Pagar el alquiler o la hipoteca sitúa en el umbral de pobreza a más de 4,5 millones de personas en España

Dentro de este grupo, 3,1 millones caen bajo el umbral de pobreza severa tras afrontar el coste residencial, donde la renta tras pagar es inferior al 40% de la mediana nacional

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Anuncios de vivienda en venta y alquiler en Madrid.
Carteles de 'se vende' y 'se alquila' en un portal de una calle de Madrid (Irene G. Domínguez / Infobae España)

Cada vez que finaliza un mes y comienza el siguiente, las familias deben hacer frente a pagos recurrentes en la economía domestica, como el alquiler o la hipoteca. La actual crisis inmobiliaria ha transformado esta transacción en un esfuerzo económico enorme para muchos grupos sociales. Familias monoparentales, de Madrid o Barcelona y en régimen de alquiler son algunos de los perfiles que más se repiten dentro de las 4,5 millones de personas a las que coste residencial las sitúa por debajo del umbral de pobreza relativa.

La sensación de que la nómina desaparece conforme entra a la cuenta bancaria no es nueva. El incremento del precio del alquiler ha llevado al 14,37% de los hogares a destinar más del 30% de sus ingresos al coste de la vivienda. Una cifra que parece poco alarmante pero, al analizar en profundidad el modo acceso a dicha vivienda, afloran las desigualdades, según los datos recogidos por el informe Dificultades económicas: ¿A quién le cuesta más pagar la vivienda? ¿A quién empobrece la vivienda?, elaborado por el Observatorio de vivienda asequible (Provivienda).

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Pese a que la lógica haría pensar que las mayores dificultades se encuentran en los hogares con alquileres por encima del precio de mercado, la sobrecarga tiene más presencia en las rentas de mercado -que representa solo a uno de cada seis hogares-, donde más de la mitad de los inquilinos supera el umbral del 30% de esfuerzo económico y más de un tercio el del 40%, según el estudio, elaborado a partir de los microdatos de la Encuesta de Condiciones de Vida 2025.

Los datos son claros: pagar la vivienda empuja a la pobreza. El coste del alquiler o la hipoteca añade nueve puntos porcentuales a la tasa de pobreza relativa nacional. En términos absolutos, esto se traduce en 4,5 millones de personas a las que afrontar este pago las sitúa por debajo del umbral de pobreza relativa. Dentro de este amplio grupo, 3,1 millones de personas caen bajo el umbral de pobreza severa tras afrontar el coste residencial, donde la renta tras pagar es inferior al 40% de la mediana nacional.

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Las familias monoparentales afrontan mayor sobrecarga

El estudio de Provivienda analiza también qué estructuras del hogar son más frecuentes dentro de la sobrecarga económica. Según los datos, los hogares monoparentales presentan tasas más de tres veces superiores a las de las parejas con hijos, con uno de cada tres en sobrecarga y uno de cada cinco en sobrecarga severa. El mismo patrón se observa en los hogares unipersonales, que afrontan el pago de la renta o hipoteca con un único ingreso.

La situación de los hogares monoparentales no es sencilla, con dos de cada tres con al menos una dificultad material relevante relacionada con la vivienda o los gastos básicos y casi uno de cada cuatro con tres o más dificultades en simultáneo. Dentro de estos problemas el estudio señala la incapacidad de calentar el hogar, que afecta al 23,8% de familias monoparentales, frente al 12,9% de parejas con hijos. Además, más de la mitad de estos hogares es incapaz de afrontar gastos imprevistos.

Por Comunidad Autónoma, las peor paradas en el informe son la Comunidad de Madrid y Cataluña, donde la tasa de sobrecarga total supera el 17 y 18% de hogares con más del 30% de sus ingresos destinado a la vivienda, seguidas de Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Melilla (todas por encima del 15%).

Si en la media de España más de uno de cada tres hogares que alquila a precio de mercado destina más del 30% de sus ingresos al pago del alquiler, este porcentaje toca y supera el 41% en Madrid, Cantabria, Andalucía y Comunidad Valenciana.

El estudio señala también que el alquiler tiene un peso distinto en cada hogar, dependiendo del nivel de renta. El alquiler medio del grupo más pobre (542 euros al mes) es solo un 42% inferior al del grupo más rico (940 euros al mes), pero la renta media del último grupo es cuatro veces mayor a la del primero, por lo que para el esfuerzo supone el 56% de la renta para los más pobres frente al 19% de la renta para los más ricos.

El economista Santiago Carbó analiza la situación actual del mercado inmobiliario. Advierte sobre "subidas significativas" en los precios de compra y explica cómo la escasez y los altos costos del alquiler y las hipotecas consumen los aumentos salariales de las familias.

La hipoteca también supone sobreesfuerzos

Los hogares en hipoteca también presentan sobrecargas desiguales para afrontar las letras, aunque con menor esfuerzo que el alquiler. El grupo de más pobres presenta esfuerzos relativos del 41,6% de sus ingresos, frente al 12,6% de los más ricos. Esto, según Provivienda, se debe a que para acceder a una hipoteca es necesario tener una capacidad patrimonial inicial que ya selecciona hogares con mayor estabilidad económica relativa.

Además, esta es la forma de tenencia más habitual para los hogares con renta media y sirve como un mecanismo eficaz de acceso a la propiedad para quienes pueden afrontar el ahorro inicial. Por el contrario, el estudio señala que en los hogares con menor capacidad económica, la cuota se acerca al límite de lo soportable, estando el 47% del primer grupo en sobrecarga severa.

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