Sequía y calor extremo agravan crisis alimentaria en el sur de Honduras

Municipios de Choluteca comienzan a ser intervenidos por organismos internacionales ante el impacto de las altas temperaturas y la falta de agua

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Aunque el 33% al 42% de la propiedad de la tierra está a nombre de mujeres, solo una de cada cinco parcelas femeninas es agrícola. (Foto cortesía FAO)
Aunque el 33% al 42% de la propiedad de la tierra está a nombre de mujeres, solo una de cada cinco parcelas femeninas es agrícola. (Foto cortesía FAO)

La prolongada sequía y las temperaturas extremas que azotan el sur de Honduras generan repercusiones en la seguridad alimentaria de miles de familias, especialmente en el departamento de Choluteca, donde organismos internacionales han iniciado acciones de apoyo ante el deterioro de las condiciones de vida en la región.

El alcalde del municipio de Marcovia, Nahúm Cálix, informó que varias localidades del sur del país están siendo intervenidas por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), debido al impacto de la escasez de lluvias en la producción agrícola, la pesca artesanal y el acceso a alimentos básicos.

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Según el edil, Marcovia ya integra los municipios que reciben acompañamiento técnico y asistencia en seguridad alimentaria, mientras que los municipios de El Triunfo y Choluteca serán incorporados a estos programas impulsados junto al sistema de Naciones Unidas.

En el sur de Honduras, la situación climática continúa deteriorándose. En varios sectores de Choluteca, las temperaturas superan los 41 ℃, intensificando la pérdida de cultivos, la reducción de fuentes de agua y las dificultades económicas de cientos de familias que dependen de la agricultura y la pesca.

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Emergencia por sequía

Cálix señaló que la emergencia se extiende actualmente a cerca de 200 municipios del país, reflejando la magnitud de la crisis climática que enfrenta Honduras.

“El problema ya no es exclusivo de una zona; prácticamente todo el departamento está siendo golpeado por la falta de agua”, aseguró el jefe municipal, quien agregó que incluso actividades tradicionales como la pesca artesanal han disminuido considerablemente por las condiciones ambientales.

La falta de lluvias amenaza directamente la producción de granos básicos como maíz y frijol, pilares de la dieta hondureña. Según el alcalde, muchos productores no han podido iniciar siembras por la ausencia de humedad en los suelos, lo que podría ocasionar escasez de alimentos y aumento de precios en los próximos meses.

FOTO DE ARCHIVO. Autoridades buscan garantizar la seguridad alimentaria ante el impacto del fenómeno El Niño. (Foto:  REUTERS/Jorge Cabrera)
FOTO DE ARCHIVO. Autoridades buscan garantizar la seguridad alimentaria ante el impacto del fenómeno El Niño. (Foto: REUTERS/Jorge Cabrera)

Frente a este panorama, autoridades locales reclaman la urgencia de ejecutar proyectos de infraestructura hídrica y energética para enfrentar los efectos de la sequía. Entre las peticiones se incluye la construcción y finalización de proyectos hidroeléctricos y sistemas de almacenamiento de agua para abastecer tanto el consumo humano como las actividades agrícolas.

La preocupación crece especialmente entre comunidades rurales que dependen de ciclos agrícolas estacionales, las cuales ven reducidas sus posibilidades de producción y sustento económico ante las actuales condiciones climáticas.

Emergencia ambiental en Honduras

A la crisis por sequía se suma el impacto de los incendios forestales que continúan afectando distintas regiones del país. Hasta mayo de 2026, Honduras registra al menos 454 incendios forestales que han destruido más de 18.600 hectáreas de bosque y vegetación.

Un hombre recoge agua de una quebrada para combatir las altas temperaturas, el 4 de febrero de 2024, en una quebrada en el municipio de Valle de Ángeles, en el departamento de Francisco Morazán (Honduras). EFE/Gustavo Amador
Un hombre recoge agua de una quebrada para combatir las altas temperaturas, el 4 de febrero de 2024, en una quebrada en el municipio de Valle de Ángeles, en el departamento de Francisco Morazán (Honduras). EFE/Gustavo Amador

Las áreas más afectadas incluyen zonas de Francisco Morazán y diversas áreas protegidas, donde el fuego ha provocado daños ambientales severos, pérdida de biodiversidad y deterioro de fuentes hídricas.

Autoridades ambientales han reiterado que más del 90% de estos incendios son provocados por actividades humanas, sobre todo quemas agrícolas descontroladas, negligencia y acciones intencionales.

Especialistas advierten que la combinación de sequía extrema, altas temperaturas e incendios forestales incrementa el riesgo de una crisis ambiental y alimentaria más profunda para Honduras, especialmente en las regiones más vulnerables del país.

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