El tribunal federal de Texas condenó a un niñero a 80 años de prisión por explotación sexual infantil

La sentencia, dictada en Waco, obliga a Kevin Duane Pridemore a cumplir casi un siglo en cárcel federal luego de comprobarse repetidos actos de abuso y distribución de material ilícito mediante análisis forense de evidencia digital y testimonios oficiales

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Primer plano de un mazo de madera oscura con su base en una mesa de madera. El fondo desenfocado muestra una sala de tribunal.
El tribunal federal de Waco, Texas, condenó a Kevin Duane Pridemore a 80 años de prisión por abuso sexual de menores y producción de pornografía infantil (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un tribunal federal de Waco, Texas, sentenció a Kevin Duane Pridemore a 80 años de prisión por producir y poseer material de abuso sexual infantil que involucraba a múltiples víctimas jóvenes. La condena, dictada por el juez federal Alan D. Albright, se compone de 360 meses por cada uno de dos cargos de producción de pornografía infantil y 240 meses por un cargo de posesión, sumando un total de 960 meses consecutivos de prisión federal. Además, se ordenó a Pridemore pagar 207.000 USD en concepto de indemnización a las víctimas. Con estos términos, el ahora condenado, de 41 años, pasará el resto de su vida en una prisión federal, sin posibilidad de libertad condicional.

La acusación formal contra Pridemore se presentó el 8 de abril de 2025, y fue ampliada el 24 de noviembre del mismo año para incluir los cargos de producción y posesión de pornografía infantil. Solo un día después de la presentación de la acusación modificada, Pridemore se declaró culpable de todos los cargos. Según la información proporcionada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, la condena refleja la gravedad y el carácter reiterado de los delitos cometidos, y busca marcar un precedente en el tratamiento judicial de este tipo de crímenes.

La investigación que condujo a la detención de Pridemore se inició tras su actividad en un sitio web de explotación infantil. De acuerdo con el comunicado del Departamento de Justicia, el intercambio de al menos 50 mensajes en dicha plataforma fue el detonante para que las autoridades obtuvieran una orden de registro en su domicilio, ejecutada el 24 de marzo de 2025. Durante el operativo, agentes del FBI incautaron diversos dispositivos de almacenamiento digital, incluyendo una tarjeta SD cuyo contenido resultó clave para el caso.

Un mazo de madera oscura con mango sobre una base de madera clara en un escritorio de madera brillante. Al fondo, libros y paneles de madera difuminados.
La niñera de Texas fue sentenciada tras hallarse culpable de dos cargos de producción y uno de posesión de material de abuso sexual infantil (Imagen Ilustrativa Infobae)

El análisis forense de los dispositivos permitió a los investigadores descubrir aproximadamente 23.728 imágenes y 155 videos de material de abuso sexual infantil en posesión de Pridemore. Entre estos archivos, se identificaron fotografías y grabaciones que involucraban a menores prepúberes, bebés y niños pequeños. Uno de los hallazgos más contundentes fue un video de 15 minutos en el que Pridemore mantenía relaciones sexuales con una niña completamente desnuda, de entre cinco y siete años. Además, se recuperaron grabaciones realizadas en octubre de 2024 que documentaban otros episodios de abuso sexual contra una menor de aproximadamente cinco años.

Las pruebas recabadas establecieron un patrón sistemático de abuso y producción de material pornográfico infantil. El volumen y la naturaleza de los archivos incautados evidenciaron la magnitud del delito, y permitieron a los investigadores reconstruir la dinámica de los hechos. El FBI, encargado de la investigación, empleó técnicas avanzadas de análisis digital para catalogar y autenticar el contenido, lo que resultó fundamental para sostener la acusación en sede judicial.

Durante el proceso, las autoridades lograron identificar al menos cuatro víctimas conocidas que fueron abusadas sexualmente y grabadas por Pridemore en distintos momentos. Todas ellas eran menores de edad bajo su cuidado, lo que agravó la situación al tratarse de un “abuso de confianza flagrante”, según destacó el FBI. El acusado, que ejercía funciones de niñero, se valió de la relación de confianza con las familias para perpetrar los delitos y documentar los abusos. El material audiovisual producido no solo fue almacenado sino también compartido en plataformas ilegales, lo que amplificó el daño causado a las víctimas.

La modalidad del abuso quedó documentada tanto en los archivos digitales como en las declaraciones de las autoridades. Pridemore actuaba en contextos cotidianos, aprovechando la vulnerabilidad de los niños bajo su responsabilidad. La recopilación de pruebas y testimonios permitió establecer que los episodios de abuso no fueron hechos aislados, sino que respondían a una conducta sistemática y planificada. El FBI subrayó que la forma en que Pridemore utilizó su posición para acceder a las víctimas constituye uno de los aspectos más graves del caso.

Un juez vestido con toga negra sostiene un mazo de madera sobre un bloque de sonido en un banco de madera dentro de un juzgado, con bandera de EE. UU. al fondo.
El tribunal federal de Waco, Texas, condenó a Kevin Duane Pridemore a 80 años de prisión por delitos de abuso sexual infantil equivalente a 960 meses consecutivos de prisión federal por los delitos cometidos y a pagar 207.000 USD en concepto de indemnización a las víctimas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las declaraciones de los funcionarios judiciales y de los cuerpos de seguridad pusieron de relieve la gravedad de los hechos y la determinación de las autoridades para combatir estos delitos. El fiscal federal del Distrito Oeste de Texas, Justin R. Simmons, expresó que “si bien nada compensa el daño causado por este acusado, la sentencia de 80 años dictada por el juez Albright pone de relieve la naturaleza atroz del abuso en este caso”. Simmons agradeció al FBI por su “diligente investigación” y recalcó que, aunque no se puede reparar el daño sufrido por las víctimas y sus familias, la sentencia implica que el acusado “jamás podrá volver a tratar a un niño como trató a los niños de este caso”.

Por su parte, Alex Doran, agente especial interino a cargo de la oficina del FBI en San Antonio, afirmó que el caso representa un “profundo abuso de confianza” y destacó la política de “tolerancia cero” de la agencia frente a crímenes atroces contra menores. Doran insistió en que el FBI perseguirá sin descanso a quienes exploten a niños, utilizando todos los recursos disponibles para garantizar que los responsables rindan cuentas ante la justicia.

El fiscal adjunto estadounidense Greg Gloff llevó el caso, reforzando el compromiso institucional con la protección de los derechos de la infancia y la erradicación de la explotación sexual infantil. La sentencia de Pridemore establece un precedente en la jurisdicción federal de Texas y marca un hito en la lucha judicial contra la pornografía infantil y el abuso sexual de menores.