Agregar Infobae enGoogle

El refugio de Andrés Velencoso en la Costa Brava: un pueblo medieval y calas de infarto que se ganó el corazón de Ava Gardner

El modelo y actor creció entre las calles de este pueblo pesquero de Girona

Andrés Velencoso y Tossa de Mar (MONTAJE INFOBAE).
Andrés Velencoso y Tossa de Mar (MONTAJE INFOBAE).
Guardar

Andrés Velencoso es uno de nuestros modelos más internacionales. Y, después de años viajando entre las grandes capitales internacionales de la moda y trabajando en el cine español, el de Cuenca ha encontrado en su lugar de origen el escenario perfecto para bajar el ritmo. A pesar de haber nacido en la localidad de Ledaña, siendo un adolescente se mudó a Tossa de Mar, con la que sigue manteniendo un vínculo especial. Un destino donde el Mediterráneo, la historia y la gastronomía conviven a pocos metros de distancia.

Su regreso a este rincón de la Costa Brava representa algo más que una vuelta a casa. Frente al ritmo acelerado de las pasarelas y los compromisos profesionales, Tossa ofrece otra manera de entender el tiempo: paseos junto al mar, pequeñas calas, calles de piedra y una vida marcada por la tradición marinera.

PUBLICIDAD

Con poco más de 6.000 habitantes, la localidad conserva una personalidad propia que la diferencia de otros enclaves turísticos del litoral catalán. Su gran tesoro se encuentra en la parte antigua, donde la Vila Vella se levanta sobre el Mediterráneo.

Tossa de Mar, Girona (Visit Tossa)
Tossa de Mar, Girona (Visit Tossa)

Un pueblo medieval frente al mar

La imagen de las murallas de Tossa es probablemente una de las más reconocibles de la Costa Brava. El recinto fortificado, construido durante la Edad Media, conserva sus siete torres defensivas y protege un entramado de calles estrechas que invita a recorrerlo sin prisas.

El paseo de ronda permite rodear buena parte de la fortaleza mientras el mar aparece prácticamente a cada paso. La ruta conduce hasta el Faro de Tossa, situado en el punto donde antiguamente se encontraba el castillo. Desde allí, la recompensa es una panorámica abierta sobre el litoral y los acantilados.

PUBLICIDAD

Castillo de Tossa de Mar, en Girona (Shutterstock).
Castillo de Tossa de Mar, en Girona (Shutterstock).

Es precisamente esa combinación de patrimonio y paisaje la que convirtió a Tossa en un lugar especial mucho antes de que se transformara en destino turístico. A mediados del siglo XX, Hollywood también puso sus ojos en esta localidad.

El pueblo que conquistó a Ava Gardner

En 1951, Tossa de Mar sirvió como escenario para el rodaje de Pandora y el holandés errante, protagonizada por Ava Gardner. La actriz quedó cautivada por el paisaje y su presencia terminó formando parte de la historia local.

Hoy, una escultura de la intérprete contempla el Mediterráneo desde la Vila Vella, convertida en uno de los puntos más fotografiados del municipio.

Barrio de sa Roqueta amurallado en Tossa de Mar, Girona (Visit Tossa)
Barrio de sa Roqueta amurallado en Tossa de Mar, Girona (Visit Tossa)

Para completar la visita cultural, merece la pena acercarse al Museo Municipal de Tossa, instalado en el antiguo Palau del Batlle. Entre sus fondos se encuentran restos arqueológicos procedentes de la villa romana dels Ametllers y obras de artistas que encontraron inspiración en este rincón de Girona.

De la playa urbana a las calas escondidas

La Platja Gran es la postal más reconocible de Tossa. Su arena se extiende justo frente al recinto medieval, creando una imagen poco habitual: un antiguo conjunto fortificado prácticamente abrazando el Mediterráneo.

Pero para descubrir el lado más natural del municipio conviene alejarse unos metros del centro. Cala Es Codolar, situada al otro lado de las murallas, conserva un ambiente más recogido y está rodeada de roca. Quienes dispongan de más tiempo pueden continuar por la costa hasta lugares como Cala Pola o Cala Giverola, pequeñas ensenadas rodeadas de vegetación mediterránea.

Cala Futadera (Turismo Costa Brava)
Cala Futadera (Turismo Costa Brava)

Después de caminar junto al mar, la mejor forma de conocer Tossa pasa por sentarse a la mesa. La gastronomía local mantiene una estrecha relación con su pasado pesquero y utiliza buena parte del producto que llega desde el Mediterráneo.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD