La expansión de robots repartidores ofrece nuevas opciones de trabajo en Los Ángeles

El aumento de dispositivos automatizados en las calles californianas generó estrategias empresariales nuevas, incluyendo la ampliación de equipos humanos encargados de la asistencia y mantenimiento

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Robot de entrega Serve blanco y gris con cuatro ruedas en una acera, junto a arbustos verdes. Una pantalla en la parte superior dice "On Delivery"
La demanda de cuidadores de robots en Los Ángeles creció un 75% en 2025, impulsando la economía de la automatización y generando nuevos empleos tecnológicos (Serve Robotics)

Los trabajadores humanos que antes repartían comida personalmente en Los Ángeles ahora cumplen una función clave en la economía de la automatización: se encargan de mantener y asistir a los robots de reparto que han asumido sus antiguas tareas.

La presencia de estos llamados cuidadores de robots —también conocidos como “robot wranglers”— se volvió indispensable para que decenas de empresas desplieguen con éxito esta tecnología en entornos urbanos, de acuerdo con lo informado por Los Angeles Times.

Salario de los cuidadores de robots y crecimiento del sector en Los Ángeles

Con el contexto actual, la demanda de personal especializado para asistir a los robots de reparto experimentó un crecimiento notable. En 2025, el número de ofertas públicas de empleo para el puesto de “técnico en robótica” aumentó un 75% respecto al año anterior, según un análisis de Erik Stettler, economista jefe de la firma global de talento remoto Toptal

Debido a este crecimiento, los técnicos en robótica alcanzaron un salario medio anual de USD 64.000, frente a los USD 123.000 que reciben los ingenieros en robótica.

Un hombre, Ali Kashani, interactúa con un robot de reparto amarillo y gris de Serve Robotics en una acera, colocando o retirando una bolsa de papel del compartimento superior abierto
Los cuidadores deben solucionar incidentes cotidianos, desde desbloquear robots atascados hasta responder ante colisiones y vandalismo en lugares conflictivos como Sunset Boulevard (Serve Robotics)

Los cuidadores de robots como Charlie Snodgrass ocupan una franja salarial inferior: su puesto paga entre USD 24 y USD 26 por hora, lo que equivale a un máximo de USD 54.000 anuales.

Snodgrass desempeñó anteriormente trabajos de reparto para plataformas como DoorDash y Uber Eats, pero ahora su jornada comienza a las 5:45 en un almacén de West Hollywood, donde revisa y prepara hasta 150 robots de Serve Robotics para distribuirlos por Los Ángeles antes de las 7:15.

Robots autónomos requieren asistencia humana permanente

El trabajo de Snodgrass y sus colegas no se limita al mantenimiento: además de limpiar sensores y comprobar baterías, deben acudir al rescate de robots que se quedan atascados, se caen o enfrentan obstáculos insalvables para una máquina.

Las incidencias son frecuentes: desde colisiones con otros vehículos —como la ocurrida con un Waymo el mes pasado— hasta dificultades para cruzar calles cuando los semáforos requieren que se pulse un botón peatonal.

Dicha interacción humana resulta esencial. Cuando un robot no puede avanzar, despliega mensajes en su pantalla solicitando ayuda, como: “Pulse el botón de cruce por mí”. Si ningún peatón responde, los cuidadores son requeridos de inmediato.

Ali Kashani, director ejecutivo de Serve Robotics, declaró a Los Angeles Times: “Son los tipos de trabajos que crecen en paralelo a los robots. Si fabricas más robots, seguirás necesitando personas encargadas de operar la flota”.

Vista lateral de tres personas operando robots de entrega blancos y verdes con seis ruedas, cargándolos en una rampa de un vehículo
Los trabajadores humanos de empresas de reparto como Serve Robotics asisten, mantienen y rescatan a robots autónomos que distribuyen comida por la ciudad (Myung Chun/Los Angeles Times)

Expansión de la robótica y estrategias de las empresas

Serve Robotics opera 2.000 robots de reparto en 20 ciudades y proyecta expandirse. Su competidor, Coco Robotics, anunció planes para multiplicar por siete su flota y alcanzar 10.000 robots hacia finales de año.

Además, la firma Serve Robotics sumó hace poco a “Moxi”, un asistente hospitalario robótico con brazos capaz de distribuir suministros en centros médicos. Compañías como Instawork se preparan para ampliar la base de cuidadores de robots y responder a la futura demanda de trabajo asociada al despliegue masivo de la inteligencia artificial física, según afirmó su CEO Sumir Meghani.

El impacto laboral de esta tendencia permanece incierto. El sector evita divulgar la proporción exacta entre trabajadores y robots. Según Los Angeles Times, Amazon planea evitar la contratación de 500.000 personas mediante la automatización para el año 2033; esta cifra refleja la apuesta de la industria por reducir la dependencia de mano de obra humana frente a tecnologías avanzadas.

Desafíos cotidianos, vandalismo y adaptación social a los robots

Las labores diarias de los cuidadores incluyen maniobras como “asistencias de entrega”, cuando los clientes no salen a recoger su comida y es el humano quien debe tocar el timbre, hasta liberar robots atascados en el pavimento o zonas con mala conectividad.

En algunos puntos conflictivos, como la intersección de Sunset Boulevard con La Brea Avenue, casi todos los robots sufrían ataques o eran derribados, lo que forzó el despliegue de personal para reincorporarlos.

La aceptación de los robots por parte del público ha mejorado con el tiempo. Matthew Wood, supervisor del depósito de West Hollywood, señaló en Los Angeles Times que, “cuando comenzó, 1 de cada 5 robots regresaba con grafitis o signos de manipulación. Ahora es 1 de cada 50″.

A pesar de los esfuerzos por dotarlos de una imagen amable —con ojos grandes, esquinas redondeadas y nombres como Miranda, Jason, Capri o Tanisha—, los incidentes de vandalismo han incluido robos frustrados y actos de protesta como la colocación de pegatinas en repudio a políticas migratorias estadounidenses.

En una ocasión, dos personas intentaron secuestrar uno de estos dispositivos de 90 kilos (198 lb), pero un empleado logró recuperar el control remoto a distancia y el robot escapó ileso.

Robot de reparto blanco de Serve Robotics con logo de Shake Shack en una acera. Tiene cuatro ruedas y sensores superiores, con arbustos y un edificio detrás
El auge de los robots de reparto en Los Ángeles genera desafíos diarios para sus cuidadores, quienes ven en este nuevo trabajo una oportunidad de crecer en el sector tecnológico (Serve Robotics)

Convivencia diaria y futuro de la interacción humano-robot

La jornada termina para los cuidadores con la recarga y preparación de los robots para el siguiente turno, que puede implicar hasta 20 incidentes por hora durante la cena. En algunos momentos destacados, los robots “bailan” —mueven sus ruedas y emiten un sonido alegre— ante la intervención de los trabajadores en el almacén, gesto que refuerza la simpatía que buscan inspirar en la sociedad.

Sumado a esto, la creciente presencia de estos dispositivos se ha documentado en redes sociales, como la cuenta de TikTok, Film the Robots LA, que ya supera el medio millón de seguidores.

Por su parte, el cuidador Snodgrass afirmó: “Me siento agradecido por construir una carrera en tecnología”, dejando en claro que parte del personal no teme con ser reemplazado por un robot.