
Ubicada frente a la Ría de Arousa, en las Rías Baixas gallegas, la isla de Sálvora es uno de los rincones más fascinantes y menos conocidos del Parque Nacional de las Illas Atlánticas de Galicia. Un enclave que combina historia, naturaleza virgen, leyendas y una belleza salvaje que cautiva a cada visitante.
La isla, de apenas un kilómetro de largo, fue durante siglos refugio de vikingos, sarracenos, corsarios y piratas. Perteneció a la nobleza y a la Iglesia hasta que, tras pasar por distintas manos privadas, fue adquirida por la Xunta de Galicia en 2008 e incorporada al Parque Nacional en 2001.
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Hoy, Sálvora es la única isla del parque que se encuentra en la provincia de A Coruña, y su acceso está regulado: solo 125 personas pueden desembarcar cada día, mediante excursiones guiadas o barcos con permiso especial.
Rutas y recomendaciones

Sálvora no cuenta con servicios básicos como agua potable, baños o papeleras, por lo que es fundamental respetar el entorno y llevarse toda la basura de vuelta. Al llegar, un panel informativo del parque orienta sobre rutas e itinerarios.
Las dos rutas principales son la del Faro y la de la Aldea. La primera recorre 1,2 km hasta el faro de 1921, ubicado sobre un punto elevado. La segunda, solo accesible con guía, conduce a la antigua aldea de Sálvora: un conjunto de ocho casas que llegaron a albergar a 70 personas, gracias a la actividad de una fábrica de salazón fundada en 1770 y transformada luego en un pazo.
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Patrimonio histórico y espiritual
Otro punto de interés es la Capilla de Santa Catalina, antigua taberna reconvertida en templo en los años 60. En el camino, destaca también la Fuente de Santa Catalina, cuyas aguas son consideradas milagrosas desde tiempos de normandos y vikingos.

Entre las construcciones más curiosas se encuentra la escultura de la Sirena de Sálvora, ‘Mariña’, erigida en 1956 en homenaje a una leyenda local: la historia de una sirena que, tras enamorarse de un caballero romano y dar a luz a un hijo, dio origen al linaje de los Mariño.
Playas, fauna y formaciones legendarias
A pesar de su reducido tamaño, Sálvora ofrece playas vírgenes de aguas cristalinas como la de Os Lagos o la de Area dos Bois, ideales para el baño o el descanso en plena naturaleza.
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La fauna terrestre, introducida por antiguos propietarios para la caza, incluye jabalíes, ciervos y caballos salvajes. En sus aguas, los amantes del snorkel pueden descubrir una rica biodiversidad marina: estrellas de mar, erizos, peces, gorgonias y algas multicolores.
No faltan tampoco las curiosidades geológicas. El islote de O Home de Sagres tiene su propia leyenda, según la cual los antiguos estrimios podían petrificar enemigos con la mirada. Otras formaciones como “el Elefante de Sálvora” o los bolos graníticos del Alto de Gralleiros están envueltos en relatos sobre la Santa Compaña.
Sálvora en la ruta xacobea del mar

La isla forma parte también de la ruta marítima del Camino de Santiago, que conmemora la llegada del cuerpo del Apóstol a Galicia por mar. Esta variante xacobea recorre puntos clave como la isla de Ons, A Toxa o Illa de Arousa, integrando el misticismo jacobeo con la belleza natural del Atlántico gallego.
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