Qué es el varicocele y por qué afecta la fertilidad masculina

El varicocele es una condición frecuente en hombres y su impacto en la fertilidad ha cobrado relevancia en los últimos años

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Primer plano de una mano sosteniendo una prueba de embarazo blanca y azul con una sola línea púrpura visible, indicando un resultado negativo.
El varicocele es hoy una causa tratable de infertilidad masculina. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En los últimos años, el varicocele ha ganado relevancia como causa tratable de infertilidad masculina, gracias a la consolidación de criterios diagnósticos y terapéuticos respaldados por organismos internacionales y sistemas de salud pública.

Esta afección, caracterizada por la dilatación anormal de las venas del plexo pampiniforme dentro del escroto, afecta la función testicular y, en consecuencia, la capacidad reproductiva en una proporción significativa de varones adultos y adolescentes.

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Qué es el varicocele y cómo se manifiesta

El varicocele se define por la presencia de venas agrandadas y tortuosas en el escroto, similares a las várices que pueden aparecer en las piernas.

Esta alteración en el sistema de drenaje sanguíneo testicular suele detectarse en consultas de infertilidad, aunque la mayoría de los casos cursan de manera asintomática.

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Las fuentes oficiales del sector salud, como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Mayo Clinic, coinciden en que el varicocele suele diagnosticarse de manera incidental, sobre todo en hombres que buscan atención por dificultad para concebir.

Según datos recogidos por la Mayo Clinic, el varicocele afecta aproximadamente al 15% de la población masculina general, pero su prevalencia puede aumentar hasta el 40% en hombres con infertilidad comprobada.

Habitualmente, el varicocele se localiza en el lado izquierdo del escroto y con menor frecuencia aparece de forma bilateral o en el lado derecho de manera aislada.

Aunque la mayoría de los varones con varicocele no presentan síntomas, algunos pueden experimentar dolor escrotal crónico, sensación de pesadez o la percepción de una masa palpable similar a una “bolsa de gusanos” en casos avanzados.

La disminución del volumen testicular y la asimetría entre ambos testículos pueden ser manifestaciones de daño progresivo.

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El varicocele afecta al 15% de los hombres en general y hasta al 40% de quienes tienen infertilidad, según la Mayo Clinic. Freepik

Relación entre varicocele e infertilidad masculina

El impacto del varicocele sobre la fertilidad masculina se fundamenta en varios mecanismos fisiopatológicos bien documentados por organismos como el National Institutes of Health (NIH).

La dilatación venosa genera un entorno desfavorable para la espermatogénesis, es decir, la producción de espermatozoides, por un conjunto de factores:

  • Aumento de la temperatura testicular: El plexo pampiniforme cumple una función esencial en la regulación térmica del testículo. La acumulación de sangre caliente por el reflujo venoso eleva la temperatura local, lo que daña la maduración de los espermatozoides y reduce la calidad seminal.
  • Estrés oxidativo: El estancamiento de la sangre propicia la producción excesiva de radicales libres, que afectan la integridad de la membrana espermática y favorecen la fragmentación del ADN de los espermatozoides.
  • Hipoxia y toxicidad: La alteración del flujo sanguíneo disminuye el aporte de oxígeno y facilita la acumulación de metabolitos tóxicos, dificultando la función testicular y hormonal.

Estos mecanismos pueden traducirse en una disminución de la concentración, movilidad y morfología de los espermatozoides, parámetros evaluados en el análisis seminal de referencia.

El varicocele es la causa identificable más frecuente de infertilidad masculina tratable en el mundo.

De acuerdo con información del IMSS, el varicocele está presente en un porcentaje considerable de hombres que buscan evaluación por infertilidad, tanto primaria (nunca han logrado embarazar a su pareja) como secundaria (incapacidad actual tras embarazos previos).

Diagnóstico y criterios clínicos

La exploración física sigue siendo el método primario para diagnosticar el varicocele. El personal médico palpa el cordón espermático y evalúa la dilatación venosa, tanto en reposo como al realizar la maniobra de Valsalva.

La confirmación diagnóstica puede apoyarse en la ecografía Doppler, que permite visualizar el calibre de las venas y el flujo sanguíneo anómalo, considerando como criterio patológico un diámetro venoso mayor a dos milímetros y la presencia de reflujo venoso.

El diagnóstico diferencial es esencial, especialmente en casos de aparición súbita, localización unilateral derecha o ausencia de colapso venoso al cambiar de posición, ya que pueden sugerir procesos obstructivos o tumorales retroperitoneales.

El análisis seminal, regulado por protocolos internacionales y por organismos como la OMS, es indispensable para determinar el impacto funcional del varicocele en la fertilidad.

La oligoastenoteratozoospermia —baja concentración, motilidad y morfología espermática— es el hallazgo más frecuente en varicoceles de grado clínico moderado o severo.

Detalle de múltiples espermatozoides blancos y translúcidos con largas colas, flotando y moviéndose en trayectorias curvas sobre un fondo azul difuso.
El análisis seminal es indispensable para determinar el impacto del varicocele en la fertilidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuándo y cómo tratar el varicocele

Las recomendaciones actuales de organismos de salud internacionales establecen que la intervención médica se reserva para casos específicos:

  • Presencia de varicocele palpable (clínico).
  • Infertilidad documentada tras 12 meses de relaciones sexuales sin anticonceptivos.
  • Alteraciones confirmadas en el análisis seminal.
  • Dolor escrotal persistente o progresión de la atrofia testicular, especialmente en adolescentes.

El tratamiento más reconocido es la varicocelectomía microquirúrgica, que consiste en la ligadura selectiva de las venas afectadas mediante una incisión mínima y el uso de microscopía para conservar la arteria testicular y los vasos linfáticos.

Esta técnica presenta las tasas más bajas de recurrencia y complicaciones, como el hidrocele o la atrofia testicular, cuando se compara con la cirugía abierta tradicional o la embolización radiológica.

En adolescentes, la indicación de tratamiento requiere pruebas objetivas de asimetría testicular, dolor significativo o deterioro progresivo de los parámetros seminales.

En ausencia de estos criterios, se recomienda la observación y el seguimiento semestral o anual.

Resultados y pronóstico tras el tratamiento

La finalidad del tratamiento del varicocele es mejorar la calidad seminal y, en consecuencia, incrementar las probabilidades de embarazo.

Las fuentes oficiales consultadas coinciden en que la mejoría en los parámetros seminales suele observarse después de un periodo de tres a seis meses tras la intervención, tiempo necesario para que se complete el ciclo de espermatogénesis.

En cuanto a los resultados reproductivos, los estudios avalados por organismos como el NIH y la Mayo Clinic muestran que entre el 60% y el 70% de los pacientes intervenidos presentan mejoría significativa en la calidad seminal, y alrededor del 40% consiguen un embarazo natural en el largo plazo, siempre que la selección de los casos haya sido rigurosa.

El seguimiento posoperatorio debe contemplar la evaluación clínica, el análisis seminal y la ecografía, para detectar posibles complicaciones o recurrencias.

La recurrencia del varicocele, el hidrocele y la atrofia testicular son complicaciones poco frecuentes si se emplean técnicas quirúrgicas avanzadas.

Un hombre con barba y un bebé duermen abrazados en un sillón beige, cubiertos con una manta clara, con estanterías y una ventana al fondo.
Entre 60% y 70% de los hombres operados de varicocele mejoran la calidad seminal y cerca del 40% logra embarazo natural. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El varicocele representa una alteración vascular benigna, pero con consecuencias potencialmente graves para la fertilidad masculina si no se detecta y trata adecuadamente en los casos indicados.

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