Papel aluminio y luces navideñas: los secretos detrás de la icónica discoteca de Fiebre de sábado por la noche

John Badham reveló en el pódcast de The Hollywood Reporter los detalles del caótico rodaje que se sostuvo con instinto, presupuesto mínimo y la energía desbordante de un John Travolta en plena sintonía con su personaje

Guardar
Google icon
Un hombre con camisa blanca y pantalones oscuros baila sobre una pista iluminada con luces rojas, verdes y amarillas, rodeado de gente y una bola de discoteca en el fondo
El actor John Travolta, interpretando a Tony Manero en la película "Fiebre de sábado por la noche", realiza su icónico baile en una vibrante pista disco rodeado de luces y una multitud expectante. (Captura de video)

La película Fiebre de sábado por la noche (Saturday Night Fever) llevó la vida nocturna de Brooklyn al plano internacional, aunque su producción estuvo marcada por el caos y la improvisación.

El director John Badham recordó que el célebre set de la discoteca nació como un “fantasy wet dream”, una fantasía precaria hecha realidad gracias a materiales improvisados y la creatividad del equipo técnico.

PUBLICIDAD

“Encendías las luces y el lugar se veía espantoso. Pero cuando llegaba la noche, era una fantasía de ensueño”, explicó el cineasta.

Un hombre joven vestido con un traje blanco está sentado en un vagón de metro antiguo y lleno de grafitis, fumando un cigarrillo
El actor John Travolta interpreta a Tony Manero, fumando un cigarrillo en un vagón de metro lleno de grafitis en una escena clásica de la película Fiebre de sábado por la noche. (Captura de video)

La producción, según detalló Badham en el pódcast de The Hollywood Reporter, se sostuvo en parte por el instinto y en parte por láminas de papel aluminio.

PUBLICIDAD

El equipo transformó la discoteca 2001 Odyssey de Brooklyn utilizando luces navideñas y papel reflectante o aluminio adquirido en el centro de la ciudad, mientras que la pista de baile iluminada, que luego se volvió icónica, se construyó por unos 15.000 dólares.

El resultado solo lucía espectacular bajo la iluminación nocturna, fruto de soluciones rápidas y un presupuesto limitado.

Un hombre joven de pelo oscuro, camisa roja y chaqueta de cuero negra camina por una calle urbana con un viaducto y edificios al fondo
John Travolta en su papel de Tony Manero, camina por las calles de Nueva York en una escena inolvidable de la película 'Fiebre de sábado por la noche'. (Captura de video)

La trama de “Fiebre de sábado por la noche” gira en torno a Tony Manero, interpretado por John Travolta, un joven de ascendencia italiana que soporta una rutina marcada por conflictos familiares, tensiones raciales y conversaciones sin futuro.

La discoteca representa para Manero un refugio, donde cada sábado por la noche logra escapar de su entorno. Badham señaló que el enfoque buscó transmitir la crudeza y el realismo de la juventud urbana, sin recurrir a una visión mitológica de la historia.

“Quería que la película se sintiera como si un documentalista británico hubiera aterrizado en Brooklyn y simplemente filmara lo que veía”, afirmó el director. Los bailarines, lejos de exhibir coreografías perfectas, mostraron movimientos rústicos aprendidos en la pista, lo que reforzó la autenticidad de la narración.

Dos personas sentadas en un banco de espaldas frente a un río o bahía con un puente colgante largo y un pescador al fondo, bajo un cielo nublado
Tony Manero y Stephanie Mangano, personajes principales de la película Fiebre de sábado por la noche, comparten un momento pensativo frente al puente Verrazzano-Narrows en esta icónica escena. (Captura de video)

El rodaje enfrentó múltiples obstáculos. El director original, John Avildsen, fue despedido tras recibir la nominación al Oscar por “Rocky”.

Según Badham, el productor Robert Stigwood lo felicitó por la nominación y acto seguido le comunicó el despido. El cambio de dirección ocurrió justo cuando Travolta debía terminar la filmación para comenzar los ensayos de “Grease”.

Badham, que solo tenía una película en su haber, afrontó el reto de reorganizar la producción en menos de dos semanas, según relató en The Hollywood Reporter.

Tres personas en primer plano en una discoteca con iluminación roja y luces bokeh. John Travolta está a la derecha mirando al frente
John Travolta, en su papel de Tony Manero, captura la esencia de la vibrante cultura disco de los años 70 en una escena icónica de "Fiebre de sábado por la noche". (Captura de video)

La presencia de Travolta en Brooklyn generó un fenómeno social inesperado. Badham relató: “El primer día de rodaje, unas chicas lo vieron bajo las vías elevadas y empezaron a gritar ‘Vinny Barbarino’. En cuestión de horas, había una multitud de unas 15.000 personas”.

El equipo empleó hojas de llamado falsas, horarios de rodaje al amanecer y vehículos duplicados para despistar a los curiosos, aunque ninguna de esas estrategias resultó efectiva. A pesar del caos, lo que surgió fue una película intensa, marcada por la improvisación y por la energía de un Travolta en plena sintonía con su personaje.

“Travolta ya sabía perfectamente quién era Tony Manero. No buscaba una interpretación, simplemente estaba en sintonía con la vanidad, las inseguridades y el desparpajo del personaje”, explicó Badham.

Un hombre en camisa clara y pantalón oscuro baila en una pista de luces rojas, amarillas y azules, rodeado de otras personas en una discoteca con iluminación roja
La legendaria pista de baile de Fiebre de sábado por la noche cobra vida con el protagonista Tony Manero bailando entre las luces de neón en un vibrante club nocturno. (Captura de video)

El mito de que las escenas de baile se filmaron con música de Stevie Wonder y luego se sustituyeron por los temas de los Bee Gees también fue desmentido. “Las maquetas de los Bee Gees ya se usaban durante la filmación mucho antes de que el disco se convirtiera en uno de los más vendidos de la historia”, aclaró el director.

El título definitivo, “Fiebre de sábado por la noche”, surgió de manera espontánea. Durante una reunión, ejecutivos y creativos no conseguían mejorar el nombre original, “Tribal Rites of the New Saturday Night”. Badham contó: “Dije en broma ‘Saturday Night Fever’ y la sala quedó en silencio. Todos entendieron que ese era el título”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD