Entre lo público y lo privado: una mirada sobre los desafíos del transporte argentino

Guillermo Dietrich, economista con vocación en lo público y empresario, analiza la falta de integración entre modos, el deterioro de la infraestructura y los sobrecostos que condicionan la competitividad del transporte

Guardar
Guillermo Dietrich es economista con vocación en lo público y empresario (Foto: Movant Connection)
Guillermo Dietrich es economista con vocación en lo público y empresario (Foto: Movant Connection)

Con una mirada que combina experiencia en la gestión y en el sector privado, Guillermo analiza el presente del sistema y advierte que “históricamente el transporte en Argentina no dialoga entre sus distintas áreas”. A partir de ese diagnóstico, pone el foco en los desafíos estructurales que condicionan la logística, desde la falta de planificación integrada hasta los cuellos de botella que impactan directamente en la competitividad.

¿Cómo ves hoy el transporte y la logística en Argentina?

La situación del transporte y la logística en Argentina es un tremendo desafío. Es un país muy grande, con baja densidad poblacional y pocas ciudades grandes. Supimos tener infraestructura de primer nivel, con trenes de carga, rutas y puertos, pero mucho de eso se fue degradando.

El ejemplo más claro son los trenes de carga: la falta de inversión hizo que el sistema prácticamente colapse. Cuando lo comparás con Brasil, que hoy está invirtiendo fuerte, se ve la dimensión del problema.

También hay desafíos modales. El transporte aéreo, por ejemplo, está poco desarrollado y Argentina está mal conectada, lo que limita el movimiento de carga. Falta escala en algunos casos y visión estratégica en otros. Y a eso se suman sobrecostos, tanto en camiones como en puertos o en cuestiones sindicales.

Hay desafíos de distintos tipos: algunos son políticos, otros de infraestructura y financiamiento. En algunos aspectos hay avances, como en el transporte aéreo o la simplificación, pero en infraestructura todavía hay un desafío enorme.

¿Creés que hay conciencia del impacto de la logística en la competitividad?

Creo que no. La respuesta rápida es que no hay conciencia suficiente. Es cierto que Argentina tiene una prioridad clave que es ordenar las cuentas públicas, porque sin estabilidad macro no hay crecimiento sostenible.

Pero eso no es incompatible con trabajar la logística. De hecho, lo que muestra la falta de conciencia es que históricamente el transporte se manejó de forma fragmentada, cada modo por separado, sin integración.

Nosotros fuimos el único gobierno que creó una planificación integrada del transporte que incluía todos los modos. Porque todo está conectado: trenes, rutas, puertos, transporte aéreo. Si no hay coordinación, la infraestructura pierde eficiencia y se usan mal los recursos.

¿Qué oportunidades ves hacia adelante para el sector?

Vaca Muerta es un gran ejemplo. Va a generar un crecimiento enorme, más exportaciones, más dólares y energía barata, que es clave para la competitividad.

Pero no se está pensando de forma integral cómo va a funcionar toda la logística asociada. Por ejemplo, el transporte de insumos, el rol del tren, las rutas, los puertos. Todo eso debería trabajarse en conjunto entre Nación, provincias, municipios y sector privado.

Hoy eso no está coordinado. Y eso genera riesgos de cuellos de botella y mayores costos. Además, resolverlo tarde siempre es más caro.

"En infraestructura todavía hay un desafío enorme", detalla Guillermo (Imagen: Shutterstock)
"En infraestructura todavía hay un desafío enorme", detalla Guillermo (Imagen: Shutterstock)

Si me preguntás por prioridades, además del tren de Vaca Muerta, hay temas urgentes como los accesos a puertos del Gran Rosario. Ahí hay problemas ambientales, de calidad de vida y de costos logísticos enormes. Un camión que podría hacer tres viajes termina haciendo uno y medio.

Eso impacta directamente en la competitividad y en la renovación del parque de transporte. Lo mismo pasa con accesos portuarios en otros puntos del país. Son ejemplos claros de que falta planificación y coordinación.

¿Qué mensaje le darías al sector logístico?

Que eleve cada vez más la voz. Si Argentina logra estabilidad macro y se integra al mundo, la logística va a ser un factor determinante para la competitividad.

Hoy muchas ineficiencias se esconden detrás de la inflación, el tipo de cambio o cuestiones financieras. Pero cuando eso desaparece, la logística pasa a ser clave.

Un ejemplo claro es el agro: Argentina es muy competitiva en granos, entre otras cosas porque gran parte de la producción está cerca de los puertos. Ese factor logístico es determinante.

También lo fue la incorporación de bitrenes, que reducen costos, mejoran la seguridad y generan innovación. Son cambios concretos que impactan directamente en la competitividad.

El desafío es que el sector tenga más protagonismo en la conversación pública. Porque muchas veces no se entiende bien qué es la logística ni su impacto, y además se la sigue viendo de forma fragmentada. Y cuanto más integral sea la mirada, mayor va a ser su valor.