
En Estados Unidos, la exposición diaria a dispositivos electrónicos como teléfonos, computadoras y tabletas se ha convertido en un factor que impacta directamente en la salud visual.
Un reporte de Harmony Healthcare IT, reveló que los estadounidenses pasan un promedio de 5 horas y 16 minutos frente a sus teléfonos móviles cada día. Este hábito masivo sobrepasa el entretenimiento y afecta la vida cotidiana, pues más de la mitad de los usuarios reconoce el deseo de reducir el tiempo de uso de pantallas.
La preocupación sobre las consecuencias del uso excesivo de pantallas digitales suele relacionarse principalmente con la salud mental. Sin embargo, médicos y especialistas advierten que los riesgos físicos, particularmente para la vista, también son considerables.
De los encuestados, aproximadamente siete de cada diez estadounidenses manifestó algún problema de salud relacionado con el uso de sus teléfonos durante el último año, siendo la fatiga visual el síntoma más frecuente reportado por más del 40% de los participantes.

El doctor Bryan M. Kim, oftalmólogo y segundo mejor cirujano de retina según la clasificación ‘Los mejores médicos de Estados Unidos 2025′ de Newsweek, explicó que “al estar rodeados constantemente de pantallas, la salud ocular se ve cada vez más comprometida”.
Kim advirtió que, aunque el uso prolongado de dispositivos no incrementa directamente el riesgo de enfermedades graves como el glaucoma, sí existe una asociación evidente con el aumento de casos de miopía en la población. Actualmente, más del 40% de los estadounidenses —unos 130 millones de personas— es miope, una cifra que dobla los registros de hace medio siglo.
El oftalmólogo destacó que, en personas con miopía, el riesgo de padecer desprendimiento de retina puede ser entre cinco y seis veces mayor respecto a quienes no la presentan.
Además, existen mayores probabilidades de desarrollar glaucoma y cataratas en edades tempranas. Estos riesgos cobran especial importancia en niños y adolescentes, explicó Kim a Newsweek, porque sus ojos siguen desarrollándose.

Aun así, detalló que los problemas de visión relacionados con el uso de pantallas afectan tanto a menores como a adultos. Kim recomendó a sus pacientes, incluidos los de mayor edad, realizar pausas regulares cada 20 minutos lejos de las pantallas, cerrar los ojos un minuto o enfocar la vista en objetos distantes, como estrategias para atenuar la fatiga ocular. “Hay muchas formas en que el aumento en el uso de pantallas afecta la salud ocular”, señaló el especialista.
La doctora Nicole R. Fram, tercera mejor cirujana de cataratas de Estados Unidos según el ranking de Newsweek, precisó que la exposición prolongada a pantallas digitales puede inducir el fenómeno conocido como ‘ojo seco digital’.
Fram describió que la película lagrimal, la fina capa de fluido que recubre el ojo, actúa como primer filtro para la luz y mantiene la visión funcionando correctamente. El problema, detalla, es que cuando una persona fija la vista en la pantalla sin parpadear de modo regular, la producción de lágrimas disminuye y la sequedad se intensifica.

El doctor Timothy P. Page, quinto mejor cirujano de cataratas del país según la clasificación de Newsweek, ilustró que el efecto es similar al que resultaría de “mirar una pared de ladrillos todo el día sin parpadear”.
Page explicó que la clave no está en el dispositivo en sí, sino en la falta de parpadeo y el tiempo que se dedica a contemplar objetos cercanos de forma continua. “Vemos muchas más quejas relacionadas con el uso de computadoras”, afirmó Page.
Page también destacó que el aumento del tiempo frente a las pantallas ha incrementado la incidencia de enfermedades como el ojo seco en comparación con hace 20 o 30 años.
Este padecimiento puede ocasionar problemas incluso en el ámbito quirúrgico: la doctora Fram subrayó la importancia de tratar el ojo seco previamente a una cirugía de cataratas para asegurar mejores resultados y conservar la salud de la superficie ocular.

Consejos para proteger los ojos
A modo de consejo, Fram recomendó poner especial atención al tiempo de exposición ante dispositivos electrónicos y fomentar el parpadeo activo para evitar complicaciones posteriores, incluso en pacientes jóvenes que consideren procedimientos refractivos.
También propuso otras medidas para proteger la vista: el consumo de verduras de hoja verde y grasas insaturadas, la incorporación de suplementos de omega-3, el uso de compresas tibias y el cuidado de la higiene palpebral.
Por su parte, Page sugirió proteger los ojos de los rayos ultravioleta mediante el uso de gafas de sol o restringiendo la exposición al sol y recomendó revisiones periódicas con especialistas para detectar afecciones como glaucoma, ojo seco crónico y degeneración macular.
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