
La costa de Euskadi es una de las más impresionantes del territorio español. Sus 260 kilómetros de bahías, acantilados, formaciones rocosas y playas reciben cada año a miles de turistas que van a disfrutar de sus aguas y su naturaleza. Los paisajes ofrecen una combinación única de montañas verdes que descienden hasta el azul de sus olas, creando una panorámica de la que resulta imposible no enamorarse.
En uno de los tramos más increíbles del litoral guipuzcoano se encuentra Zumaia, en una hermosa bahía donde confluyen los ríos Urola y Narronda. Esta villa costera está rodeada de verdes montañas que acarician el mar en forma de escarpados acantilados, cuenta con un casco histórico medieval y dos espectaculares playas, una de ellas escenario de Juego de Tronos y Ocho apellidos vascos.
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La espectacular playa de Itzurun
Encajada entre dos imponentes acantilados encontramos la playa de Itzurun, situada muy cerca del casco urbano de la localidad. De fina arena dorada, cuenta con 270 metros de longitud y una anchura media de 75 metros. Su fuerte oleaje la convierte en un destino ideal para los amantes de los deportes acuáticos como el surf, el piragüismo o el bodyboard. Se puede decir que es una playa viva, en constante cambio, donde la influencia de las mareas se hace evidente, especialmente en días de mareas vivas, cuando el mar oculta por completo el arenal.
Aunque esté situada entre rocas, este enclave es de fácil acceso, se llega hasta él a través de un paseo marítimo. Además, cuenta con acceso adaptado, escaleras y rampa. Dispone de duchas durante todo el año y amplía sus servicios durante la época estival, en la que habilita un bar-restaurante, un quiosco de helados y el servicio de socorrismo.
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Puede que Itzurun resulte familiar si se ha visto Juego de Tronos, ya que, en 2017, se convirtió en la costa de Rocadragón, el lugar donde Daenerys Targaryen, desembarca en su retorno a Poniente en la séptima temporada de esta ficción.
La ermita de San Telmo, iglesia católica del siglo XIII, ofrece las mejores panorámicas de este arenal. Llama la atención por su sólida edificación, similar a la de una fortaleza, sin apenas elementos decorativos en su exterior. ¿Por qué nos suena? ¿Hemos asistido a una boda aquí? No, pero casi. Amaia y Rafa estuvieron a punto de darse el ‘sí, quiero’ aquí en Ocho apellidos vascos.
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Una formación rocosa con aspecto de hojaldre

Una vez se acude a Itzurun es obligatorio pararse a observar uno de sus mayores atractivos, los flysch. En los ocho kilómetros que separan Zumaia del pueblo a su lado, Deba, se encuentran estos pliegues rocosos que se estima que llevan formándose unos 60.000 millones de años. Pero, ¿qué es un flysch? Esta palabra, en principio tan extraña y difícil de pronunciar, proviene del alemán “flissen” y significa fluir o deslizar. Es una formación de capas rocosas duras con capas de materiales blandos con unas características determinadas paleontológicas o litológicas. La erosión del mar desgasta las capas blandas y deja expuestas las duras y parece que estemos viendo una roca con aspecto de milhojas.
Cómo llegar
34,2 kilómetros separan Zumaia de la capital de provincia, Donostia, un trayecto de 35 minutos circulando por la AP-8.
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