Un viaje, una desaparición y cinco décadas de incógnita: el descubrimiento que esclareció el destino de un joven en Oregón

La genética forense permitió a una familia de Montana obtener respuestas sobre su hijo, cuyo rastro se perdió en 1974, después de más de medio siglo de incertidumbre

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Primer plano de un joven con cabello castaño claro peinado hacia un lado, tez clara y mirada fija, sobre un fondo borroso de tonos cálidos
El uso de genealogía genética forense permitió identificar los restos hallados en Oregón como los de Mark Smith, desaparecido en 1974 (Policía Estatal de Oregón)

Un viaje sin retorno marcó el hallazgo científico medio siglo después. Restos óseos localizados por leñadores en una remota zona de Oregón han sido identificados como los de Mark Smith, un joven de Montana desaparecido en mil novecientos setenta y cuatro.

El caso, reportado por la Policía Estatal de Oregón y difundido por la antropóloga forense Hailey Collord-Stalder, revela que el enigma que rodeó la desaparición de Smith durante cincuenta y un años comenzó a resolverse gracias a los avances recientes en genealogía genética forense.

En septiembre de dos mil veinticinco, un kit de ADN incorporado a una base de datos facilitó el rastreo de familiares de Smith tras décadas de investigaciones sin resultados, según informó la Policía Estatal de Oregón.

Una muestra genética tomada a un hermano del desaparecido ratificó la identidad de los restos hallados en Holcomb Peak, cerca de Williams, más de cinco décadas después de perderse todo rastro del joven.

De acuerdo con el mismo reporte, la familia de Smith aseguró que “pensó en él todos los días durante los más de 50 años transcurridos desde su desaparición”. La identificación fue posible tras un proceso de investigación con análisis genéticos avanzados y la colaboración de laboratorios especializados, siguiendo la información oficial.

Fotografía antigua de tres personas: una mujer de cabello rizado en el centro, flanqueada por una mujer joven y un hombre joven, posando de pie
La Policía Estatal de Oregón confirmó que el análisis de un kit de ADN facilitó el rastreo del paradero de Smith, ausente durante más de 50 años (Policía Estatal de Oregón)

Los hechos se remontan a mayo de mil novecientos setenta y ocho, cuando un grupo de leñadores encontró fragmentos de cráneo y otros huesos junto a una camisa y partes de un suéter marrón en la zona de Oregón, según la información oficial.

En ese momento, las autoridades supusieron erróneamente que los restos podían pertenecer a una adolescente de entre dieciséis y dieciocho años, pero el proceso de identificación no prosperó durante décadas, a pesar de los métodos convencionales aplicados.

La clave para avanzar en el caso surgió en dos mil veinte, cuando la Oficina del Médico Forense de Oregón remitió restos óseos a la Universidad del Norte de Texas para análisis de ADN, según confirmó la Policía Estatal de Oregón.

El perfil genético permitió establecer que la víctima era un hombre, lo que reorientó la investigación hacia desapariciones masculinas, aunque en ese momento no se halló coincidencia directa.

En ese periodo, las autoridades estatales se asociaron con DNA Labs International, laboratorio privado especializado en análisis genéticos, para intentar reconstruir el linaje familiar del individuo. Sin resultados inmediatos, los científicos continuaron el estudio sin coste adicional, en paralelo al aporte de recursos del Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados, organización de referencia en Estados Unidos para búsqueda de menores.

El trabajo permitió recoger información genealógica relevante. Según la Policía Estatal de Oregón, “esto incluía un resumen genealógico que indicaba una mezcla de herencia del Atlántico Norte, el Báltico y el Mediterráneo Occidental”. Estos datos situaron a un antepasado nacido a inicios del siglo diecinueve, aunque la identificación de la víctima seguía pendiente.

Durante años, la investigación permaneció estancada, incluso después de la secuenciación completa del genoma, hasta que en dos mil veinticinco un nuevo perfil de ADN alojado en una base de datos permitió establecer el vínculo decisivo.

El análisis realizado por genealogistas localizó a una familia que tenía un hermano desaparecido desde la década de mil novecientos setenta; una muestra de ADN de un miembro de esa familia coincidió con los restos, confirmando la identidad de Mark Smith.

La vida y la desaparición de Mark Smith, reconstruidas a cinco décadas de distancia

Una novia sonriente sentada en un vestido blanco con velo y ramo de flores, flanqueada por seis asistentes, incluyendo un hombre de esmoquin y cinco mujeres con vestidos florales y ramos
Mark Smith, joven de Montana, fue visto por última vez en la boda de su hermana antes de iniciar el viaje que terminó en tragedia (Policía Estatal de Oregón)

Mark Smith, nacido el 4 de octubre de 1954 en una familia numerosa de Billings, Montana, fue visto por última vez en una fotografía durante la boda de su hermana en septiembre de 1973. Al año siguiente, Smith, entonces de diecinueve años, dejó su hogar para emprender un viaje y nunca más se supo de él, según información de la Policía Estatal de Oregón.

Ni la familia ni las autoridades tuvieron noticias de su paradero, lo que prolongó la incertidumbre durante más de medio siglo.

La investigación, que continúa, no ha detectado indicios de criminalidad. El trabajo conjunto de genealogistas, científicos forenses y fuerzas de seguridad estatal permitió que la familia de Smith obtuviera precisión sobre los restos hallados.

Hailey Collord-Stalder, antropóloga forense estatal, indicó en declaraciones reproducidas por la Policía Estatal de Oregón: “Estamos agradecidos de que Mark finalmente haya regresado con su familia”.

Hasta el momento, no se han encontrado pruebas de que la muerte de Smith haya sido producto de un crimen, aunque las circunstancias exactas aún permanecen bajo investigación.