Sudamérica simplifica las reglas para el transporte internacional terrestre

Con la firma de Perú quedó completo el Séptimo Protocolo Adicional al Acuerdo sobre Transporte Internacional Terrestre (ATIT), que actualiza las normas migratorias para las tripulaciones del transporte internacional

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Gracias a este acuerdo, miles de camiones realizan diariamente operaciones de comercio internacional bajo un mismo marco regulatorio (Foto: Shutterstock)
Gracias a este acuerdo, miles de camiones realizan diariamente operaciones de comercio internacional bajo un mismo marco regulatorio (Foto: Shutterstock)

Los siete países que integran el Acuerdo sobre Transporte Internacional Terrestre (ATIT), Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay, dieron un nuevo paso en la modernización de las operaciones de transporte internacional en Sudamérica.

Con la firma de Perú, concluyó el proceso de aprobación del Séptimo Protocolo Adicional, una actualización que elimina un histórico requisito migratorio para las tripulaciones de los vehículos habilitados para realizar operaciones internacionales y apunta a simplificar los procedimientos en frontera.

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La modificación forma parte de una estrategia impulsada por la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) para adecuar el principal marco jurídico del transporte terrestre internacional a las necesidades actuales del comercio exterior. El objetivo es reducir cargas administrativas, agilizar los controles y acompañar una actividad esencial para el intercambio de mercancías y pasajeros entre los países de la región.

Menos burocracia para las operaciones internacionales

El principal cambio introducido por el protocolo es la eliminación de la Libreta de Tripulante, un documento que durante años se utilizó para registrar y verificar el ingreso y egreso de los conductores y demás integrantes de las tripulaciones habilitadas para realizar transporte internacional terrestre.

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La decisión busca adecuar la normativa a un escenario en el que los controles migratorios y aduaneros avanzan hacia procesos cada vez más digitalizados. Si bien la modificación no altera las exigencias para el ingreso de las tripulaciones, elimina un requisito documental que había perdido vigencia frente a los nuevos mecanismos de intercambio de información entre los organismos de control.

Para las empresas transportistas, este tipo de medidas contribuye a simplificar la gestión administrativa de las operaciones internacionales, reducir trámites y acompañar una operatoria cada vez más apoyada en herramientas digitales y procedimientos armonizados entre los países.

Un acuerdo clave para la logística regional

El ATIT constituye el principal instrumento jurídico que regula el transporte internacional de cargas y pasajeros entre los siete países participantes. Su marco normativo establece las condiciones para la circulación de vehículos, cargas y tripulaciones, brindando reglas comunes para las operaciones transfronterizas y favoreciendo la integración logística regional.

Gracias a este acuerdo, miles de camiones realizan diariamente operaciones de comercio internacional bajo un mismo marco regulatorio, abasteciendo industrias, centros de distribución y cadenas productivas que dependen de una circulación fluida entre los distintos mercados sudamericanos.

En ese contexto, la actualización de las disposiciones migratorias representa un nuevo avance dentro de un proceso más amplio orientado a mantener vigente un acuerdo que debe responder a una actividad cada vez más integrada y con mayores exigencias de eficiencia.

Más eficiencia para el comercio regional

Desde la ALADI señalaron que el Séptimo Protocolo Adicional forma parte del proceso de modernización del ATIT, cuyo propósito es adaptar el acuerdo a los nuevos desafíos del transporte, la logística y el comercio internacional.

La decisión busca adecuar la normativa a un escenario en el que los controles migratorios y aduaneros avanzan hacia procesos cada vez más digitalizados (Foto: Shutterstock)
La decisión busca adecuar la normativa a un escenario en el que los controles migratorios y aduaneros avanzan hacia procesos cada vez más digitalizados (Foto: Shutterstock)

Según el organismo, la simplificación de procedimientos permitirá reducir costos transaccionales, facilitar el transporte transfronterizo y fortalecer la competitividad de los operadores que participan en el comercio entre los siete países. La actualización también busca generar mejores condiciones para las pequeñas y medianas empresas que dependen del transporte terrestre para acceder a mercados regionales.

Durante el acto de suscripción, la embajadora Elizabeth Alice González Porturas, representante permanente de Perú ante la ALADI y el Mercosur, y el secretario general de la ALADI, Sergio Abreu, destacaron que este avance contribuirá a fortalecer la facilitación del comercio, el desarrollo de la infraestructura logística, la cooperación aduanera y el proceso de integración económica regional.

La integración también pasa por simplificar procesos

Aunque la eliminación de la Libreta de Tripulante constituye un cambio puntual, su incorporación refleja una tendencia que se observa en distintos procesos de integración regional: reemplazar requisitos administrativos que habían quedado obsoletos por procedimientos más ágiles, compatibles con la digitalización de los controles y con la creciente complejidad de las cadenas logísticas.

Para una región donde una parte significativa del intercambio comercial se realiza por carretera, avanzar hacia normas comunes y procesos más simples representa una herramienta para mejorar la competitividad del transporte internacional terrestre, reducir tiempos administrativos y facilitar el movimiento de mercancías entre los países.

Con la entrada en vigor del Séptimo Protocolo Adicional, el ATIT suma un nuevo paso en su proceso de actualización. Más allá de la eliminación de un documento, la reforma refleja una estrategia regional orientada a construir una logística más eficiente, con menos barreras administrativas y mejores condiciones para acompañar el crecimiento del comercio intrarregional y la integración entre los países sudamericanos.

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