El rincón de Madrid que vio nacer a Hombres G: tiene una placa conmemorativa y el grupo le dedicó un álbum

El grupo de pop español inició su andadura en este lugar hace más de 40 años y ahora está reconocido como patrimonio musical de Madrid

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El rincón de Madrid que vio nacer a Hombres G
El rincón de Madrid que vio nacer a Hombres G (Montaje: Infobae).

Pocos grupos de la historia del pop español han logrado lo que consiguieron Hombres G: convertir las calles de un barrio de Madrid en la banda sonora de toda una generación. Desde que David Summers, Rafa Gutiérrez, Daniel Mezquita y Javier Molina comenzaron a tocar juntos a principios de los años 80, su música se extendió por toda España y América Latina con una naturalidad que pocos artistas han repetido. Cuatro décadas después, el grupo sigue llenando estadios y sus canciones siguen sonando con la misma frescura que el día en que se grabaron.

Detrás de ese éxito hay un rincón concreto de Madrid que los cuatro integrantes consideran su origen: un bar del Parque de las Avenidas, en el distrito de Salamanca, donde se reunían en su juventud, componían canciones y construyeron la identidad que los llevaría a la cima del pop en español. Ese lugar es el Rowland, y desde marzo de 2023 luce una placa en su fachada que lo convierte oficialmente en parte de la historia musical de la ciudad.

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Un bar abierto en 1978 que se convirtió en cuna de una banda

El Rowland nació en 1978 de la mano de dos amigos: Nano y Chafly. Lo abrieron en el número 9 de la Avenida de Baviera, en una zona residencial del barrio de Salamanca próxima a la M-30, lejos del centro turístico y del circuito habitual de la noche madrileña. Desde el principio, el local mantuvo un espíritu propio, alejado de las modas y cercano a quienes lo frecuentaban con regularidad.

Fue allí donde, a principios de los años 80, los cuatro jóvenes que formarían Hombres G comenzaron a reunirse. El Rowland no fue solo un lugar de encuentro: fue el espacio donde la banda tomó forma, donde se gestaron canciones y donde nació la complicidad que sostendría al grupo durante décadas. Hoy, más de cuarenta años después, los integrantes siguen acudiendo al local cuando sus compromisos se lo permiten. Las paredes del Rowland acumulan objetos del grupo que Nano conserva como reliquias. Fotografías, recuerdos y detalles que convierten la decoración del bar en un archivo informal de la historia de Hombres G.

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El rincón de Madrid que vio nacer a Hombres G
El rincón de Madrid que vio nacer a Hombres G (Ayuntamiento de Madrid).

Tanto es así que la relación entre el Rowland y Hombres G trascendió lo personal para instalarse en su obra. El bar aparece en la letra de Visite nuestro bar, publicada en 1986, y fue escenario de algunas secuencias de Devuélveme a mi chica, la película que el grupo estrenó en 1987. El local también inspiró a guionistas y escritores que encontraron en sus paredes el ambiente que buscaban.

Décadas más tarde, el vínculo se renovó con La esquina del Rowland, el álbum que Hombres G publicó en 2021 como homenaje explícito al lugar donde todo comenzó. El título del disco dejó claro que aquel bar del Parque de las Avenidas seguía ocupando un lugar central en la memoria y en la identidad del grupo.

Patrimonio musical de Madrid

En febrero de 2023, el Pleno del distrito de Salamanca aprobó rendir un homenaje oficial al Rowland. El acto tuvo lugar el 28 de marzo de ese año, cuando el entonces alcalde José Luis Martínez-Almeida, acompañado de la vicealcaldesa Begoña Villacís, descubrió la placa en la fachada del edificio. Los cuatro integrantes de Hombres G estuvieron presentes.

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La distinción reconoció expresamente “la labor de difusión y promoción de la música desde 1978 en este rincón del Parque de las Avenidas”. Almeida tuvo palabras para Nano y Chafly, y también para el grupo, al que definió como “un orgullo para la ciudad, que 40 años después siguen tocando por todo el mundo”. Sus letras, añadió, “son inolvidables” para quienes vivieron los años 80. El alcalde cerró su intervención con un deseo: “Larga vida a los Hombres G y, sobre todo, al Rowland”.

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