
Uno de los jóvenes detenidos por el intento de robo en la casa de Daniel Scioli declaró ante el fiscal Cosme Iribarren y reveló un dato que marcó un giro en la causa que investiga a Brian Oroná, el excustodio del funcionario acusado de liderar la banda que trató de cometer el asalto: aseguró que él convocaba jóvenes con necesidades económicas para concretar robos. Sin embargo, dijo que en esta ocasión no le aclaró que el objetivo era la propiedad del funcionario. “Si sabía, no iba”, señaló.
En su indagatoria, a la que accedió Infobae, el sospechoso relató que un día antes del hecho Oroná habría propuesto el plan y se habría contactado con una tercera persona, a quien identificó, que a su vez lo habría contactado a él. De acuerdo con su versión, le dijeron que en el lugar había “euros, dólares y pesos” y que el dinero obtenido sería repartido entre los participantes.
PUBLICIDAD
El ahora detenido contó que aceptó participar del robo porque “tenía deudas y necesitaba dinero para mantener a su familia”. “Yo debo plata, como no lo podía pagar a un prestamista del barrio y mantengo a mi familia”, aclaró en su declaración ante la Unidad Funcional de Instrucción Distrito Benavídez. En ese contexto, se enteró de que buscaban gente para el hecho.
El joven hizo especial hincapié en que no sabía quién era el dueño de la vivienda. “Yo no sabía que era la casa de Scioli”, afirmó. Y agregó una de las frases centrales de su declaración: “Si sabía que era Scioli no iba”.
PUBLICIDAD

Sin embargo, durante el trayecto hacia Villa La Ñata, según su relato, Oroná le habría contado que había trabajado en esa casa. “La idea del plan para entrar era de él”, sostuvo el detenido, quien aseguró que ninguno de los otros participantes sabía que se trataba de la propiedad de Scioli.
Tres armas y una fuga a pie
El joven también describió cómo llegaron al lugar. Contó que el excustodio pasó a buscarlo por la esquina de su casa, en La Plata, entre las 12 y la 1 de la madrugada. En el Peugeot blanco señalado en la investigación viajaban, además, Oroná, y otros dos jóvenes.
Según su declaración, había tres armas de fuego entre los integrantes del grupo, pero que la que tenía él “no funcionaba”.
Al llegar a la propiedad, el sospechoso afirmó que fue Oroná quien tocó el botón que permitía abrir la puerta y que todos descendieron del vehículo. Esa maniobra coincide con la descripción del hecho incorporada a la imputación: los investigadores sostienen que uno de los delincuentes introdujo la mano por el buzón para accionar el mecanismo de apertura.
PUBLICIDAD

Pero el plan quedó frustrado cuando los custodios que se encontraban en el búnker advirtieron el movimiento y dieron la voz de “alto, policía”. De acuerdo con la imputación, uno de los sujetos apuntó con un arma y luego todos huyeron del predio.
Tras la voz de alto, Oroná escapó en el auto junto con los otros integrantes, mientras él quedó a pie y armado. Dijo que, mientras caminaba por el asfalto, los demás volvieron a aparecer y le preguntaron si había tirado el arma. Como respondió que no, uno de ellos se la quitó y la arrojó. “No tengo ni idea dónde quedó el arma”, declaró.
PUBLICIDAD
También recordó una frase que, según él, le dijo Oroná antes del ingreso: “Van a venir los vigis”.

“Soy el único sostén de mi familia”
En el tramo final de su declaración, el detenido intentó explicar los motivos que, según dijo, lo llevaron a aceptar participar del robo. Afirmó que las deudas que tenía estaban vinculadas con los gastos y medicamentos de su madre, quien había sido operada recientemente de la columna.
“Yo soy el único sostén de mi familia”, sostuvo. Dijo que pensó que con el dinero que obtendrían podría ayudar a su madre y salir de las deudas. También afirmó que hasta hacía poco tenía trabajo, pero que lo había dejado porque “no estoy bien”.
PUBLICIDAD
El joven quedó imputado por el delito de robo doblemente agravado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada y por haber sido cometido en poblado y en banda, en grado de tentativa, en calidad de coautor. La causa tramita ante el Juzgado de Garantías N° 2 de Tigre y la investigación está a cargo del fiscal Cosme Iribarren.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Quiénes son los acusados del caso EquiQuant, la nueva megaestafa estilo Cositorto: calculan un daño de más de $1000 millones
Dos mellizos y un contador son los principales nombres en una lista de 26 sospechosos señalados por cometer un presunto engaño a nivel nacional. El fiscal Andrés Madrea pidió indagarlos por delitos como lavado de activos

Juicio a “Pity” Álvarez, en vivo: otra vez piden suspender el debate por la salud del músico
El cantante permanece internado y no asistió a la décima audiencia. Sus abogados reclamaron frenar el proceso por su cuadro clínico y por la evaluación ordenada por la Justicia Civil. El fiscal Sandro Abraldes rechazó el planteo

Declara Aníbal Lotocki en el juicio por la muerte de Cristian Zárate: “Él se presentaba como un paciente sano”
El médico aseguró que el empresario llegó “totalmente decidido” a operarse y que, durante la consulta previa, no detectó síntomas ni signos que permitieran sospechar una enfermedad

Habló Laura de Marinis, la jueza de la polémica en CABA: “Someter a un chico de 14 años al sistema penal es estigmatizante”
La jueza que declaró inaplicable el nuevo Régimen Penal Juvenil para un adolescente acusado de tentativa de robo defendió su fallo y cuestionó las amenazas de juicio político

Un amor tóxico, una organización inventada y el “desafío” de matar: las nuevas revelaciones del crimen de Cecilia Lazcano
Las conclusiones, a las que accedió Infobae, se desprenden del análisis de las conversaciones entre los dos adolescentes imputados. La hipótesis sobre el presunto móvil del hecho




