Las reglas del juego de Florentino: ¿qué puede hacer y qué no durante el proceso electoral a la presidencia del Real Madrid?

Las ventajas y los límites del presidente en las elecciones del club blanco

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Florentino Pérez visiblmente enfadado en rueda de prensa. (REUTERS/Violeta Santos Moura)
Florentino Pérez visiblmente enfadado en rueda de prensa. (REUTERS/Violeta Santos Moura)

Florentino Pérez afronta las elecciones con una ventaja clara. El presidente actual del Real Madrid ha decidido activar el proceso electoral de forma urgente, consciente de que el tiempo apremia y las dificultades de proponer una candidatura seria y estructurada sin apenas margen.

Desde su anuncio oficial hace apenas 48 horas, la Junta Electoral se convierte en la responsable de confirmar que las candidaturas cumplen los requisitos exigidos por los estatutos. Y uno de ellos es el calendario, que establece 10 días naturales para organizar la postulación.

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A ello se suman los requisitos de los candidatos: 20 años de socio consecutivos, nacionalidad española, un aval que cubra el 15% del presupuesto del club (187 millones de euros) y una candidatura que cuente con el respaldo de entre 10 y 20 socios.

El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, desmiente rumores y anuncia la convocatoria a elecciones para la presidencia del club, a las que se presentará.

El tiempo: aliado clave

Dada la sorpresa de las elecciones, el único que parece haber aceptado el desafío es Enrique Riquelme, presidente y fundador de Cox Energy. No obstante, en una carta pública, Riquelme pedía “tiempo para dialogar y acordar un proceso más amplio que permita y fomente la participación real de los socios y madridistas”.

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No obstante, según ha defendido Florentino, “cuando convocaron las elecciones en el 2000, no pedí que las retrasaran. Me presenté y las gané”. Es decir, no va a haber tiempo de descuento ni facilidades en el camino para ningún aspirante.

Pero el control del tiempo no es la única carta bajo la manga del presidente del Madrid. Los estatutos del Real Madrid permiten que Florentino Pérez continúe ejerciendo el cargo con plenos poderes durante todo el proceso electoral. Así lo ratifica el artículo 39 de los estatutos del club, que otorga plena conservación de sus poderes a los ya ocupantes del puesto.

Eso significa que Florentino Pérez, en términos estrictamente legales, sigue siendo el mismo presidente que la semana pasada. Puede firmar contratos, tomar decisiones y representar al club ante la UEFA y la FIFA.

Los más de 20 años de Florentino Pérez como presidente del Real Madrid: del fracaso de los “galácticos” a los audios contra Casillas y Raúl o la Superliga.

Qué puede hacer Florentino

La convocatoria electoral no paraliza el funcionamiento del club. En el terreno deportivo, la Junta puede cerrar fichajes, renovar contratos de jugadores o tomar decisiones sobre el banquillo.

Tampoco está paralizada la gestión del Bernabéu. La firma de acuerdos multianuales (partidos de la NFL en 2026 y 2027), la programación de conciertos y eventos, o la resolución de conflictos urbanísticos con el Ayuntamiento de Madrid siguen siendo competencia directa de la directiva actual.

Florentino Pérez en rueda de prensa. (REUTERS/Violeta Santos Moura)
Florentino Pérez en rueda de prensa. (REUTERS/Violeta Santos Moura)

Qué no puede hacer Florentino

Pero, a pesar del gozo de la posición, el presidente del Real Madrid tiene limitaciones que los propios estatutos remarcan. La principal es que no puede modificar las normas del proceso una vez convocadas las elecciones, ni ampliar o reducir los plazos establecidos por la Junta Electoral.

Tampoco puede convocar una Asamblea General Extraordinaria para tratar materias que requieren la aprobación de los socios compromisarios: modificar los estatutos sociales, solicitar préstamos que superen el 20% del presupuesto de gastos, o vender y gravar bienes inmuebles del club quedan fuera de su alcance hasta la constitución de la nueva Junta.

Existe además un tercer frente, más sutil pero igualmente exigible: la Junta Directiva responde con su patrimonio personal de los resultados económicos del club. Realizar gastos masivos no presupuestados durante el periodo electoral que pongan en riesgo la solvencia de la entidad podría derivar en acciones de responsabilidad civil o penal por administración desleal, si se demostrara que el fin era meramente electoralista.

Florentino Pérez en rueda de prensa. (REUTERS/Violeta Santos Moura)
Florentino Pérez en rueda de prensa. (REUTERS/Violeta Santos Moura)

El riesgo de usar el Real Madrid como herramienta electoral

En definitiva, Florentino Pérez puede seguir presidiendo el club, pero no puede utilizar los recursos institucionales como propaganda para su candidatura. Real Madrid TV, las redes sociales oficiales o las comunicaciones internas del club no pueden convertirse en herramientas de promoción exclusiva de la candidatura oficialista.

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