Del ghosting y la dependencia emocional a una relación sana: claves para no mendigar en el amor

El libro “Que sea mutuo o no sea nada” indaga en los siete tipos de parejas más frecuentes en la actualidad y ofrece herramientas para identificar vínculos tóxicos.

La psicóloga e influencer Paola Bertiz Broll plantea ejercicios y herramientas para reflexionar sobre el amor sano y alejar las relaciones tóxicas.
La psicóloga e influencer Paola Bertiz Broll plantea ejercicios y herramientas para reflexionar sobre el amor sano y alejar las relaciones tóxicas.

¿Qué es el amor de pareja? ¿Cuál es la delgada línea roja entre amor sano y relación patológica? ¿Por qué es importante cultivar la autoestima? ¿Esto es amor o necesidad excesiva? ¿Cómo soltar? ¿Y cómo dejar al que se quiere ir? Estas son algunas de las preguntas que intenta contestar la psicóloga argentina, especialista en dependencia emocional e influencer, Paola Bertiz Broll en su libro Que sea mutuo o no sea nada. Arma una pareja sana y feliz, publicado por Editorial El Ateneo.

El libro responde a una de las temáticas más conversadas, pensadas y que más reflexiones trae en estos últimos años: el amor y la pareja. Para eso, la especialista en dependencia emocional desgrana, con un lenguaje claro y sencillo, todas las conductas que nos llevan a construir relaciones tóxicas. Y ayuda, a través de ejercicios sencillos y prácticos, a entender cómo distinguir si es amor o necesidad obsesiva; si una persona es misógina o le falta interés; y la cautela con el castigo.

En las más de 200 páginas de su libro, Bertiz Broll inicia el recorrido con una pregunta fundamental: ¿Qué es el amor de pareja? Pasando por el amor romántico y la dependencia emocional, llega a preguntarse cómo son las relaciones hoy y aparece uno de los capítulos más interesantes -y que puede generar mucha identificación-: “Formas de desaparecer sin dar la cara”. Conceptos como el ghosting, slow fade (esfumarse de a poco), el orbiting (estoy, no estoy, estoy, no estoy) y lo que denomina el “síndrome de las miguitas”. Basta de estar en bandeja y esperar el mensaje que nunca va a llegar. ¿Cuánto se puede sostener la vela de una relación?

"Que sea mutuo o no sea nada", de Paola Bertiz Broll.
"Que sea mutuo o no sea nada", de Paola Bertiz Broll.

“Si no te escribe es un mensaje” y “Si no te elige, ¿para qué lo querés cerca?” son algunas de las frases que decimos y escuchamos a diario. Entonces, ¿cómo decir adiós a una persona que no nos hace bien, normalizando el sufrimiento? Para eso, la psicóloga e influencer (desde su cuenta de Instagram @pao_mipsicologa también lo hace a diario) propone algunas claves: establecer una fecha y las siete reglas de oro para el contacto cero y cerrar la puerta. A modo de herramienta, Bertiz Broll brinda testimonios de pacientes que, en diversos contextos, sufrieron una relación tóxica y baja autoestima. No estamos solos.

El escenario posterior no es fácil. Revisar las formas de apego y reconstruir el amor propio son los principales puntos para armar una pareja sana y feliz, según Bertiz Broll, que brinda diez pasos para construir una relación sana. “Es clave el proyecto en común, e igual de importante es que cada uno tenga su espacio propio y respete el espacio del otro, aceptando su individualidad”, dice en su libro. ¿Se puede? Habrá que leerlo.

“Que sea mutuo o no sea nada” (Fragmento)

Capítulo 1. ¿Qué es el amor de pareja?

¿De qué tipo de relación hablo cuando me refiero al amor de pareja? ¿Hay un modelo único, una sola manera de estar con otra persona que no se haya modificado con el correr del tiempo y que sea la misma en todos lados? La respuesta es no. La idea de “pareja” es cambiante. En la actualidad es muy distinta de lo que era tan solo un par de décadas atrás.

