Por qué el viernes por la tarde es el mejor momento para hacer ejercicio de la semana, según la ciencia

Estudios señalan que ayuda a liberar tensiones acumuladas durante la semana y favorece el rendimiento físico

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Varias personas entrenando en un gimnasio iluminado por el sol del atardecer a través de grandes ventanas. Se ven mancuernas, una barra y máquinas de cardio.
Varias personas llevan a cabo su sesión de entrenamiento por la tarde en el gym. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Hacer ejercicio los viernes por la tarde brinda ciertas ventajas fisiológicas y psicológicas respaldadas por estudios vigentes. Entrenar en horario vespertino ayuda al cuerpo en alcanzar su temperatura máxima y el ritmo circadiano favorece el rendimiento físico, haciendo que los músculos respondan mejor y los reflejos sean más rápidos. La función cardíaca y pulmonar también mejora al término del día, lo que permite realizar actividad física con mayor intensidad y eficiencia.

Además, los viernes por la tarde suelen marcar el final de la semana laboral, lo que reduce el estrés y la fatiga mental. Este momento está asociado con mayor disponibilidad de tiempo libre, lo que incrementa la motivación y probabilidad de mantener la rutina de ejercicios. Además, la liberación de endorfinas, popularmente conocidas como “las hormonas de la felicidad”, después de la sesión física, socorren a mejorar el ánimo y a preparar el cuerpo para el descanso del fin de semana.

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Diversos estudios han encontrado que los entrenamientos por la tarde-noche favorecen el control de la glucosa y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, especialmente en personas con sobrepeso o diabetes tipo 2. Incluso, el ejercicio en dicha periodo contribuye a una mejor regulación metabólica y a una mayor longevidad.

Información científica reciente sobre por qué el viernes por la tarde (y las tardes en general) suelen ser el mejor momento para hacer ejercicio según la ciencia, muestra lo siguiente:

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Múltiples personas se ejercitan en un gimnasio con grandes ventanales y paredes de ladrillo; se ven cintas de correr, bicicletas estáticas y pesas en uso.
Hombres y mujeres entrenan en el gimnasio durante la tarde. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ritmo circadiano y rendimiento físico

La temperatura corporal alcanza su punto más alto entre las cinco y las siete de la tarde. Cuando el cuerpo está en ese rango, la función neuromuscular es más eficaz y el rendimiento en fuerza, potencia y velocidad tiende a ser mayor. Esto quiere decir que, fisiológicamente, las personas son levemente más fuertes y coordinados al final del día, lo que puede ayudar a sacar más provecho de las sesiones de entrenamiento en ese horario.

Efectos en la salud metabólica

Hacer ejercicio entre las 18:00 y las 00:00 horas se asocia con una mejor regulación de la glucosa, en especial con la gente que padece de obesidad o diabetes tipo 2. La actividad física vespertina promueve la captación de glucosa por parte del músculo y puede ayudar a controlar los niveles de azúcar en sangre y mejorar el perfil lipídico, —análisis de sangre que mide las concentraciones de diferentes tipos de grasas en el organismo, principalmente colesterol y triglicéridos—.

Además, hay evidencia que indica una menor mortalidad asociada a la actividad física realizada en este horario para personas con riesgo metabólico.

Beneficios cardiovasculares y longevidad

El ejercicio aeróbico realizado al cierre de la tarde o por la noche se relaciona con un menor riesgo de muerte prematura y de enfermedades cardiovasculares, especialmente en personas con problemas de peso o resistencia a la insulina. Inclusive, el caminar durante 30 minutos o subir escalones pueden aportar estos beneficios si se realizan en ese momento del día.

Impacto en la adherencia y el bienestar

El viernes por la tarde se percibe como un momento de menor estrés laboral y mayor disponibilidad de tiempo libre. Esto puede aumentar la motivación y la probabilidad de mantener una rutina constante. Además, la elevación de los niveles de endorfinas tras el ejercicio, auxilian un mejorar sentido del ánimo y preparan el cuerpo para el descanso del fin de semana.

Importancia de la regularidad sobre el horario

Aunque existen pequeñas variaciones fisiológicas, la evidencia apunta que los mayores beneficios para la salud provienen de la regularidad, la intensidad y la duración del ejercicio, más que del horario exacto en que se realiza. La clave es elegir el momento en que la persona pueda mantener el hábito con mayor facilidad y adherencia a largo plazo.

Personas entrenando en un gimnasio. Un hombre musculoso hace curl con mancuernas, una mujer usa una máquina de poleas. La luz del atardecer ilumina la sala.
Diversas personas realizan su rutina de ejercicios por la tarde en el gimnasio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entrenar los viernes por la tarde, —y generalmente por la tarde— , puede disponer de ventajas al nivel de rendimiento físico y control metabólico, pero lo más recomendable es realizar actividad física de forma regular y sostenida, en el horario que más se adapte al estilo de vida y preferencias individuales.

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