Musso se gana la noche más grande: Simeone elige al argentino y jugará la vuelta de octavos de Champions pese a la vuelta de Oblak

El esloveno regresaba a la convocatoria frente al FC Barcelona después de un mes y medio lesionado

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Oblak o Musso, la encrucijada de Simeone en la portería rojiblanca. (Composición Infobae)
Oblak o Musso, el dilema de Simeone en la portería rojiblanca. (Composición Infobae)

En el Atlético de Madrid hay pocas posiciones que hayan transmitido tanta sensación de estabilidad como la portería desde que Jan Oblak aterrizara en 2014. Desde hace más de una década, la pregunta sobre quién ocupaba ese puesto se respondía casi de forma automática, hasta ahora.

El contexto no puede ser más delicado. Hoy será el tercer y último acto entre rojiblancos y blaugranas y lo que hay en juego son unas semifinales de Champions. Es cierto que el esloveno está de vuelta. Pero también es cierto que Musso ha sido el primer sustituto de Oblak que ha dado un nivel parecido. Y esta semana es la que marca la nota de la temporada del Atlético de Madrid con el remate perfecto el sábado: la final de la Copa del Rey.

Y ahora, Simeone ha disipado las dudas, o mejor dicho, la duda que había hoy para el once: Musso defenderá el resultado obtenido en la ida (0-2) en la que volvió a brillar. Pero también se le espera bajo los palos en La Cartuja

Juan Musso. (EFE/Chema Moya)
Juan Musso. (EFE/Chema Moya)

Oblak: una seguridad que construyó una era

Durante años, Jan Oblak ha sido mucho más que un portero para el Atlético de Madrid. Más de 500 partidos, más de 200 porterías a cero y un estatus que lo convierten en el portero con más imbatibilidades en la historia de LaLiga, con 6 trofeos Zamora.

Su fiabilidad en los momentos decisivos ha sido una constante. Incluso en los partidos más caóticos o en aquellos en los que los colchoneros necesitaban un milagro, ahí estaban los guantes de Oblak.

En la presente temporada, las estadísticas siguen con el esloveno. En la competición doméstica mantiene mejores registros, con más goles evitados (+1,3) y mayor frecuencia de porterías a cero (10/26 frente a las 2/5 de Musso). Es más, durante años, el equipo colchonero se ha asentado bajo una norma inquebrantable: si Oblak está bien, juega.

Jan Oblak.
Jan Oblak.

En Champions la cosa cambia

Pero ahora, esa jerarquía está cambiando. En competición europea, el escenario es distinto. Musso no solo ha respondido, sino que ha elevado el nivel en las rondas del KO.

Su rendimiento desde el partido de la vuelta en Tottenham ha sido especialmente sólido, con una actuación decisiva tanto en Copa del Rey como en la ida frente al FC Barcelona. En total son 1,4 goles evitados frente a los 1,1 de Oblak.

El arquero argentino fue la gran figura del Atlético de Madrid, que avanzó a la final de la Copa del Rey

Un FC Barcelona que obliga a pensar diferente

Además, si estudiamos al rival en profundidad, los de Hansi Flick practican un fútbol que hace decantar la balanza para el argentino. Presión alta, líneas adelantadas y presión sobre la salida de balón que obligan al portero a tener un buen trato con los pies.

Como explicó Koke, capitán del Atlético: “Es importantísimo salir de la presión que suelen hacer. Presionan muy alto, tiran la línea hasta el centro del campo, te ahogan”. Y ahí puede ser una solución el buen pie de Musso.

El argentino es más activo fuera del área, le gusta recibir y se siente más cómodo en la salida. Asimismo, cuenta con un gran desplazamiento en largo a la espalda de los centrales para encontrar la carrera de los delanteros.

Eso es precisamente lo que va a querer encontrar el Atlético de Madrid esta noche. Y para eso juega Musso, que ha empezado a sembrar la semilla de la duda en la portería del Metropolitano.