El amor de pareja hoy en día

En la actualidad, el matrimonio y todo ese ritual pasaron a segundo plano o en todo caso se prioriza el civil, pero la ceremonia cayó en desuso. La individualidad de cada miembro de la pareja ha cobrado un gran protagonismo. Ahora hay espacio para “mis” actividades, “tus” actividades y “nuestras” actividades. Lo más significativo es que el mito de la pareja para toda la vida quedó en el pasado. Permanecemos en pareja como una opción, porque queremos, y no como mandato. La condena social por separarse prácticamente ya no existe. Aunque algunos todavía lo ven como un fracaso, la realidad es que por suerte ese grupo es minoría. Otra gran diferencia es que ya no se considera como “normal” la única opción de pareja heterosexual que conforma una “familia tipo”, madre, padre e hijos. Las conformaciones familiares son muy variadas y no hay una forma de pareja que sea más “normal” o “típica” que otra.

Veamos la tipología de las relaciones de pareja que se dan en la actualidad:

Ensamblados: Los míos, los tuyos, los nuestros. Se trata de personas separadas o divorciadas que al formar una pareja arman una familia ensamblada con los hijos que han tenido con parejas anteriores. Este tipo de relación requiere de mucho esfuerzo, porque hay que lidiar con vínculos y situaciones complejas.

Taza, taza, cada uno para su casa: Se trata generalmente de personas divorciadas que no quieren volver a convivir y prefieren este tipo de relación. Suele darse a partir de los 45 años.

A distancia: Me permite tapar lo que no quiero mostrar de mí. Puedo inventar una vida que no tengo, un estilo de vida que no es el mío y hablar y prometer lo que podría llegar a ser. La mayoría de estas relaciones se disuelven cuando las personas se encuentran cara a cara. No vale de nada ni ocultar información ni agregarla, ya que tarde o temprano eso saldrá a la luz. Se da en personas de todas las edades.

De fines de semana: Están muy ocupados los días de semana y los fines de semana son el momento en que pueden estar juntos. Es una relación idílica, porque en realidad no se conocen realmente, como sí lo harían si conviviesen. Se da en personas de entre 35 y 40 años mayormente.

Relaciones abiertas: Son acuerdos en la pareja en donde hay compromiso emocional y me involucro con otras personas sexualmente. Muchas personas se adaptan a este tipo de relación, aunque no es lo que querrían, solo porque temen perder al otro.

Poliamor: Enamorarse de varias personas es posible; amar y comprometerse, no. En el camino del amor hay lugar para uno solo. Los expertos del amor dicen que antes del amor está el sexo y a mayor número de encuentros sexuales mayor liberación de oxitocina y a mayor liberación de oxitocina, más nos enganchamos. Ojo con la banalización del sexo, porque podemos engancharnos sin querer y con la persona equivocada.

El triángulo del amor… no es el mismo que el triángulo amoroso

El psicólogo estadounidense Robert Sternberg postuló una teoría triangular del amor. Esta propuesta sugiere que, para que haya amor verdadero, deben estar presentes tres componentes: intimidad, pasión y compromiso. La intimidad es un grado alto de confianza, es el componente amistoso que no debe faltar. La pasión es la atracción física, sexual e intelectual. Es el deseo intenso de estar físicamente con el otro. El compromiso es la decisión de estar en pareja. Conlleva lealtad y fidelidad y el interés por estar en todas, las fáciles y las difíciles. Según las proporciones en que se presenten estas variables, hablamos de un tipo de amor o de otro. Cuando se da una sola de las tres variantes, pueden ocurrir estas situaciones: amor vacío, compromiso sin intimidad ni pasión; cariño, intimidad sin pasión ni compromiso y finalmente encaprichamiento, pasión sin compromiso ni intimidad. Si se dan dos de las variables, las tres posibilidades son amor romántico, amor fatuo y amor sociable.


Quién es Paola Bertiz Broll

♦ Es licenciada en Psicología, con formación en Terapia Cognitiva-Conductual. Se especializó en inteligencia emocional, autoestima, dependencia emocional, trastornos de ansiedad y mindfulness.

♦ Actualmente realiza un Máster en Inteligencia Emocional.

♦ Brinda cursos y talleres sobre educación emocional.

♦ Es influencer, con una participación activa de concientización en salud mental en sus redes sociales.


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