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El balneario romano en el que Julio César cuidaba su piel y que tiene un olor muy característico: se volvió especialmente popular durante los siglos XVIII y XIX

Las aguas sulfurosas están vinculadas a varias leyendas sobre el general romano

Balneario romano
Montaje Infobae. (Imagen del balneario: Ricardo Pastor)
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España es uno de los países con una variedad geográfica más sorprendente. A pesar de que no es especialmente grande en comparación con otros, cuenta con cientos de enclaves diferentes para hacer todo tipo de turismo.

Aunque la playa es, sin duda, el destino favorito de la mayoría de personas, hay alternativas para quienes prefieren descubrir lugares diferentes y conocer algunos de los rincones más singulares del país.

Una de ellas son los Baños de la Hedionda, un antiguo espacio termal situado en el municipio de Casares, en Málaga, que destaca por sus siglos de historia y por una característica muy particular: su olor.

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Una historia con cientos de años

La historia de los Baños de la Hedionda se remonta a la época romana y está estrechamente vinculada a una de las figuras más conocidas de la Antigüedad: Julio César. Según una de las leyendas más populares, en el año 61 a. C. las tropas romanas se encontraban acampadas en la zona antes de enfrentarse a las de Pompeyo. Los soldados, afectados por la sarna, habrían encontrado alivio al bañarse en las aguas del manantial.

Lugar donde se bañó Julio César
Baños de la Hedionda. (X: @HispanaIx)

Otra versión atribuye al propio Julio César el uso de estas aguas para curarse de una infección herpética. Según esta historia, el general romano habría encontrado alivio tras bañarse en el manantial y habría ordenado construir los baños que todavía se conservan.

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Sin embargo, estas historias forman parte de la tradición popular y han sido recogidas con diferentes versiones por distintos autores y viajeros. No existe documentación histórica que permita confirmar que Julio César acudiera realmente hasta este enclave.

Lo que sí está documentado es que los antiguos tratados geográficos que hacen referencia al municipio de Casares ya mencionaban las propiedades curativas de la fuente, lo que demuestra que el manantial era conocido desde hace siglos.

Baños de la Hedionda, Málaga (Ricardo Pastor / Diputación de Málaga).
Baños de la Hedionda, Málaga (Ricardo Pastor / Diputación de Málaga).

Su auge en el siglo XVIII

El uso de los Baños de la Hedionda se remonta a finales de la Edad Media, aunque las primeras obras para construir el edificio que conocemos en la actualidad comenzaron en el siglo XVII. Sin embargo, fue en el siglo XVIII cuandoempezó a existir constancia documental de su utilización y cuando estos manantiales comenzaron a adquirir una mayor relevancia.

En aquella época empezó a desarrollarse en Málaga el interés por las aguas de los manantiales con fines terapéuticos. Las aguas sulfurosas comenzaron a utilizarse por sus supuestas propiedades beneficiosas, lo que favoreció el interés por este tipo de enclaves. Este fenómeno se extendió durante las décadas posteriores y su popularidad se siguió extendiendo durante el siglo XIX.

Puente de las aguas termales
Baños de la Hedionda. (Turismo Casares)

El origen de su curioso nombre

El nombre está directamente relacionado con una de sus características más llamativas: el fuerte olor que desprenden sus aguas. Se trata de un manantial de aguas sulfurosas, cuya composición provoca un olor muy particular que recuerda al de los huevos podridos.

Precisamente, este olor fue el que terminó dando nombre al enclave. Aunque para algunos visitantes puede resultar desagradable al principio, es una de las señas de identidad de los baños y está estrechamente relacionada con la naturaleza de sus aguas.

Cómo visitar los Baños de la Hedionda

Si estás pensando en visitar esta zona, es importante tener en cuenta que el acceso al edificio está regulado durante la temporada alta para controlar el aforo y proteger este espacio de valor patrimonial.

En concreto, entre el 20 de junio y el 6 de septiembre de 2026, el Ayuntamiento de Casares limita la entrada al recinto entre las 12:00 y las 19:00 horas de lunes a viernes, mientras que los fines de semana el horario se amplía hasta las 20:00 horas.

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