Recomendaciones de un experto para el cultivo exitoso de frutales y orquídeas ante la llegada de la primavera en Estados Unidos

El cambio de estación exige renovar rutinas en el jardín, priorizando la defensa ante insectos, el uso estratégico de nutrientes y la recuperación tras el frío, según el horticultor Tom MacCubbin

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Recomendaciones de un experto para el cultivo exitoso de frutales y orquídeas ante la llegada de la primavera en Estados Unidos
La temporada fría puede dejar secuelas en árboles tropicales, con impacto directo en la producción y la vitalidad del mango (Freepik)

La primavera en Estados Unidos marca el inicio de desafíos y oportunidades para quienes cultivan en casa especies como melocotoneros, cítricos, mangos y orquídeas, según explicó Tom MacCubbin, horticultor urbano emérito de la University of Florida Cooperative Extension Service, en el medio Orlando Sentinel.

El manejo adecuado de plagas, fertilizantes y poda en esta temporada, junto al impacto de las recientes heladas, determina en gran medida el éxito de la cosecha y el futuro de los árboles frutales y ornamentales.

El invierno reduce plagas, pero la podredumbre sigue amenazando a los melocotoneros

La última helada invernal resultó beneficiosa al retrasar el ciclo de vida de insectos que afectan a los árboles de duraznos. Esto brinda la oportunidad de obtener frutos con menor presencia de plagas, especialmente en variedades de maduración temprana.

No obstante, el riesgo de podredumbre permanece. Para asegurar frutas sin daño de insectos ni enfermedades, MacCubbin recomendó iniciar la aplicación de fitosanitarios tan pronto los duraznos jóvenes comiencen a formarse.

Es fundamental adquirir un producto apropiado en centros de jardinería y seguir rigurosamente las instrucciones del fabricante, prestando especial atención al periodo que debe transcurrir entre la última aplicación y la cosecha.

El experto detalló que lo ideal es comenzar los tratamientos antes de la floración y suspenderlos durante esa etapa para proteger a los polinizadores.

Mujer mayor de pie junto a un melocotonero en flor con brotes jóvenes. El césped cubierto de escarcha brilla al sol. Al fondo, una casa de madera.
La llegada de temperaturas bajas influye en el ciclo de plagas y enfermedades, modificando las perspectivas para quienes esperan frutos sanos en el duraznero (Imagen Ilustrativa Infobae)

Daños severos en árboles tropicales: ¿Es posible la recuperación tras una helada?

Las recientes bajas temperaturas dejaron daños graves en los mangos y aguacates/paltas, según explicó MacCubbin a Orlando Sentinel. Recomendó esperar al menos un mes de clima cálido antes de determinar con certeza la magnitud del daño. “Lo más probable es que los árboles hayan muerto hasta cerca del suelo”, afirmó.

Tras ese periodo, es necesario examinar el interior de las ramas y troncos; si se observa tejido verde, existe la posibilidad de recuperación.

Si el daño llega hasta el nivel del injerto o más abajo, el rebrote será desde yemas del portainjerto, por lo que la variedad deseada se perdería y conviene reemplazar el ejemplar afectado.

Árbol de palta en maceta con hojas parcialmente marrones y marchitas en un balcón. De fondo, edificios urbanos bajo un cielo azul despejado.
El daño ocasionado por el frío intenso puede comprometer la supervivencia del aguacate, requiriendo una evaluación cuidadosa antes de decidir el reemplazo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tomates y cítricos: cuándo sembrar y cómo fertilizar para asegurar el desarrollo

Sobre el cultivo de tomates, MacCubbin aseguró que en condiciones cálidas de primavera, un trasplante puede estar listo en 4 semanas. Aconsejó sembrar la semilla cuanto antes para lograr que las plantas estén en el suelo hacia finales de marzo.

El especialista subrayó la importancia de mantener el sustrato húmedo y en posición de pleno sol, aplicar fertilizante líquido a mitad de concentración una semana después de la germinación, y perseverar hasta obtener plantas listas para el huerto a finales de marzo o principios de abril.

En cuanto a los cítricos, el consejo es programar aplicaciones de fertilizante en marzo, mayo, agosto y principios de octubre, junto con micronutrientes cuando aparezca brotación nueva.

La protección contra el psílido asiático, transmisor del enverdecimiento de los cítricos, se consigue aplicando insecticidas específicos durante el desarrollo de hojas nuevas, siempre siguiendo las indicaciones del producto.

Recomendaciones de un experto para el cultivo exitoso de frutales y orquídeas ante la llegada de la primavera en Estados Unidos
El momento de la siembra y la elección de nutrientes adecuados son determinantes para obtener plantas vigorosas y cosechas abundantes en el huerto doméstico (Freepik)

Pautas de fertilización para perales y cuidados para orquídeas phalaenopsis

MacCubbin recomendó moderar la fertilización de los perales para evitar el crecimiento excesivo, que favorece la aparición del fuego bacteriano. Durante los 3 primeros años, la frecuencia aconsejada es cada dos meses de febrero a septiembre. Posteriormente, solo en febrero y junio, ajustando la dosis a la edad del árbol con un máximo de 2,3 kg por aplicación.

Para las orquídeas phalaenopsis, también llamadas orquídeas mariposa, MacCubbin indicó que tras el cese de la floración requieren un periodo de crecimiento previo a una nueva floración.

Sugirió trasladar las plantas al exterior en zonas de sombra parcial cuando mejore la temperatura, repotarlas en un sustrato adecuado, eliminar partes muertas y mantener el medio de cultivo húmedo durante la temporada cálida, fertilizando con productos específicos para orquídeas conforme a lo indicado en la etiqueta. Estimó que “varios meses son necesarios para que la planta retome la floración”.

Recomendaciones de un experto para el cultivo exitoso de frutales y orquídeas ante la llegada de la primavera en Estados Unidos
Programar el aporte de abonos y ajustar el riego favorece la salud tanto de árboles de fruto como de variedades ornamentales en maceta (Freepik)

Compostaje doméstico: mínimos riesgos para la fertilidad del suelo

Sobre la práctica de enterrar residuos de cocina directamente en el suelo, MacCubbin la calificó como compostaje en trinchera y aclaró que el proceso de descomposición requiere nutrientes tomados del entorno, pero en cantidades muy bajas.

Afirmó que no es probable que se produzca una deficiencia mayor de nutrientes, pero si existe preocupación se puede añadir una pequeña cantidad de fertilizante en el lugar antes de plantar la siguiente cosecha.