El diseño del estadio, los palcos VIP o la reventa: por qué el Mutua Madrid Open parece vacío pese al cartel de ‘sould out’

La organización del torneo ya trabaja en un nuevo estadio para 2028

Guardar
Estadio del Mutua Madrid Open con asientos vacíos. (Europa Press)
Estadio del Mutua Madrid Open con asientos vacíos. (Europa Press)

El del Mutua Madrid Open 2026 ha reabierto un debate incómodo en el tenis español: cómo es posible que un torneo anuncie “entradas agotadas” mientras sus gradas muestran amplias zonas vacías en partidos de alto nivel. La escena, repetida en la Caja Mágica, ha generado malestar entre aficionados y ha convertido la gestión del aforo en uno de los temas centrales del torneo.

Las imágenes de asientos libres en el Estadio Manolo Santana contrastan con la dificultad para conseguir entradas en la venta oficial. A pesar de la presencia de figuras como Jannik Sinner o jóvenes promesas como Rafa Jódar, la ocupación de las gradas no refleja el cartel del torneo. Lo mismo ocurre en el Estadio Arantxa Sánchez Vicario, donde también se han observado huecos en partidos relevantes.

Una de las razones primordiales es que esta edición ha estado marcada por bajas relevantes. Ni Carlos Alcaraz ni Novak Djokovic participan este año por lesión. Carlitos lo resumió con claridad: “Madrid es casa… me duele tanto no poder jugar aquí”. Djokovic, por su parte, confirmó su ausencia por problemas físicos.

Un problema del diseño del estadio

El origen del fenómeno se encuentra en la propia configuración del Estadio Manolo Santana. Con cerca de 9.700 plazas, aproximadamente la mitad del aforo está destinado a palcos VIP. Este diseño hace que la imagen televisiva dependa directamente de la ocupación de estas zonas ‘premium’. Cuando los palcos no se utilizan, el estadio transmite sensación de vacío, aunque las gradas superiores estén llenas.

Los palcos no se venden al público general, sino a empresas y patrocinadores mediante contratos de hospitalidad de larga duración. Estos acuerdos garantizan alta rentabilidad y una renovación superior al 80%, pero no aseguran asistencia diaria. Como ha señalado la organización, “no hay palcos disponibles y hay lista de espera”, pero el uso real depende de los invitados corporativos, que suelen priorizar sesiones concretas o actividades sociales dentro del recinto.

En muchos casos, el palco se convierte más en un espacio de networking que en un asiento para seguir el partido. Restaurantes, terrazas y zonas VIP concentran parte del público mientras el juego continúa en pista.

El torneo Mutua Madrid Open
Asientos vacíos en el torneo Mutua Madrid Open. (Angel Martinez)

Entradas agotadas… pero no ocupadas

El sistema de venta añade otra capa de complejidad. El torneo no permite cambios ni devoluciones, por lo que cualquier ausencia se traduce automáticamente en un asiento vacío.

La división en sesiones de día y noche también influye: entre turnos, el estadio se vacía por completo, generando imágenes de menor ocupación incluso con entradas vendidas.

El mercado secundario agrava el problema. Plataformas como Viagogo o TicketSwap concentran reventa con precios inflados y adquisición masiva mediante bots. Si esas entradas no se colocan finalmente, el asiento queda libre pese a figurar como vendido. Los precios oficiales, entre 10 y 176 euros, pueden aumentar en reventa, lo que aleja al aficionado medio del acceso real al torneo.

'Timelapse' de la transformación del estadio Santiago Bernabéu en una pista de tenis.

Un fenómeno que va más allá de Madrid

El problema no es exclusivo del torneo español. Eventos como Indian Wells han reconocido situaciones similares, mientras que otros como el Masters de Roma mantienen una atmósfera más compacta gracias a una menor proporción de zonas VIP.

La organización ya prepara una respuesta estructural. Está prevista la construcción de un nuevo estadio para 2028, con capacidad entre 8.000 y 10.000 espectadores y con una reducción del peso de las zonas VIP.

El objetivo es claro: recuperar densidad de público y mejorar la experiencia visual del torneo sin comprometer su rentabilidad. El Mutua Madrid Open no está vacío en ventas, sino en presencia efectiva.