Correr trae celulitis: falso

Basta con mirar a las mejores atletas. Ellas corren cientos de kilómetros por semana, y casi todas lucen piernas firmes y libres de celulitis.

Correr de mañana es mejor: falso

El mejor horario para correr es personal. Depende del reloj biológico y la rutina diaria de cada uno.

Correr mejora la vida sexual: verdadero

Correr nos da fuerza y vitalidad además de mejorar el ánimo y la autoestima. Todo esto contribuye sin dudas a tener una vida sexual más plena.

Correr largas distancias es malo para las rodillas: debatible

Lo malo para las articulaciones son el sobreentrenamiento, el sobrepeso, el calzado inadecuado, la mala técnica, la incorrecta planificación acorde a las posibilidades personales (volumen, frecuencia e intensidad) y correr siempre en superficies duras. Si se preparan largas distancias responsablemente con un plan acorde a las capacidades y objetivos individuales, serán más los beneficios físicos que los riesgos.

Correr descalzo es bueno: debatible

No todos estamos preparados para correr sin zapatillas, y de hacerlo, hay que empezar muy de a poco y con cuidado. En personas con poca experiencia, técnica y fuerza deficientes, y/o sobrepeso, puede resultar más nocivo que productivo.

Correr ayuda a dormir mejor: verdadero

Sin dudas la actividad física mejora el sueño: nos ayuda a llegar al final del día más cansados pero de mejor humor, y con menos stress (factor muy ligado al insomnio). Además, habiendo liberado distintas hormonas que favorecen la relajación y el mejor funcionamiento de todos los sistemas, se descansa mejor.

Entrenando más, siempre se mejora: falso

No mejora más el que entrena más si no aquel que mejor asimila lo entrenado. Para mejorar, hay que asimilar, y para asimilar hay que hacer lo justo. Ni de más ni de menos. Esto varía mucho de persona a persona. Lo que es mucho para algunos, puede resultar insuficiente para otros, y viceversa. Aplica tanto en volumen, como en frecuencia e intensidad. Una buena planificación es clave.

Los running teams son grupos más sociales que deportivos: debatible

Hay grupos donde lo primordial es lo social y allí no importa tanto la evolución deportiva. Sus miembros buscan un grupo de pertenencia fuerte y ya obteniendo eso cumplen su objetivo, felices. Pero hay también de los que entrenan prolijo y logran avances notables. El equipo puede potenciar las cualidades personales y la motivación, además de que un guía calificado resultará mucho más seguro y eficiente que entrenarse solo.

Correr aumenta el apetito: debatible

Hay quienes afirman que correr les da mucho hambre y hasta suben de peso al comenzar un plan riguroso, porque comen más. Sin embargo, otros aseguran que entrenar les quita apetito, además de ansiedad. Lo cierto es que en la mayoría de los casos, al comenzar un plan saludable de ejercicio, generalmente se ordena la alimentación, se come más saludable, y se queman más calorías favoreciendo a una pérdida de grasa corporal significativa.

En la cena previa a una carrera, lo mejor son los fideos: debatible

Hay personas que no toleran este tipo de pastas y prefieren el arroz, por ejemplo. Cualquier hidrato simple es efectivo para aportar una buena fuente de energía de obtención rápida, previo a una competencia o entrenamiento importantes. La pizza (sin quesos muy grasos), las papas, y el arroz, son también excelentes a la hora de llenar el tanque de combustible eficiente antes de correr.

Todos pueden correr una maratón: falso

Correr una distancia tan larga (42 kilómetros y 195 metros) requiere además de un óptimo estado físico y preparación, un perfecto estado de salud. Una persona de baja condición física y/o muy poco tiempo en la actividad, o con problemas cardiacos o respiratorios, anemia, lesiones óseo-articulares, entre otras cosas, no debería exponerse a un esfuerzo tan prolongado. De todos modos, cada caso debe ser evaluado por un médico para determinar si se está apto o no.

No se debe correr durante el embarazo: debatible

Si la mujer siempre corrió, no precisa dejar de correr durante el embarazo. De hecho, mantenerse en la actividad puede resultar muy provechoso para su salud y la del bebé. Lo clave es consultar con el médico y que éste determine si es conveniente seguir corriendo, y hasta qué semana.

Correr muy abrigado ayuda a adelgazar: falso

Corriendo con abrigo excesivo solo logramos transpirar de más y deshidratarnos. Perderemos peso líquido (no graso) que fácilmente recuperaremos al beber.

Los flacos son siempre los más rápidos: falso

Es muy común ver en carreras esos cuerpos poco atléticos pasando a otros corredores de aspecto fibroso. Esto se debe a qué si bien estar liviano es muy importante para correr mejor, no es el único factor que determina la velocidad. La fuerza, la técnica, y la eficiencia a nivel fisiológico (un factor que se madura a nivel celular y con los años de entrenamiento), además de la experiencia y una cabeza fuerte, contribuyen entre otras cosas en ser mejor atleta.

Correr es adictivo: verdadero

Si bien hay casos aislados de personas que nunca se terminaron de enganchar con la actividad, la mayoría de los que arrancan, no paran. Y existen sinfines de casos de personas a las que correr les cambió la vida. Es simple: cuando algo te hace sentir mejor en todos los planos (físico, estético, emocional, psicológico, social), es difícil que lo puedas dejar y no quieras aumentar la dosis.

Por Carolina Rossi, entrenadora nacional de Atletismo, ISDE, entrenadora IAAF y corredora / www.carolinarossi.com.ar