
La transición al horario de verano en la mayor parte de Estados Unidos ocurrirá el próximo domingo a las 2 a. m. y, aunque para muchos representa solo una hora menos de sueño, el impacto va mucho más allá del cansancio inmediato.
Diversos estudios han documentado que la alteración del reloj biológico provocada por este ajuste puede aumentar el riesgo de accidentes cardiovasculares y afectar la salud durante semanas, según detalló la agencia de noticias The Associated Press.
En los días posteriores al cambio de marzo, investigaciones recientes muestran que los accidentes automovilísticos mortales experimentan un aumento temporal, especialmente durante la mañana, cuando las personas aún no se han adaptado al nuevo horario.
Los científicos explican que la privación de sueño generada por el adelanto de una hora en los relojes es responsable de este incremento.
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de Estados Unidos ha informado que la incidencia de choques fatales suele incrementarse entre 5% y 8% en la semana posterior al cambio de horario; este aumento se suma a un contexto de más de 38.000 muertes anuales por accidentes viales en el país, según datos de 2023.
La falta de sueño y la menor luz natural en las primeras horas del día pueden causar lapsos de atención y una reducción de los reflejos, lo que potencia el riesgo de colisiones. El ajuste de horario afecta directamente al reloj circadiano: este sistema regula los ciclos de sueño y vigilia, así como funciones vitales como la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la secreción de hormonas del estrés y el metabolismo.
El cerebro humano utiliza la luz solar y la oscuridad para sincronizar este reloj maestro, y el adelanto de una hora implica que las mañanas sean más oscuras y las tardes más luminosas, lo que puede desajustar el equilibrio fisiológico.
De acuerdo con la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño, el organismo suele necesitar entre tres y siete días para readaptarse completamente al nuevo horario. Mientras para algunos la modificación de una hora no supone un gran desafío, el impacto se magnifica para el tercio de los adultos estadounidenses que habitualmente no alcanzan las siete horas de sueño recomendadas por los especialistas.
La falta de sueño asociada al desajuste horario ha sido identificada como un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardíacas, deterioro cognitivo, obesidad y otras patologías crónicas, según el portal de estadísticas alemán Statista.
Además, la red de centros médicos estadounidense Mayo Clinic advierte que la privación de descanso puede afectar el sistema inmunológico, incrementando la vulnerabilidad a infecciones y trastornos metabólicos.
Un estudio publicado en la revista médica Sleep Medicine Reviews indica que los efectos del cambio de horario pueden persistir durante aproximadamente dos semanas en personas con rutinas de sueño irregulares y afectar el rendimiento laboral y escolar.

Las cifras de la organización científica Asociación Americana del Corazón muestran que tras el cambio al horario de verano, el lunes siguiente se observa un aumento de ataques cardíacos, mientras que los accidentes cerebrovasculares presentan un pico durante los dos días posteriores al ajuste.
Este comportamiento se inscribe en un fenómeno bien documentado: los infartos más graves suelen concentrarse los lunes por la mañana, momento en que la sangre es más propensa a la coagulación y los factores de riesgo acumulados durante el fin de semana pueden desencadenar eventos agudos.
Aún no se ha determinado con precisión la causa exacta por la que el ajuste horario intensifica esta tendencia, pero los investigadores consideran probable que la alteración abrupta del ritmo circadiano exacerbe condiciones preexistentes, como la hipertensión o la predisposición genética a eventos cardiovasculares.
Además, la exposición repentina a la luz solar en horarios no habituales puede desincronizar los ciclos hormonales, agravando la respuesta fisiológica al estrés.
Consejos para facilitar la adaptación al horario de verano

Para minimizar los efectos negativos del cambio, los especialistas recomiendan exponerse a la luz solar en la mañana durante la primera semana y ajustar gradualmente los horarios de las comidas y el ejercicio. Acostarse 15 a 20 minutos antes en las noches previas puede ayudar a reducir el impacto, especialmente en quienes ya presentan dificultades para dormir.
La Fundación Nacional del Sueño sugiere evitar el consumo de cafeína y alcohol en las horas cercanas al descanso, así como limitar el uso de dispositivos electrónicos y la exposición a luz artificial durante la noche. Estos factores pueden dificultar la conciliación del sueño y retrasar la recuperación del equilibrio circadiano.
Modificaciones en la rutina diaria, como adelantar la cena o practicar ejercicio físico en las primeras horas del día, facilitan el proceso de adaptación y contribuyen a restablecer el ritmo biológico en menos tiempo.
Excepciones y debate sobre el futuro del horario de verano en Estados Unidos
No todas las regiones de Estados Unidos adoptan el horario de verano. Hawái, la mayor parte de Arizona, Puerto Rico, Samoa Americana, Guam y las Islas Vírgenes Estadounidenses mantienen el horario estándar todo el año, sin transiciones estacionales.
A nivel global, decenas de países aplican prácticas similares de adelanto horario; sin embargo, la duración, la fecha de inicio y el final del horario de verano varían considerablemente entre países, debido a factores como la latitud, patrones climáticos y acuerdos regulatorios nacionales o regionales.
El debate sobre la eliminación definitiva del cambio de horario aparece cada año en la agenda política estadounidense. Antes de iniciar su segundo mandato, el entonces presidente Donald Trump expresó su intención de terminar con el horario de verano.
En el Congreso, la llamada Ley de Protección del Sol busca hacer permanente el horario adelantado, aunque ha enfrentado repetidos estancamientos y no ha logrado avanzar en el proceso legislativo.
Las entidades médicas más relevantes han fijado posición respecto al tema. Tanto la entidad gremial Asociación Médica Estadounidense como la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño coinciden en la necesidad de abandonar los cambios estacionales de horario. Ambas organizaciones sostienen que la mejor opción para la salud pública sería adoptar el horario estándar durante todo el año, ya que este se ajusta mejor al ciclo natural del sol y respeta la biología humana.
El horario de verano finalizará el 1 de noviembre, cuando la mayor parte de Estados Unidos retrasará sus relojes 1 hora, recuperando el ciclo habitual de descanso.
Últimas Noticias
Siete parques de diversiones de una misma cadena en Estados Unidos y Canadá cambian de dueño por 331 millones
La operación forma parte de una estrategia corporativa orientada a reorganizar activos y concentrar inversiones en instalaciones con mayor potencial de crecimiento

Trump oficializó su reconocimiento al Gobierno de Venezuela tras el restablecimiento de las relaciones diplomáticas
“Lo hemos reconocido de manera legal y también hemos alcanzado un histórico acuerdo sobre el oro”, anunció el presidente de Estados Unidos durante la cumbre Escudo de las Américas en Miami
Estudiar en Estados Unidos: dónde encontrar y cómo aplicar a becas universitarias
El sistema educativo estadounidense brinda acceso a recursos económicos que pueden reducir significativamente el costo de la universidad para una amplia variedad de perfiles estudiantiles

Un vuelo de Southwest Airlines entre Nashville y Fort Lauderdale es desviado a Atlanta por amenaza de bomba
El aterrizaje de emergencia activó un amplio operativo policial y del FBI, manteniendo a más de 140 pasajeros bajo custodia hasta descartar cualquier explosivo en la aeronave y el equipaje


