La piratería marítima cae a su nivel más bajo en más de tres décadas

El primer semestre de 2026 registró la menor cantidad de ataques y robos contra buques desde 1992, aunque los organismos internacionales advierten que persisten focos de riesgo en rutas estratégicas para el comercio mundial

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El informe detalla que los 38 incidentes registrados durante el semestre estuvieron compuestos por 27 abordajes, cinco secuestros de buques, tres ataques con disparos y tres intentos de ataque (Foto: Shutterstock)
El informe detalla que los 38 incidentes registrados durante el semestre estuvieron compuestos por 27 abordajes, cinco secuestros de buques, tres ataques con disparos y tres intentos de ataque (Foto: Shutterstock)

La piratería marítima y los robos armados contra buques registraron durante el primer semestre de 2026 su nivel más bajo en más de tres décadas. Según el último informe del International Maritime Bureau (IMB) de la Cámara de Comercio Internacional (ICC), entre enero y junio se reportaron 38 incidentes en todo el mundo, una cifra que representa una fuerte caída respecto de los 90 casos registrados en el mismo período de 2025 y constituye el menor nivel para un primer semestre desde que comenzaron los registros comparables en 1992.

Aunque la tendencia refleja una mejora significativa para la seguridad marítima internacional, el organismo advierte que el escenario continúa siendo frágil. Los recientes ataques registrados frente a las costas de Somalia, junto con episodios ocurridos en otras zonas estratégicas, demuestran que la reducción de los incidentes no elimina la necesidad de mantener elevados estándares de vigilancia y cooperación internacional.

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Un descenso histórico en los ataques

El informe del IMB detalla que los 38 incidentes registrados durante el semestre estuvieron compuestos por 27 abordajes, cinco secuestros de buques, tres ataques con disparos y tres intentos de ataque.

La reducción resulta especialmente significativa si se observa la evolución de los últimos años. Mientras que en la primera mitad de 2025 se habían contabilizado 90 incidentes, en 2024 fueron 60, lo que confirma una tendencia descendente que consolida los esfuerzos internacionales para reforzar la protección de las rutas marítimas.

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Sin embargo, el organismo aclara que la menor cantidad de ataques no implica necesariamente una reducción equivalente del riesgo para las tripulaciones. Durante el período analizado, 67 marinos rehenes, dos fueron amenazados y uno resultó herido, cifras que reflejan que los incidentes continúan teniendo un elevado impacto humano.

Somalia vuelve a concentrar la preocupación

El principal foco de atención vuelve a ubicarse frente a las costas de Somalia, donde durante abril y mayo se registraron cuatro secuestros de embarcaciones atribuidos a piratas somalíes.

De acuerdo con el IMB, el 94% de todos los tripulantes secuestrados durante el semestre estuvo involucrado en estos ataques, un dato que reaviva las preocupaciones sobre la reaparición de organizaciones piratas en el océano Índico occidental.

El organismo considera que estos episodios representan un recordatorio de que las redes criminales mantienen capacidad operativa y que cualquier relajamiento en las medidas de seguridad marítima podría favorecer un incremento de los ataques.

La evolución de la piratería marítima constituye un indicador seguido de cerca por toda la industria logística debido a su impacto potencial sobre las cadenas de suministro internacionales (Foto: Shutterstock)
La evolución de la piratería marítima constituye un indicador seguido de cerca por toda la industria logística debido a su impacto potencial sobre las cadenas de suministro internacionales (Foto: Shutterstock)

Mejoras en otras rutas estratégicas

Mientras Somalia concentra la atención, otras regiones mostraron una evolución favorable.

El Golfo de Guinea, que durante años figuró entre las zonas más peligrosas para la navegación comercial, registró únicamente dos incidentes durante el primer semestre de 2026. La cifra refleja una mejora sostenida respecto de años anteriores y responde, en parte, al fortalecimiento de la cooperación entre los países costeros y las operaciones de vigilancia regional.

También se redujeron los incidentes en el Estrecho de Singapur, uno de los corredores marítimos más transitados del mundo y un punto clave para el movimiento de contenedores, materias primas y productos manufacturados entre Asia, Europa y América.

No obstante, el IMB sostiene que la elevada densidad de tráfico convierte a este paso en una zona que requiere monitoreo permanente para evitar que vuelvan a incrementarse los ataques.

Filipinas aparece como un nuevo foco de atención

A diferencia de otras regiones, el fondeadero de Manila, en Filipinas, mostró un aumento de los incidentes durante junio.

El informe señala que varios de los abordajes registrados involucraron el uso de armas de fuego y cuchillos, lo que incrementó el nivel de violencia contra las tripulaciones.

Aunque estos episodios representan una proporción reducida del total mundial, el IMB recomienda reforzar las medidas preventivas para evitar que esta tendencia se consolide en una zona de creciente importancia para el transporte marítimo regional.

Un indicador relevante para la logística mundial

La evolución de la piratería marítima constituye un indicador seguido de cerca por toda la industria logística debido a su impacto potencial sobre las cadenas de suministro internacionales.

Los ataques contra buques pueden generar desvíos de rutas, mayores costos de seguros marítimos, demoras operativas y un incremento de las medidas de protección a bordo, factores que terminan repercutiendo sobre el comercio internacional.

En ese contexto, la reducción registrada durante el primer semestre representa una señal positiva para el transporte marítimo global. Sin embargo, el IMB subraya que mantener esta tendencia dependerá de la continuidad de la cooperación entre gobiernos, fuerzas navales, armadores y organismos internacionales, además de la rápida denuncia de todos los incidentes por parte de las tripulaciones.

Para el organismo, la combinación entre vigilancia permanente, intercambio de información y respuesta coordinada seguirá siendo determinante para preservar la seguridad de algunas de las rutas comerciales más importantes del mundo y evitar que los recientes avances se reviertan.

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