La cueva de Gibraltar que pudo haber sido el último hogar de los neandertales

Esta cámara sellada por arena durante 40.000 años puede conservar el último espacio habitado por este tipo de primates

Guardar
Google icon
Camara-en-una-cueva-de-Gibraltar
Cueva Vanguard (Clive Finlayson/Gibraltar Museum)

En la cueva Vanguard, en Gibraltar, existe una cámara sellada por arena durante 40.000 años que puede conservar el último espacio habitado por los neandertales en Europa y que refuerza la idea de que esta costa mediterránea fue uno de sus refugios finales.

La estancia recién abierta se encuentra en el fondo de Vanguard Cave, dentro del complejo de cuevas de Gorham, ha sido declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. El equipo del Museo Nacional de Gibraltar ha identificado una cavidad de unos 13 metros de largo que se encuentra encajada en una zona alta del techo de la cueva y aislada del exterior desde la Edad de Hielo.

PUBLICIDAD

Los primeros hallazgos en el suelo y que están intactos en la cámara incluyen huesos de lince, hiena y buitre leonado. Además, hay marcas de garras de un gran carnívoro y una única concha marina de cañadilla. Ese conjunto apunta a un espacio que no había sido alterado desde su sellado por sedimentos antiguos.

Qué se ha encontrado en la cueva sellada de Gibraltar

La cámara forma parte del complejo de Gorham, situado en los acantilados orientales de Gibraltar. En ese enclave, hay cuatro cuevas conectadas conservan rastros de vida neandertal y de humanos modernos primitivos durante más de 100.000 años. En este sistema lo integran Gorham’s Cave, Vanguard Cave, Hyaena Cave y Bennett’s Cave. En la actualidad, se abren casi directamente al mar, pero durante la Edad de Hielo sus entradas daban a una superficie de tierra emergida.

PUBLICIDAD

La UNESCO considera este lugar como una prueba poco común de que los neandertales cazaban aves y animales marinos, arrancaban plumas para usarlas como ornamento y grababan motivos abstractos en las paredes de las cuevas. Era una combinación de conductas que se interpreta como una muestra de pensamiento flexible.

Camara-en-una-cueva-de-Gibraltar
The Vanguard cave, part of the Gorham’s Cave complex, where the discovery was made. Photograph: Gibraltar government

Las dataciones por radiocarbono de la cueva de Gorham sitúan el uso del enclave entre 33.000 y 24.000 años. Esa cronología convierte esta franja litoral en uno de los últimos refugios europeos de los neandertales, cuando ya habían desaparecido de gran parte del continente.

La costa mediterránea como refugio final

Las excavaciones en estas cuevas muestran que los neandertales de Gibraltar no se limitaban a cazar grandes animales terrestres. También explotaban de forma directa los recursos del litoral.

Los niveles de desecho conservan abundantes conchas de mejillón y huesos de peces, focas monje y delfines. Muchos presentan marcas de corte hechas con herramientas de piedra, una señal de que esos animales fueron consumidos y no simples restos recogidos tras la acción de otros depredadores.

El tren hotel que conecta España con el resto de Europa: viajes de hasta 30 euros y velocidades de 200.

En 2024, algunos investigadores que trabajaban con el Museo Nacional de Gibraltar, la Universidad de Murcia y el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra describieron en Vanguard Cave un hogar construido para calentar materia vegetal hasta convertirla en un alquitrán pegajoso. Ese material se usaba como adhesivo para fijar puntas de piedra en lanzas.

La apertura de la cámara sellada y la identificación de ese taller de alquitrán dibujan un perfil de los neandertales como grupos costeros con capacidad técnica y aprovechamiento sistemático del entorno. Las futuras excavaciones en la estancia oculta podrían sacar a la luz enterramientos o nuevas herramientas.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD