De crítica a promotora: la contradicción de Sheinbaum con el fracking

La jefa de Estado explicó las consecuencias ambientales de esta técnica tradicional, al tiempo que defendió la exploración de nuevas tecnologías para la extracción de gas natural con menor impacto

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Claudia Sheinbaum y el fracking. (Crédito: Jesús Áviles/Infobae México)
Claudia Sheinbaum y el fracking. (Crédito: Jesús Áviles/Infobae México)

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum se encuentra en medio del ojo público tras el anunció de una posible implementación de un fracking sustentable para poder aumentar la producción de gas natural en el país.

Ante el anuncio, diversos colectivos criticaron la iniciativa, al considerar que el proyecto implica altos costos y tecnología avanzada, lo que lo vuelve poco viable para el país, tomando en cuenta su situación actual.

La organización ecologista Greenpeace se manifestó, mediante un comunicado, en contra de esta propuesta y cuestionó si no sería más oportuno enfocar el trabajo científico mexicano en buscar soluciones para reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

“¡No necesitamos fracking, necesitamos igualdad, justicia energética y climática!“, expresó.

Entre el debate, usuarios de la plataforma X, sacaron a la luz declaraciones pasadas en las que la mandataria mexicana se oponía a cualquier forma de fracking en el país, contrastando directamente con su actual estrategia para aplicar esta técnica de manera sostenible, generando duros señalamientos por el cambio radical en su postura.

“La privatización del agua para cumplir con las necesidades del fracking es perverso y sumamente grave @greenpeacemx”, escribió la presidenta en 2015 en un contexto donde se impulsaba la Reforma Energética del expresidente Enrique Peña Nieto.

Claudia Sheinbaum
Claudia Sheinbaum a través de su cuenta oficial de X. (captura de pantalla)

Sheinbaum propone un “fracking” más sustentable

La jefa de Estado explicó las consecuencias ambientales del fracking tradicional, al tiempo que defendió la exploración de nuevas tecnologías para la extracción de gas natural, señalando que el método convencional implica riesgos importantes, principalmente por el uso intensivo de agua y la inyección de sustancias químicas que pueden afectar el entorno natural.

Detalló que durante el proceso se perfora un pozo y se introduce una mezcla de agua y compuestos químicos para fracturar la roca y liberar gas. Este líquido, posteriormente, se queda en capas profundas del subsuelo, incluso por debajo de los acuíferos, lo que representa un riesgo ambiental relevante.

Organizaciones ambientales se posicionaron en contra y revirtieron lo dicho por la mandataria: el fracking sustentable no existe.
Fracking en México. (Jesús Avilés / Infobae México)

Asimismo, indicó que estas prácticas han sido cuestionadas por sus efectos en el elemento hídrico y el medio ambiente, por lo que su administración busca alternativas que reduzcan estos impactos.

“Todo eso queremos que nos lo digan los expertos, qué tipo de químicos se deberían de usar, que en su mayoría, pues deben permitir el reciclamiento del agua y qué tipo de agua debe de usarse”, explicó.

También subrayó que el objetivo es contar con evaluaciones científicas que orienten la toma de decisiones, especialmente en torno al tipo de sustancias utilizadas y al manejo del agua. De esta manera, se pretende avanzar hacia esquemas que disminuyan las afectaciones, en contraste con el fracking tradicional, señalado por sus efectos negativos.