Carla Guelfenbein: “La vida no resiste la locura del amor”

La escritora chilena, ganadora del premio Alfaguara por “Contigo en la distancia”, debuta en la literatura juvenil con "Llévame al cielo" (Nube de tinta), una novela de entrega, amor y amistad.

Carla Guelfenbein (foto: Andrés Herrera)
Carla Guelfenbein (foto: Andrés Herrera)

Con una trayectoria de más de 15 años y cinco novelas publicadas —entre ellas, Contigo en la distancia, con la que obtuvo el Premio Alfaguara en 2015—, la escritora chilena Carla Guelfenbein se abre ahora a un nuevo desafío: la literatura para adolescentes.

Parecería que un autor dedicado a la literatura "adulta" siempre encuentra una resistencia extra para seducir al público joven. Por supuesto, no podemos saber cómo será la recepción de los lectores, pero Llévame al cielo (Nube de Tinta) cuenta una historia con todos los condimentos como para vencer rápidamente esa resistencia.

La trama tiene un vago recuerdo a Tokio Blues, de Haruki Murakami, y a las novelas de John Green. Llévame al cielo comienza con una muerte: la del padre de la adolescente Emilia Agostini, aviador como ella, que cae en picada en un evento popular.

Emilia —su nombre es un homenaje a Amelia Eckhart, la primera aviadora en cruzar el océano Atlántico— entra en una profunda depresión y, luego de un intento de suicidio, es internada en el instituto Las Flores. Allí conocerá a otros jóvenes que pasaron experiencias límites como ella y descubrirá que es capaz de enamorarse. Sin golpes bajos ni en soluciones fáciles, Llévame al cielo es un interesante proyecto que aborda la entrega, el amor y la amistad.

“Llévame al cielo”, de Carla Guelfenbein (Nube de tinta)
“Llévame al cielo”, de Carla Guelfenbein (Nube de tinta)

A través del correo electrónico, Carla Guelfenbein habló con Grandes Libros de su novela:

La primera pregunta, obligada, es por qué la decisión de escribir una novela para adolescentes. Habías dicho que estos personajes te recorrían desde hace tiempo, pero por qué contarlos desde ese lugar.

—Una novela son sus personajes. Los personajes son el lugar desde donde se escribe. Y el lugar de dónde se escribe, es la historia. Podría haber contado la misma historia desde muchos puntos de vista, el de sus padres, por ejemplo, pero habría sido otra historia completamente diferente. Contar la historia de estos chicos, atrapados en sus tristezas, en sus obsesiones, en sus adicciones y dificultades, desde ellos mismos, desde su propia experiencia, era la historia que yo quería contar.

¿En qué medida el amor se parece a la locura?

—El amor pasional es locura. En el siglo XXI y en todos los anteriores. Por amor se mata y se muere, por amor se abandonan los lugares seguros, por amor nos arrojamos al vacío, sin red.  En el amor, el mundo racional pierde su sentido, y entramos en una dimensión donde los parámetros son regidos por otras leyes. El amor pasional es un arrebato de locura. Y es ese aspecto, intrínseco a su propia naturaleza, el que termina matándolo. La vida no resiste la locura del amor.

Carla Guelfenbein (Andrés Herrera)
Carla Guelfenbein (Andrés Herrera)

¿Qué desafíos surgen al pensar al adolescente de hoy respecto de tu adolescencia?

—Es cierto que mi  adolescencia en un mundo aun sin internet se llevaba a cabo en un panorama completamente disímil al de los adolescentes de hoy. Pero aun así, la adolescencia sigue siendo ese paso intermedio entre la niñez y la adultez, un tiempo de reconocimiento del mundo, de curiosidad, de exploración, de cambios importantes en nuestra biología y nuestra psiquis, y en ese sentido las cosas no han cambiado tanto. Conectarme con los cuatro personajes principales de Llévame al cielo, Emilia, Gabriel, Clara, y Gogo, fue tan difícil o tan sencillo como conectarme con los personajes adultos de mis anteriores novelas. Cada novela tiene sus propios desafíos y en este caso implicó conversar con psicólogos y chicos que estaban pasando o habían pasado por  experiencias similares a las de mis personajes. Chicos que habían estado en clínicas como Las Flores.

¿Las historias para adolescentes precisan de materiales diversos? Pregunto por los distintos tipos de textos, imágenes, chats, etc. con los que se cuenta la historia.

—Pienso que no hay fórmulas ni requerimientos particulares para escribir historias para adolescentes. Así como no las hay para escribir historias para un público adulto. Para mí el desafío es el mismo: contar una historia en la cual los personajes sean reales, que se sientan, que estén allí presentes y vívidos. Que no sean marionetas del autor, que no se transformen en un instrumento para transmitir ideas ni mensajes, sino que estén en el texto por sí mismos, por sus sentimientos, sus ideas y su forma de mirar y enfrentar el mundo. Una novela para adolescentes debe estar escrita con la misma rigurosidad que una para adultos. Los materiales como los que mencionas bien podrían ser parte de una novela para adultos. Las imágenes que acompañan el texto son imágenes que me fueron surgiendo mientras escribía la novela. Constituyen un cruce entre mi formación como diseñadora y la escritura. Algo que pretendo seguir haciendo. De hecho, mi próxima novela, La estación de las mujeres, tiene dos versiones. Una que saldrá en abril de este año en toda el habla hispana por Alfaguara, y otra, también de Penguin Random House, que llevará  40 collages míos, un libro de artista en una edición limitada, de ejemplares numerados y firmados.

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>>> Se necesitan grandes lectores.

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