Carga crítica: cuando cada hora cuenta en la cadena de suministro

Vanesa Viedma, directora en una empresa especializada en carga crítica, analiza por qué este tipo de operaciones crece con la expansión de sectores como la minería y la industria farmacéutica

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Vanesa Viedma
Vanesa Viedma es directora en una empresa especializada en carga crítica (Foto: Movant Connection)

“Un despachante o un agente de transporte aduanero está dando la cara ante la aduana para que el importador o exportador tenga su carga a tiempo“. Valorando el rol, Vanesa recorre una cadena que pocas veces es visible: la de quienes garantizan que los insumos críticos lleguen cuando tienen que llegar, en un país que apuesta a crecer desde la minería, la automotriz y la industria farmacéutica.

¿Qué es la carga crítica y por qué está ganando relevancia en Argentina?

La carga crítica tiene que ver con operaciones donde los tiempos son determinantes para toda una cadena de producción. Si un insumo importante no está disponible en el momento que la fábrica lo necesita, eso afecta al proceso completo: lo mismo aplica para la automotriz, para la industria farmacéutica o para un repuesto de un camión trabajando en Vaca Muerta.

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El crecimiento de este tipo de operaciones está ligado a la mayor producción dentro del país y a la dependencia de insumos de origen extranjero. Las grandes empresas tienen que cumplir ciertos tiempos de efectivización de la carga y, cuando eso no se puede demorar, la vía aérea con nacionalización y entrega inmediata es lo que hace la diferencia.

¿Cómo impactó el cambio en los incoterms de compra en la forma de trabajar?

Después de que se cerraron los mercados en Argentina, el incoterm de compra cambió: la decisión pasó a estar del lado del importador o exportador extranjero, no del local. Entonces los negocios no se podían cerrar desde acá. Lo que se necesitaba era que las empresas de afuera confiaran y nominaran la carga hacia acá.

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Eso obligó a construir una red sólida: despachantes, agentes de transporte aduanero, operadores logísticos locales, trabajo dentro del puerto y del aeropuerto. Todo coordinado para cumplir con los tiempos y plazos de clientes que están del otro lado del mundo.

¿Cómo llegaste al sector y qué fue definiendo tu perfil profesional?

Fue bastante accidentado. No era algo para lo que me estuviera preparando: fue después de la crisis de 2001, cuando me invitaron a trabajar en una empresa de depósito fiscal. Al principio me resistí, pero empecé a aprender y me gustó. Arranqué desde lo operativo, atendiendo despachantes y gente de transporte, trabajando en consolidación y desconsolidación de cargas en el puerto.

Con el tiempo, un trabajo clave me formó para operar con empresas de transporte y ahí pude reencauzarme. Empecé de manera independiente como agente de transporte aduanero, me invitaron a abrir una empresa y fui creciendo. Las redes de networking y las mentoras que tuve en esos años fueron muy importantes para seguir capacitándome.

Cargas críticas
"La logística es un trabajo de mucha comunicación, de escucha, de atención permanente. El soporte al cliente tiene que ser de 24 horas", comenta Vanesa (Foto: Shutterstock)

¿Qué rol cumple el trabajo en red dentro de la logística de carga crítica?

Es lo que hace funcionar todo lo demás. La logística es un trabajo de mucha comunicación, de escucha, de atención permanente. El soporte al cliente tiene que ser de 24 horas: si alguien tiene una duda a cualquier hora del día y puede obtener respuesta, eso genera confianza.

Pero más allá del cliente, la clave está en trabajar con proveedores que compartan los mismos valores y la misma forma de entender el servicio. Un despachante o un agente de transporte aduanero está dando la cara ante la aduana para que el importador o exportador tenga su carga a tiempo. Ese trabajo muchas veces no es valorado como debería, y ser el nexo entre quienes no comprenden el proceso y quienes lo ejecutan es donde está el verdadero éxito de la operación.

¿Cómo ves el desarrollo del sector en los próximos años?

Argentina está en un cambio que va a demorar, pero que se va a notar en 5 a 10 años. Hoy hay mucho movimiento en minería, en farmacéutica, en exportación de medicamentos a otros países. Son sectores que generan cada vez más operaciones de carga crítica y que empujan la necesidad de cumplir con los tiempos en cada etapa de la cadena.

El desafío más grande va a ser que tanto el sector privado como el Estado inviertan fuerte en infraestructura, en caminos, en capacitación técnica y en habilidades blandas. Sin eso, el engranaje no termina de funcionar. Argentina tiene un buen nivel de resolución, pero necesita que todos los actores de la cadena: despachantes, agentes aduaneros y operadores logísticos locales, puedan alinearse para que la línea de suministro sea realmente efectiva.

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