
“¿Qué me voy a hacer?“, se preguntaba Joan Manuel Serrat en 1971, cuando lazó su Mediterráneo. Y es que el mar donde decía haber nacido el cantautor es la cuna de más de uno y más de dos artistas, quienes consideran el haber nacido en el Mare Nostrum como un privilegio. Pese a que Serrat creció más bien a orillas del puerto de Barcelona, otras figuras como el escritor Josep Pla admiraron la masa de agua desde un poco más cerca: desde Calella de Palafrugell.
Las calas y calles blancas de este municipio de 700 habitantes, en el Baix Empordà (Girona), han servido como escenario e inspiración para Serrat o Pla, entre otros muchos. El propio cantante barcelonés reconoció que fue este pueblo marinero, donde el tiempo parece haberse detenido, el que le aportó la esencia para componer una de las canciones más influyentes de la música en español, según informaba ElPeriódico.
PUBLICIDAD
A diferencia de muchos otros puntos de la Costa Brava, Calella de Palafrugell ha conservado su trazado y arquitectura original, resistiendo la presión urbanística que ha transformado buena parte del litoral. El núcleo histórico se caracteriza por calles estrechas, fachadas encaladas y pequeñas plazas que se abren directamente al mar, donde vecinos y visitantes conviven con la actividad cotidiana. Elementos como los antiguos arcos porticados de Port Bo y Les Voltes, que se alinean frente a la playa, acogen ahora tanto casas de pescadores como restaurantes, formando parte de un entorno donde el paisaje de pinos y roca acentúa el carácter singular del municipio.

Según ha resaltado ElPeriódico, quienes desean adentrarse en la atmósfera que cautivó a Serrat pronto descubrirán el encanto del casco antiguo. Pasear por la calle de la Gravina hasta llegar a la iglesia de Sant Pere, con su campanario reloj convertido en símbolo local, constituye parte del itinerario recomendado. Dentro de las residencias singulares del entorno destacan la Casa Rocamora —erigida sobre un escarpe rocoso—, la Casa Verdaguer, perteneciente igualmente al siglo XIX, y la Casa Sagrera, de inspiración neoclásica.
PUBLICIDAD
El paisaje costero ofrece estampas tan singulares como la de la playa del Canadell, donde sobreviven los tradicionales guarda botes: espacios a pie de arena identificados por sus puertas de colores, destinados antaño a guardar embarcaciones y útiles de pesca. Actualmente, forman parte inseparable del perfil local. Hacia el sur, en el Espacio Natural Protegido de Castell–Cap Roig, se encuentran los jardines de Cap Roig, un jardín botánico situado sobre uno de los tramos más apreciados de la Costa Brava.
La cocina local: tradición y productos del mar
El vínculo de Calella de Palafrugell con su entorno natural es especialmente evidente en la gastronomía del Empordà, donde productos marinos y de la huerta dan forma a recetas emblemáticas como el arroz caldoso o el suquet de pescado. Entre los platos más representativos de Palafrugell destaca el Es Niu, una elaboración tradicionalmente ligada al periodo de Cuaresma. Este guiso conjuga tripa de bacalao, huevo duro, pescado seco y patata, aunque las versiones más recientes han sumado ingredientes como sepia, carnes de caza o embutidos.
PUBLICIDAD
Esta síntesis de patrimonio, paisaje y tradición culinaria convierte a Calella de Palafrugell en un enclave único, tal y como ha subrayado ElPeriódico al repasar el arraigo y la autenticidad de este pueblo pesquero.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El bosque de España que parece del trópico: casi nadie conoce la “Selva de Sumatra” declarada Reserva de la Biosfera
Un ecosistema de más de 20 millones de años sobrevive en el noreste de La Palma y con helechos gigantes, especies endémicas

El pueblo del Pirineo catalán a 90 minutos de Barcelona donde probar la tradicional canamillana después de hacer una ruta por sus montañas
Entre fortines abandonados, una sala de cine con 125 años de actividad y recetas ancestrales de montaña, esta localidad del Ripollès propone una escapada completa

Guitarricadelafuente y el pueblo de su abuela en Teruel que marcó su vida: tiene 80 habitantes y es Bien de Interés Cultural
El cantante, que pasó buena parte de su adolescencia en esta localidad de Huesca, encontró entre sus calles y paisajes una fuente de inspiración que todavía permanece en su música

Los 12 rincones de Madrid que te transportan a Estados Unidos por el 250 aniversario de su independencia
El itinerario recorre a pie el centro de la capital y combina piezas artísticas, monedas conmemorativas y edificios históricos vinculados a la nación
Se buscan voluntarios para excavar un castillo islámico de un pueblo de Guadalajara: ofrecen desayuno y sesiones de dibujo durante una semana
Los organizadores del voluntariado advierten que las personas seleccionadas deben tener una condición física adecuada para realizar labores manuales sobre el terreno




