La fortaleza africana de aspecto medieval que fue construida en el siglo XX en mitad del desierto y esconde una historia de amor

Una fortaleza de piedra roja con torreones y almenas se alza en pleno Hardap desde 1909, fruto de la unión entre un oficial germano y una heredera estadounidense

Duwisib, la fortaleza de aspecto medieval que sigue en pie en mitad del desierto namibio
Una fortaleza de piedra roja con torreones y almenas se alza en pleno Hardap desde 1909, fruto de una historia de amor. (Wikimedia/Calips)
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Aunque a veces esté lejos de los itinerarios turísticos y de los circuitos hoteleros, África es un continente y alberga tesoros escondidos. Desde sus culturas árabes del norte hasta el África subsahariana negra.

En el sur de Namibia, en mitad de una región semidesértica, se levanta una fortaleza de piedra arenisca roja con torreones almenados y muros capaces de resistir un asedio. El castillo de Duwisib, terminado en 1909, nació como el símbolo de una historia de amor entre un oficial alemán y la hijastra del cónsul de Estados Unidos en Alemania, y hoy figura entre los monumentos más singulares de África austral pese a permanecer cerrado al público desde 2022.

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Un oficial sajón y una heredera estadounidense se casaron en 1907

Hans Heinrich von Wolf nació en Dresde en 1873 y siguió la carrera militar de su padre. En 1904 se incorporó a la Schutztruppe, el ejército colonial del Imperio Alemán en el África del Sudoeste, la actual Namibia, donde combatió contra los pueblos herero y namaqua. Un siglo después, Alemania reconoció haber perpetrado un genocidio en Namibia.

Patio interior del castillo Duwisib. (Wikimedia/Willyman)
Patio interior del castillo Duwisib. (Wikimedia/Willyman)

Herido durante la campaña, regresó a Alemania a recuperarse y allí conoció a Jayta Humphreys, nacida en Nueva Jersey en 1881, hijastra del cónsul estadounidense en Alemania. La pareja se casó en 1907 y decidió instalarse en África para dedicarse a la cría de caballos.

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La pareja compró tierras en Namibia para criar caballos

Von Wolf y su esposa adquirieron miles de hectáreas en la región de Hardap e importaron decenas de caballos ingleses y australianos para fundar un criadero, ante la demanda que había generado la escasez de ejemplares tras la guerra. En pocos años la cabaña superaba los 350 caballos, junto a otras cabezas de ganado.

Para proteger su residencia de un posible nuevo levantamiento indígena, Von Wolf encargó la construcción de una fortificación con aspecto de castillo medieval. El diseño corrió a cargo del arquitecto berlinés Wilhelm Sander, ya conocido por otras construcciones similares en Windhoek.

Paisaje entre el castillo de Duwisib y Aus, región de Hardap, Namibia. (Wikimedia/Zairón)
Paisaje entre el castillo de Duwisib y Aus, región de Hardap, Namibia. (Wikimedia/Zairón)

Los materiales viajaron en barco desde Alemania

Las obras comenzaron en 1907 y se prolongaron hasta 1909. La piedra arenisca roja era local, pero todo lo demás, desde el cemento hasta la madera, llegó en barco desde Europa y luego recorrió cientos de kilómetros en carros tirados por bueyes hasta la obra.

El resultado fue un edificio de planta rectangular, con 22 habitaciones, una bodega y un patio inspirado en los claustros monásticos. Las ventanas, escasas y pequeñas, respondían a un criterio defensivo, al igual que la única puerta de acceso reforzada. El mobiliario incluyó piezas adquiridas en la subasta del castillo de Gottorf, en Schleswig-Holstein, que la pareja viajó a comprar en persona.

La Primera Guerra Mundial truncó el proyecto en 1914

El matrimonio apenas disfrutó su residencia cinco años. En agosto de 1914, mientras viajaban hacia Inglaterra, se enteraron en alta mar del estallido de la Primera Guerra Mundial. El barco fue desviado a Río de Janeiro y, desde allí, Von Wolf logró llegar hasta Róterdam para alistarse de nuevo en el ejército alemán.

Según la leyenda documentada por distintas fuentes, durante una escala en Vigo fingió desembarcar y en realidad continuó el viaje disfrazado con ropa de mujer para hacerse pasar por su esposa, lo que le permitió esquivar un control de la Marina Real británica. Von Wolf murió en 1916 en la batalla del Somme, apenas dos semanas después de reincorporarse a filas. Jayta nunca regresó a África y se estableció primero en Baviera y más tarde en Suiza, antes de volver definitivamente a Estados Unidos.

El castillo pasó a manos del Estado namibio en 1979

Monumento en el centro de Namibia que conmemora el genocidio cometido por el estado alemán entre 1904 y 1907. (Foto de Archivo/Jürgen Bätz/dpa)
Monumento en el centro de Namibia que conmemora el genocidio cometido por el estado alemán entre 1904 y 1907. (Foto de Archivo/Jürgen Bätz/dpa)

Tras la muerte de Von Wolf, la granja entró en quiebra y el castillo cambió de propietario en varias ocasiones, hasta que el Gobierno de Namibia lo adquirió en 1979 e inició una restauración en 1991. Desde entonces es monumento nacional y estuvo gestionado como hotel y zona de acampada por la empresa estatal Namibia Wildlife Resorts (NWR), que también instaló en su interior un museo con antigüedades y pinturas antiguas.

El castillo permanece cerrado al público desde 2022, primero por la pandemia y después por problemas estructurales detectados en inspecciones posteriores, según confirmó NWR en julio de 2026. La empresa no ha dado una fecha de reapertura, aunque el edificio puede observarse desde el exterior y la vecina Duwisib Guest Farm ofrece alojamiento a poca distancia. Durante años circuló la creencia de que los caballos salvajes del desierto de Garub descendían de la cabaña de Von Wolf, una teoría que estudios recientes atribuyen en realidad a otra granja de la zona.

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