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Las 7 mejores cascadas cerca de Barcelona: ideales para disfrutar de la naturaleza y combatir el calor del verano

Cataluña está llena de parajes naturales impresionantes entre los que se encuentran estos increíbles saltos de agua que hipnotizan a todos aquellos que los ven

Salt de la Foradada de Cantonigròs, en Barcelona (Adobe Stock).
Salt de la Foradada de Cantonigròs, en Barcelona. (Adobe Stock)
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La llegada del verano lleva a muchos habitantes y visitantes de Barcelona a buscar destinos naturales donde el agua y el paisaje se convierten en aliados frente a las altas temperaturas. En este contexto, las cascadas emergen como auténticos refugios estivales.

A pocos kilómetros de la ciudad, estos enclaves permiten a quienes buscan un respiro del asfalto disfrutar de la naturaleza en su forma más refrescante y directa. Enclavadas entre montañas o rodeadas de frondosa vegetación, las cascadas cerca de Barcelona se han convertido en destinos imprescindibles para quienes desean alternar el bullicio urbano con la serenidad de una ruta entre aguas transparentes y entornos privilegiados.

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El interés por estos saltos de agua ha crecido en los últimos años, en parte, por la variedad de opciones disponibles. Las rutas permiten descubrir caídas de agua de gran altura, pozas aptas para nadar y paisajes donde la vegetación autóctona acompaña el recorrido. Estos espacios naturales ofrecen alternativas para toda la familia y constituyen una oportunidad para explorar parajes poco masificados cerca de la gran ciudad. De este modo, se ha elaborado una selección con las 7 mejores cascadas que puedes disfrutar cerca de Barcelona.

Salt de Sallent

En la comarca de Osona, la Salt de Sallent destaca como la cascada más alta de Cataluña, con una caída vertical de 115 metros. El acceso parte de Rupit, un pueblo de gran atractivo turístico. La ruta hasta el mirador principal se encuentra bien señalizada y permite observar la magnitud del salto, que en épocas de lluvia muestra su mayor esplendor. El entorno es ideal para caminatas y fotografías panorámicas.

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Cascada Salt de Sallent, en Barcelona (Adobe Stock).
Cascada Salt de Sallent, en Barcelona. (Adobe Stock)

Saltos de agua de Santa Fe

Los saltos de agua de Santa Fe se encuentran en el Parque Natural del Montseny, a poca distancia de la ciudad. Este enclave está formado por pequeños saltos rodeados de bosque, lo que crea un ambiente fresco y agradable. La ruta es apta para familias y se puede recorrer en poco más de una hora. El área se convierte en refugio natural en los días de calor y ofrece zonas para el descanso y el baño en pozas de aguas claras.

Las Fuentes del Llobregat

En Castellar de n’Hug, las Fuentes del Llobregat marcan el nacimiento del río del mismo nombre. El caudal, que puede alcanzar los 4 metros cúbicos por segundo, crea una cascada rápida a menos de un kilómetro del pueblo. El recorrido hasta la base del salto es sencillo y adecuado para todas las edades. El paisaje combina la fuerza del agua con la vegetación de montaña y se mantiene accesible durante todo el año.

Gorg de la Malatosca

El Gorg de la Malatosca se encuentra en Sant Joan de les Abadesses, dentro de la comarca del Ripollès. Esta cascada, rodeada de vegetación y aguas transparentes, forma parte de una ruta corta y fácil de recorrer. El lugar es conocido también por las leyendas locales que lo rodean. La poza principal es un punto habitual para el baño en los meses de verano.

Cascada de la Foradada

La Cascada de la Foradada se localiza en Santa Maria de Corcó. El sendero de acceso, de unos 45 minutos, conduce a un salto de agua que atraviesa un orificio en la roca, generando una imagen característica de la zona. El lugar cuenta con varias pozas y una vegetación densa. Es habitual que los visitantes disfruten del baño y de la tranquilidad del entorno durante todo el año, aunque la afluencia aumenta en verano.

Foradada de Cantonigròs, en Barcelona (Adobe Stock).
Foradada de Cantonigròs, en Barcelona. (Adobe Stock)

Pont de Quebradís

En Saldes, la cascada de Pont de Quebradís aparece como una de las más tranquilas y menos concurridas de la región. Sus aguas, de tono turquesa, discurren junto al río Gósol. El acceso puede realizarse desde la localidad de Saldes o desde Valls, con recorridos de hasta cinco kilómetros. El entorno de montaña y la escasa afluencia permiten una experiencia más íntima en plena naturaleza.

Cascada del río Tenes

En Sant Miquel del Fai, la cascada del río Tenes completa la lista. El salto principal supera los 20 metros y está acompañado de otras caídas menores, lo que conforma un paisaje singular. La ruta de acceso es sencilla y parte desde el monasterio de Sant Miquel. El área resulta atractiva tanto para quienes buscan rutas de senderismo como para quienes prefieren excursiones cortas y espacios para el baño y el ocio al aire libre.

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