
Una mujer deberá recibir una indemnización total de 34.050.000 pesos tras haber sufrido graves secuelas por una gasa olvidada en su abdomen durante una cesárea realizada en un hospital porteño en 2016. La sentencia, dictada por la Justicia Nacional en lo Civil, ordenó el pago de 25.550.000 pesos por parte de la profesional médica responsable, 8.500.000 pesos por parte del hospital interviniente, y dispuso que la empresa de medicina prepaga responda de manera concurrente por la suma total de la reparación, según consta en la resolución judicial a la que accedió Infobae.
La reclamante, de 37 años al momento de la intervención, atravesaba su primer embarazo cuando acudió a controles médicos a través de un sistema de medicina prepaga en un hospital. El 1 de diciembre de 2016 fue derivada a otro nosocomio por rotura de bolsa y falta de disponibilidad en neonatología. Allí, el 2 de diciembre, le practicaron una cesárea. La intervención se realizó sin complicaciones aparentes y la paciente fue dada de alta el 4 de diciembre.
PUBLICIDAD
Pocos días después, la mujer comenzó a experimentar vómitos, dolor abdominal, cefalea e hipotensión. Consultó de inmediato al hospital de la prepaga, donde recibió analgésicos y una dieta líquida. El 8 de diciembre, regresó por síntomas más agudos, pero no se le realizaron nuevos estudios de imágenes pese a su insistencia. El 13 de diciembre, al retirarle los puntos, se detectó un bulto abdominal, aunque tampoco se ordenó una tomografía.

Según relata la resolución, la situación se agravó hasta marzo de 2017, cuando la paciente consultó en un sanatorio. Allí, una tomografía reveló la presencia de un cuerpo extraño en el abdomen. Fue intervenida de urgencia el 17 de marzo y se le extrajo una gasa de 30x30 centímetros. El procedimiento incluyó una hemicolectomía derecha, ileostomía y fístula mucosa. La paciente permaneció internada más de una semana y padeció una colostomía durante cuatro meses, hasta que fue nuevamente operada en julio para restablecer el tránsito intestinal.
PUBLICIDAD
La demandante manifestó que aún sufre secuelas digestivas, estéticas y psicológicas, y atribuyó el daño a una actuación médica negligente durante la cesárea, además de un error de diagnóstico en las atenciones posteriores. Reclamó indemnización por incapacidad, gastos médicos, daño moral y psicológico.
En su defensa, la médica que realizó la cesárea negó cualquier obrar negligente, sostuvo que el conteo de materiales fue correcto y adujo que la paciente fue dada de alta en buen estado. Afirmó que no existía nexo causal entre su accionar y el hallazgo posterior del cuerpo extraño. El hospital argumentó que la atención brindada fue adecuada según el cuadro clínico y que la paciente interrumpió los controles. La prepaga, en tanto, negó responsabilidad, alegando que ni el hospital donde se realizó la cesárea ni la médica formaban parte de su red de prestadores.
PUBLICIDAD

El fallo, dictado por el Juzgado Nacional en lo Civil n.° 20, analizó extensamente los informes periciales. Un perito designado por el tribunal estableció que la única intervención quirúrgica previa al hallazgo del oblito fue la cesárea del 2 de diciembre de 2016, y que las secuelas físicas y psíquicas son atribuibles a ese evento. También remarcó que, según la historia clínica, aunque el protocolo indicaba el conteo de gasas, la presencia de la gasa en el abdomen quedó acreditada y constituye un caso típico de negligencia médica.
El experto detalló que la mujer padece 45% de incapacidad parcial y permanente, resultado de la hemicolectomía, la eventración y la ileostomía. El informe psicológico concluyó que existe un trastorno de estrés postraumático moderado, con persistencia de síntomas angustiosos, alteración de la imagen corporal y diminución de la calidad de vida.
PUBLICIDAD
La sentencia consideró probado que la médica a cargo de la cesárea incumplió con la lex artis, es decir, con los deberes de diligencia y precaución que impone la práctica médica. El juzgado sostuvo que la omisión de extraer la gasa es imputable a la profesional responsable de la cirugía, quien debía garantizar la remoción de todo material quirúrgico.

El fallo también responsabilizó al personal médico del hospital, al determinar que existió un error de diagnóstico inexcusable que demoró la detección del oblito y el inicio del tratamiento adecuado. Según el informe pericial, los síntomas de la paciente en los días posteriores a la cesárea requerían exámenes complementarios que no se realizaron, lo que derivó en una “pérdida de chance” de curación y en la agravación de las secuelas.
PUBLICIDAD
La resolución extendió la responsabilidad a la prepaga, al entender que la entidad tiene el deber de garantizar la correcta prestación de los servicios médicos a sus afiliados, más allá de la existencia de convenios específicos con los prestadores. El tribunal aplicó el criterio del Código Civil y Comercial de la Nación, que equipara el incumplimiento del prestador al de la propia entidad contratante.
En cuanto a la indemnización, el juzgado fijó montos diferenciados: la médica responsable de la cesárea deberá abonar 25.550.000 pesos por daño psicofísico, moral y gastos médicos; el hospital, 8.500.000 pesos por pérdida de chance, daño psíquico y moral; y la prepaga, de manera concurrente, responderá por la suma total de la reparación. La sentencia también establece los intereses y la distribución de costas procesales.
PUBLICIDAD

El tribunal fundamentó su decisión en jurisprudencia de la Corte Suprema y en doctrina especializada, destacando que el olvido de un cuerpo extraño en una cirugía representa un supuesto de negligencia médica que genera responsabilidad, aun cuando se haya documentado el conteo de materiales. “La sola presencia del oblito hace presumir un comportamiento negligente por parte del profesional”, cita el fallo.
Con relación al error de diagnóstico, la resolución afirma que la omisión de realizar estudios ante síntomas persistentes constituyó una conducta imprudente, privando a la paciente de la posibilidad de un tratamiento oportuno. El juzgado remarca que la responsabilidad médica se configura tanto por acciones como por omisiones que ocasionan daño.
PUBLICIDAD
Además de la reparación económica, el fallo regula los honorarios de los profesionales intervinientes y dispone la apertura de una cuenta judicial para el depósito de los fondos.

El caso pone de relieve la importancia de los controles y la diligencia en las prácticas quirúrgicas, así como el rol de las instituciones y prestadores de salud en la detección temprana de complicaciones postoperatorias. La resolución enfatiza que, en situaciones donde el daño se produce por omisión de las reglas del arte médico, la carga de la prueba se invierte y corresponde al profesional demostrar la ausencia de culpa, lo que no ocurrió en este expediente.
PUBLICIDAD
La mujer atravesó un extenso proceso judicial para obtener la reparación. El fallo reconoce la afectación a su integridad física y psíquica, la alteración en su vida laboral y familiar, y la persistencia de secuelas que, según los peritajes, impactan de forma permanente en su calidad de vida.
La sentencia destaca que la indemnización por incapacidad fue calculada sobre la base del porcentaje de daño físico y psíquico, mientras que la suma por pérdida de chance refleja la probabilidad frustrada de haber recibido un tratamiento adecuado a tiempo. El monto fijado por daño moral busca reparar las consecuencias extrapatrimoniales derivadas de la experiencia traumática.

El juzgado también consideró procedente el reintegro de gastos de farmacia, al presumir la existencia de erogaciones vinculadas a la magnitud de las lesiones. En cuanto a los intereses, resolvió aplicar la tasa prevista por la jurisprudencia de la Corte Suprema.
La resolución aclara que, en casos de responsabilidad médica, la obligación de las instituciones y prepagas no se limita al accionar de sus propios profesionales, sino que se extiende a toda la cadena de prestación de servicios. El tribunal concluyó que la actuación conjunta de los demandados generó el daño reclamado y ordenó la reparación integral.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Estaba en el banco, pidió usar el baño y se lo negaron: le hizo juicio, pero la Justicia rechazó la demanda
Un cliente de 75 años demandó a una entidad bancaria luego de que el personal le negara el uso del baño en una sucursal de Lomas de Zamora. El tribunal desestimó su planteo y le impuso las costas del proceso

Odisea de 32 horas en un viaje a Miami: noche en Ezeiza, demora en la escala y un fallo que ordenó indemnizar a dos jubilados
El vuelo que salía de Buenos Aires debió ser cancelado por un supuesto desperfecto técnico, por lo que los pasajeros tuvieron que pasar una noche en tierra. Luego enfrentaron una espera cargada de incertidumbre durante la escala en Santa Cruz de la Sierra, antes de arribar finalmente a destino. La Justicia determinó que la compañía no logró probar ni la existencia de una falla inculpable ni que hubiera brindado asistencia adecuada a los viajeros

Le robaron la moto y el seguro rechazó la cobertura por falta de pago: por qué le terminó ganando el juicio a la aseguradora
Un joven había contratado un seguro contra robo y configurado el débito automático para pagar las cuotas. Sin embargo, cuando le sustrajeron la motocicleta, la compañía rechazó la cobertura porque la cuota no se había acreditado. La Cámara Comercial revocó el fallo de primera instancia y ordenó a la aseguradora pagar una indemnización

Mariano Borinsky expuso sobre discursos de odio, antisemitismo y libertad de expresión en un foro internacional
El juez de la Cámara Federal de Casación Penal participó de un encuentro realizado en Buenos Aires, en el marco de la presidencia argentina de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA). Abordó los límites de la libertad de expresión, la discriminación y las iniciativas de capacitación impulsadas desde el Poder Judicial

La Cámara de Casación Federal fijó un límite a la duración de los procesos penales contra menores
En 2007, un adolescente mató a otro con un arma blanca. La justicia tardó casi dos décadas en llegar a un veredicto firme. Por mayoría, el tribunal confirmó la prescripción de la causa al rechazar los recursos de la fiscalía y la querella



