La logística española redefine prioridades: asegurar el suministro por encima de reducir costos

Frente a la crisis global, las cadenas de suministro priorizan garantizar la llegada de mercancías, aumentando stocks de seguridad y diversificando proveedores frente a costos elevados y volatilidad

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Las empresas están revisando constantemente sus esquemas operativos, diversificando proveedores y aumentando stocks de seguridad para ganar resiliencia frente a la inestabilidad global (Imagen: Shutterstock)
Las empresas están revisando constantemente sus esquemas operativos, diversificando proveedores y aumentando stocks de seguridad para ganar resiliencia frente a la inestabilidad global (Imagen: Shutterstock)

La cadena logística española atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. La necesidad de avanzar en digitalización y sostenibilidad convive con tensiones geopolíticas derivadas del conflicto en Oriente Próximo, la volatilidad energética y el incremento de costos operativos, lo que ha obligado a las empresas del sector a replantear sus prioridades.

Durante décadas, la eficiencia fue la meta central de la supply chain, pero hoy la palabra de orden es resiliencia: garantizar el suministro, asegurar la capacidad de reacción y mantener la estabilidad operativa se ha convertido en el nuevo objetivo estratégico.

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Cambios de paradigma en la logística

Desde la Asociación de Cargadores de España (ACE), su secretaria general, Nuria Lacaci, explica: “La prioridad estratégica se ha desplazado: la búsqueda continuada de eficiencia ha sido sustituida por la necesidad de asegurar el flujo de mercancías”. Según Lacaci, el sector opera en “un entorno de costos elevados, incertidumbre y volatilidad, donde el verdadero valor no reside únicamente en reducir gastos, sino en garantizar que la mercancía llegue a destino a tiempo”.

De manera similar, Jordi Espín, secretario general del Spanish Shippers’ Council (SSC), señala que la preocupación principal ya no es solo el costo, sino la falta de predictibilidad. Las empresas están revisando constantemente sus esquemas operativos, diversificando proveedores y aumentando stocks de seguridad para ganar resiliencia frente a la inestabilidad global.

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La tensión en Oriente Próximo ha vuelto a situar el precio de la energía y los combustibles en el centro del debate. Ramón Valdivia, vicepresidente ejecutivo de la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC), advierte que “el combustible representa el 40% de los costes operativos” en transporte pesado, con cada vehículo de larga distancia consumiendo más de 4.000 litros al mes.

Por su parte, Carmelo González, presidente del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC), destaca un “cambio de ciclo” marcado por **márgenes ajustados, incremento de costos y regulación excesiva”. Aun así, considera que el Real Decreto-ley 9/2026, que refuerza la revisión automática de tarifas vinculadas al combustible, puede aliviar la presión sobre los transportistas si se aplica correctamente.

Especialistas destacan que, "la crisis ha obligado a reorganizar las cadenas de suministro, generando inestabilidad global y afectando incluso la inflación mundial, como lo evidencian los aumentos en fletes marítimos" (Foto: Shutterstock)
Especialistas destacan que, "la crisis ha obligado a reorganizar las cadenas de suministro, generando inestabilidad global y afectando incluso la inflación mundial, como lo evidencian los aumentos en fletes marítimos" (Foto: Shutterstock)

Impacto de la geopolítica y los costos energéticos

Francisco Aranda, presidente de UNO Logística, alerta que muchas pequeñas empresas de transporte están “cerca de desaparecer” debido al aumento de los costos energéticos, con subidas de más de 15 céntimos por litro en gasolina y 28 céntimos en gasóleo desde el inicio del conflicto. Enric Ticó, presidente de FETEIA-OLTRA, destaca que la crisis ha obligado a reorganizar las cadenas de suministro, generando inestabilidad global y afectando incluso la inflación mundial, como lo evidencian los aumentos en fletes marítimos.

Digitalización y colaboración como estrategia

Ramón García, director general del Centro Español de Logística (CEL), señala que ahora la productividad se vincula a la capacidad de reducir fricciones operativas y sostener operaciones eficientes bajo incertidumbre. La coordinación entre actores se ha vuelto esencial: proveedores, operadores y distribuidores comparten información en tiempo real para mejorar la resiliencia y la eficiencia.

La digitalización se ha convertido en un requisito básico. Según Nuria Lacaci, permite ofrecer visibilidad integral de la cadena y una gestión más predictiva. La inteligencia artificial se aplica en previsión de demanda, planificación y optimización de rutas, mientras blockchain y herramientas digitales mejoran la seguridad jurídica y la gestión documental.

Antonio Llobet, presidente del Consejo General de Agentes de Aduanas, subraya que la digitalización ofrece enormes oportunidades, aunque debe implementarse con criterios de utilidad, interoperabilidad y seguridad jurídica, especialmente frente a la creciente complejidad regulatoria y geopolítica que afecta el comercio exterior.

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