
Agosto está a la vuelta de la esquina y, con él, las vacaciones de millones de personas. Aunque son muchos los que ya han planificado su ruta, algunos todavía no se han decantado por un destino.
Si eres una de esas personas, es importante que descartes los lugares más masificados y optes por buscar pueblos que se adapten a tus necesidades. Si estás buscando una localidad con playas bonitas, Tamariu, en la provincia de Girona, es una gran opción.
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Este núcleo costero pertenece al municipio de Palafrugell, en el Bajo Ampurdán, en plena Costa Brava. Actualmente cuenta con 297 habitantes, aunque su población aumenta considerablemente durante el verano gracias a la llegada de miles de visitantes atraídos por su entorno natural.
Qué ver en Tamariu
Uno de los principales atractivos de Tamariu es la Platja de Tamariu, una playa de arena dorada y aguas cristalinas que se ha convertido en uno de los lugares más visitados de la Costa Brava. Sus aguas tranquilas la convierten en una zona ideal para el baño, aunque también es un punto de partida perfecto para practicar kayak o snorkel y descubrir la costa desde el mar.
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Otro de los grandes reclamos de este núcleo costero es el Camino de Ronda, un sendero que permite recorrer parte del litoral y acceder a algunos de sus rincones más bonitos. Entre ellos destacan Cala Pedrosa, conocida por su entorno natural y sus aguas transparentes; Els Liris, una pequeña cala rodeada de rocas donde todavía se conserva una antigua barraca de pescadores; y Aigua Dolça, un enclave más tranquilo rodeado de vegetación.

Para quienes buscan lugares menos concurridos, Cala Marquesa y Cala dels Gens ofrecen un entorno prácticamente virgen al que únicamente se puede acceder por mar. De este modo, Tamariu reúne tanto playas familiares como calas más aisladas para quienes prefieren disfrutar de un ambiente más tranquilo.
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Otros lugares que visitar cerca de Tamariu
Aunque Tamariu destaca por su litoral, sus alrededores también albergan otros lugares de interés para quienes desean completar la escapada. A pocos kilómetros se encuentra el Faro de Sant Sebastià, uno de los miradores más conocidos de la Costa Brava, desde el que se obtienen unas vistas panorámicas del Mediterráneo y de buena parte del litoral.

Otro de los lugares de interés es el poblado ibérico de Sant Sebastià de la Guarda, un yacimiento arqueológico situado muy cerca de Tamariu. En él todavía se conservan los restos de un antiguo asentamiento que permite conocer cómo vivían las comunidades íberas hace más de 2.000 años y comprender la importancia estratégica que tuvo este enclave en la antigüedad.
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Para los amantes de la naturaleza, otra alternativa es acercarse al Parque Natural del Montgrí, las Islas Medes y el Baix Ter, un espacio protegido ideal para practicar senderismo, observar la fauna local o realizar actividades acuáticas. Quienes prefieran una visita cultural también pueden recorrer el centro histórico de Palafrugell, con sus calles, plazas y edificios tradicionales que conservan la esencia del Bajo Ampurdán y su pasado marinero.
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