Pixel Esports Club es uno de los ocho equipos que disputan la Liga Latinoamérica de League of Legends. Comenzó el certamen con dos victorias y dos derrotas. Venció a Azules Esports y a Furious Gaming la primera semana y luego cayó ante XTEN y Gillette Infinity en la segunda. Es una organización que está en pleno crecimiento y esta temporada Markus “Ukkyr” Leuemberger, quien era entrenador, dejó el puesto para convertirse en director deportivo del equipo.

Ukkyr tiene 30 años y una extensa carrera en el League of Legends como entrenador. La misma explotó en 2015 cuando llegó a Isurus, organización con la que salió campeón en dos ocasiones de la ex Copa Latinoamérica Sur. Luego emigró a Hafnet Esports y más tarde se consagró en el Circuito Argentino de League of Legends con Undead Gaming. Desde el 2019 que forma parte de Pixel Esports Club.

- ¿Cómo llegaste a este nuevo rol?

- Cuando empecé como entrenador me di cuenta que había muchas interacciones en el grupo que yo no entendía. Yo sabía mucho de LOL pero no de la parte de dinámica de grupos, pedagogía y demás. Me encontré con algunos cursos que me sirvieron. Estos cuatro años hice una especie de carrera dual y me estuve capacitando a la par para llegar a este puesto. Hace dos años, cuando estaba en Isurus, también pensaba en que iba a terminar en este puesto. No se dio ahí y ahora estoy en Pixel, pero no me sorprende, porque es el recorrido que establecí en mi cabeza, de cómo iba a ser mi carrera.

- ¿Es muy diferente?

- Sí, se siente distinto. Es un rol muy nuevo en la región. No solo me enfoco en la parte deportiva, sino en mejorar las cualidades que tiene que tener un equipo para ser cohesivo, entre otras cosas. Nunca vi a nadie que lo hiciera en el día a día. Me encuentro con esto y lo estoy haciendo como yo creo que a los chicos les sienta bien y como a mí, en mi anterior rol de entrenador, me hubiese gustado que hagan.

- ¿Cómo describirías el grupo a nivel humano?

- En general siempre tuve equipos tranquilos. Eso hizo que algunos sean más introvertidos, pero este en particular salió súper extrovertido y muy buena onda. No hay que hacer grandes intervenciones, tienen muy buena ética de trabajo, son súper profesionales. Todas esas cosas suman muchísimo. Puede que a corto plazo el nivel no sea el mejor, pero si va a ir subiendo porque la mentalidad es la misma.

La Liga Latinoamérica se disputa de manera presencial todos los sábados y domingos en una arena en el shopping Artz Pedregal de la Ciudad de México. Los equipos debieron mudarse desde Chile (donde se jugó en 2019), conseguir una nueva gaming house e instalarse. Pixel es un caso aparte porque cuenta con una gaming office. El equipo vive en un departamento, en el que cada jugador tiene una habitación propia, y comparten el living y la cocina. Sin embargo, entrenan en una oficina ubicada a unas cuadras de su casa. Es una modalidad que comenzaron a implementar muchas organizaciones en todo el mundo, para que el lugar en el que viven no sea el mismo en el que trabajen.

- ¿Es distinto tener una gaming office?

- El año pasado nos tocó vivir esto. Es algo que le vengo pidiendo a las organizaciones a las que voy. Es lo mejor. Realmente el jugador no se da cuenta de lo mucho que se quema y el estrés que va acumulando a medida que no sale de su casa y que entrena donde descansa y come donde trabaja. Eso hace que empiece el desgaste. El año pasado sentí un cambio de chip cada vez que los chicos salían y volvían a la oficina. Si estás buscando bienestar mental para el jugador es lo mejor que podés hacer. Nosotros estamos ultra cómodos. Cada cual tiene su espacio.

- Tuvieron que mudarse de país y encarar algo muy nuevo. Además estás en un rol distinto. ¿Eso lo hace más difícil?

- Creo que es más fácil, porque al estar en un espacio distinto y en un país nuevo, mi mentalidad está acorde a que tengo que hacer algo totalmente distinto. Igual me arrepiento un poco de haberme retirado justo ahora. Ahora es presencial, me hubiese gustado vivirlo y subir a la arena y draftear, pero estuve muchos años trabajando en esto, y si se da la oportunidad de algo para lo que te preparaste tenés que aprovecharlo.

- ¿Los entrenadores te preguntan muchas cosas?

- Hay muchísima interacción. Incluso en cosas que no creí que me iban a consultar, respecto a la cotidianidad de los players, a cómo lidiar con este jugador o a cómo lidiar con el grupo de trabajo en base a X actitud. Hasta con qué equipo jugar tal día. Eso está bueno, porque se siente mucho el respeto. Creo que Dye (Gerson Castaño) era el entrenador indicado para este grupo de trabajo, porque es súper profesional, es súper activo y entiende que mi función es verídica, y que puedo tener un gran impacto en el grupo de trabajo si él me lo permite.

- ¿Cómo ves esta liga?

- Creo que estamos súper bien. Obviamente costó adaptarse. Las primeras fechas fueron difíciles y creo que a todos les costó. Nosotros nos adaptamos un poquito mejor que Furious y Azules, y por eso se lograron esos dos puntos. Sí siento que el gran exponente es Isurus, por un tema de experiencia y por lo que representan para la región hoy por hoy. Y lo sé también porque lo viví por adentro. No siento que con los otros siete equipos haya tanta diferencia. Mientras mejor conformado esté el grupo y mientras mejor sea la mentalidad, nos vamos a ir acercando más y más al nivel de Isurus.

- ¿Cuál es el objetivo de Pixel?

- Creo que si llegamos a la tercera fase del Apertura y a la final del Clausura estaríamos súper contentos. Pero nos estamos preparando para ganar y representar LLA en la mejor forma posible. También hay que ser realistas. Somos un grupo que se conoce hace un mes, así que, mientras más tiempo estemos juntos, y más nos vayamos conociendo, mejor nos va a ir.

Pixel se enfrentará a Isurus el próximo sábado, y a Rainbow7, uno de los candidatos, el domingo.