostenerlo; pero en países con economías chicas y sin proyectos de gran envergadura no conviene, ni siquiera pensando en exportar desde acá.

PUBLICIDAD

¿Cómo impacta la logística en este negocio, tanto en la importación de la maquinaria como en su funcionamiento dentro del rubro?

La logística es un gran porcentaje del negocio, porque pone en juego una variable que muy pocos consideran en la ecuación económica: el tiempo, que es lo más caro que tiene el ser humano. Cuando uno entiende que el tiempo forma parte de la ecuación del día a día, queda un escalón por arriba de la media.

Como dice la frase en inglés, “time is money”: por eso la logística atraviesa todo, desde el traslado de los equipos desde el exterior hasta la operación con productos altamente perecederos como el hormigón elaborado, donde alcanza con pestañear para que se termine secando.

PUBLICIDAD

¿Tenés alguna anécdota puntual sobre una operación logística particularmente compleja?

Uno tiende a asociar automáticamente lo complicado con traer equipamiento de Europa o de China: ya se sabe que hay que tomar recaudos y apoyarse en los forwarders. Lo que más me sorprendió fue cuando la fábrica abrió una sucursal en Brasil y empezamos a traer equipamiento desde ahí. Por la cercanía, uno lo subestima, pero la logística terrestre entre San Pablo y Buenos Aires me enseñó muchísimo.

Siempre me pregunté por qué tenemos que trasladar esa carga en camión cuando al lado va la vía y no circula ningún tren. En Europa, las terminales automotrices transportan sus vehículos arriba del tren, muchas veces a un costo menor que el flete completo por ruta. Acá seguimos poniendo camiones para cargas pesadas y sobredimensionadas que perfectamente podrían viajar sobre rieles. Es una deuda pendiente de infraestructura que tenemos como país.

Cement,Trucks,In,The,Construction,Area,Are,Pouring,Cement.
Según Gustavo, el hormigón "es el segundo producto que más consume el ser humano después del agua", y seguirá siendo un material indispensable para la industria de la construcción (Foto: Shutterstock)

¿Cómo imaginás el futuro de la construcción en Argentina con las nuevas modalidades, como la construcción en seco o modular?

En sistemas constructivos, hoy la gran vedette a nivel mundial es la impresión 3D, sobre todo para viviendas sociales o producción en masa. No lo veo como algo totalmente desarrollado todavía para economías como la nuestra. El steel frame o la construcción en seco, en cambio, no compiten con el hormigón: son complementarios, porque hasta en una construcción en seco el basamento necesita hormigón.

En Estados Unidos se usa mucho la construcción en seco, con perfilería de acero, pero sin dejar de lado el hormigón, que es el segundo producto que más consume el ser humano después del agua. Ese hormigón hay que fabricarlo y trasladarlo, porque casi nunca se produce en el mismo lugar donde se usa. Ahí vuelve a entrar toda la logística que atraviesa este negocio.

Antes de cerrar, ¿qué mensaje te gustaría dejar?

Lidero una pyme como tantas, que paga sus impuestos y se despierta todos los días con el desafío de llegar a la noche sin saber bien qué va a pasar. Estamos acostumbrados a esa palabra que parece haber vuelto con la pandemia: resiliencia. El empresario pyme argentino vive todo el tiempo saliendo de su estructura para resolver algún problema.

Tenemos muchas dificultades, pero también muchas virtudes, y esas virtudes hay que potenciarlas con pasión: poner pasión en la tarea trae excelencia en el resultado. Nos enfocamos en ser mejores mañana que hoy y en la mejora continua, para sostener la estructura y el equipo que empuja todos los días detrás de la cara visible de la empresa.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD