¿Conoces el síndrome del “burnout” por el trabajo? Estas son algunas estrategias para evitarlo

Las señales crecientes de fatiga y frustración en trabajadores exponen límites críticos de sistemas laborales actuales y evidencian la necesidad de repensar prácticas empresariales

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Una persona con expresión de angustia se sujeta la cabeza con ambas manos, sentada en un escritorio con un portátil, papeles y una lámpara encendida, con una cama al fondo.
El síndrome del "burnout"(Imagen Ilustrativa Infobae)

Sentirse agotado, saturado y sin energía por el trabajo se ha convertido en una respuesta cotidiana para millones de personas. La presión constante por cumplir metas o el temor latente de perder el empleo forman parte del día a día en muchos entornos laborales.

Expresiones como “no puedo, tengo mucho qué hacer” o “no salí temprano” se han normalizado, desplazando la convivencia con seres queridos y relegando el bienestar personal.

“La diferencia fundamental entre el estrés y el síndrome de burnout radica en la raíz del problema. Mientras uno es un fenómeno multifactorial y médico, el otro es estrictamente laboral y suele mejorar al alejarse de la carga de trabajo o al mejorar la gestión de la organización donde se trabaja”, sostuvo la doctora Sara Unda Rojas, profesora de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la UNAM.

No es extraño que este cansancio extremo se confunda con el Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), una enfermedad difícil de identificar que no está directamente vinculada al trabajo. Sin embargo, el espacio de trabajo puede potenciar sus síntomas o dificultar la recuperación.

El desgaste profesional, conocido como síndrome de burnout, representa una respuesta al estrés laboral sostenido. Se manifiesta en una pérdida de ánimo para realizar funciones o en una creciente frustración por el ambiente, lo que puede afectar tanto la salud física como la mental.

Tres personas en una oficina oscura trabajando hasta tarde; una mujer estresada mirando su laptop, otra con la cabeza entre las manos y un hombre reclinado agotado.
Burnout (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo identificar factores rojos en el trabajo

De acuerdo con la especialista, detectar a tiempo las señales de alerta puede marcar la diferencia. Estos son los factores de riesgo más relevantes en los centros de trabajo:

  • Liderazgo tóxico: figuras autoritarias que imponen sin diálogo.
  • Exigencia de más tiempo y tareas: cargas excesivas sin reconocimiento.
  • Inseguridad laboral: cambios constantes en la estructura o rotación de personal.
  • Precariedad económica: salarios bajos que obligan a buscar múltiples empleos.
  • Ambigüedad de funciones: falta de claridad en las responsabilidades asignadas.
  • Falta de recursos: necesidad de costear material de trabajo propio.
  • Percepción de inequidad: favoritismo en permisos o ascensos, nepotismo.
  • Violencia y acoso: hostilidad, conflictos sin resolver, normalización del acoso sexual.
  • Cultura de la urgencia: todo se convierte en emergencia, no se respetan horarios.
  • Normalización del descuido: prácticas como saltarse comidas o no dormir, vistas como parte del trabajo.
  • Círculo vicioso de violencia: ambientes hostiles que alimentan el burnout y viceversa.

Este padecimiento se reconoce por tres principales diagnósticos: agotamiento emocional, despersonalización y sensación de falta de realización personal. En casos más graves, los afectados llegan a sentir culpa por no cumplir expectativas y pueden experimentar desde cansancio leve hasta colapsos físicos y mentales.

Estrategias para sobrevivir al desgaste profesional

Abordar el burnout requiere acciones tanto a nivel organizacional como individual. Desde 2018, la NOM-035 en México obliga a los empleadores a identificar riesgos psicosociales y promover entornos laborales saludables, aunque la autogestión de las empresas limita la eficacia de la norma, especialmente en compañías pequeñas.

Para quienes atraviesan esta situación, la recomendación es buscar apoyo social y profesional. La psicoterapia, combinada con técnicas de atención plena (como el Mindfulness) y pausas activas, puede ayudar a romper la inercia del agotamiento.