Claribel Medina confesó su alcoholismo en Podemos Hablar.
Claribel Medina confesó su alcoholismo en Podemos Hablar.

Claribel Medina habló el pasado fin de semana por primera vez públicamente sobre su adicción al alcohol.  Y a raíz de esa confesión,  desde las redes sociales se generó un gran revuelo. Es por eso que tras los mensajes negativos que recibió, Agostina Alarcón, su hija, decidió salir al cruce y a defender a su madre "Una vez empiezo a darme cuenta de que para cantar quería una copita. Terminaba de cantar y quería otra otra copita. El alcohol era como un amigo lejano. En realidad, un enemigo con el que hay que tener cuidado", contó Claribel en Podemos Hablar.

Además, la actriz contó que fue "a buscar ayuda a alcohólicos anónimos": "Tengo mis reuniones constantemente. Una vez que estás ahí, en una primera reunión, y empezás a escuchar lo que dice cada uno te das cuenta de que vos sos uno más. Hay gente que vivió situaciones extremas y terribles. Está buenísimo llevar el mensaje de que la vida se puede llevar bien y feliz sin necesidad de estar apoyándote en algo que te hace mal, que va a ser un enemigo toda la vida".

Tras estas declaraciones, Claribel Medina recibió varias críticas en las redes sociales, por lo que Agostina – la hija que la actriz tuvo con Pablo Alarcón– salió en su defensa con un contundente video: "Mi madre habló sobre su adicción con el alcohol y lo que me encontré fue horrible. No encontré ninguna palabra de aliento en la gente. Solo encontré rechazo, violencia e insultos", comienza diciendo.

"Realmente estamos así de mal como sociedad, que ante una persona que habla sobre su enfermedad, con total sinceridad, salimos a insultarla en vez de decir '¡qué valiente!'. Salió a pedir ayuda. El alcoholismo es una enfermedad y cualquier persona que la sufra necesita amor", siguió.

Agostina y Claribel. (Foto: Instagram)
Agostina y Claribel. (Foto: Instagram)

"Hubo épocas de mi vida en las que no pude hablar con mi mamá durante años. Es muy difícil, realmente, hasta que un día entendí que nada de eso tenia sentido, que mi vieja estaba haciendo todo lo posible por estar bien, por pedirnos perdón por todas las cosas que nos había hecho pasar. Hasta que un día sentí perdonarla. La perdoné, fue real, podía abrazarla, besarla, decirle que la amaba y pasar horas con ella hablando. Pero fue un trabajo familiar conseguir eso", concluyó.

Por redacción Gente.

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