Un conjunto funerario egipcio de 2.500 años de antigüedad y un relieve de Ajenatón y Nefertiti podrán visitarse en un museo de Barcelona: “Es único en España”

El Museu Egipci de Barcelona ha incorporado ambas piezas tras una subasta del verano pasado en la que su fundador, Jordi Clos, adquirió el conjunto, procedente de una colección privada belga

Jordi Clos y Mariàngela Taulé, junto a las nuevas adquisiciones del Museo Egipci de Barcelona
Jordi Clos y Mariàngela Taulé, junto a las nuevas adquisiciones del Museo Egipci de Barcelona. (Europa Press)
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El Museu Egipci de Barcelona ha sumado a su colección permanente dos piezas que combinan antigüedad excepcional y procedencia común: un conjunto funerario completo de más de 2.500 años y un relieve real del periodo de Amarna (1353-1336 a. C.), según ha informado la agencia de noticias Europa Press.

El fundador del museo, Jordi Clos, compró las dos piezas en una subasta celebrada el verano pasado y las ha presentado este martes junto a la directora del museo, Mariàngela Taulé. Se trataba de dos artículos pertenecientes a la colección privada del belga Jean-Jacques Rotthier, célebre coleccionista de antigüedades fallecido en 2009.

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Sin embargo, antes de exponerse, hubo que pasar también por “trabajos de restauración importantes”. Ahora, las dos obras ocuparán espacios distintos dentro del recorrido permanente de la institución: el conjunto funerario se suma al apartado dedicado a figuras femeninas y el relieve pasará a integrar el ámbito reservado a los faraones.

Detalle de Akenatón en un relieve egipcio encontrado en Amarna perteneciente al siglo XIV a. C.
Detalle de Akenatón en un relieve egipcio encontrado en Amarna perteneciente al siglo XIV a. C. (Neues Museum de Berlín)

Un sarcófago exterior y un ataúd interior

El conjunto funerario pertenece al período saíta, y más concretamente, a la dinastía XXVI (664-525 a. C.). Está formado por un sarcófago exterior rectangular y un ataúd interior de forma humana que pertenecieron a una misma mujer llamada Iah-tes-najt, que en egipcio significa “La Luna es su fuerza”. Era hija de Pa-sheeri-aayt, “El hijo de Aayt”, y de la Dama de la Casa Ta-di-iu, “La mujer que se lamenta”.

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La pieza contiene representaciones de hasta 20 divinidades, entre ellas Nut, la diosa del cielo que acoge y protege al difunto en el más allá. Esta figura aparece hasta cuatro veces en el conjunto, una de ellas desnuda, una anomalía que la directora del museo ha vinculado a un origen provincial más que a un taller oficial. En el lugar donde fue hallado el ataúd antropoide, sobre la cabeza de Iah-tes-najt, apareció también un papiro de más de 23 metros de longitud con un ejemplar del Libro de los Muertos, aunque esta pieza no fue adquirida por el museo.

“Lo importante es que tenemos el conjunto completo”, ha afirmado Clos, en relación al hecho de contar tanto con un sarcófago exterior rectangular como con un ataúd interior antropoide. De hecho, el presidente de la Fundació Arqueològica Clos también ha explicado que se trata de un conjunto “único en España”, dadas sus características.

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Una época clave en la evolución del Antiguo Egipto

Por su parte, el relieve amarniense procede de Tell el-Amarna, el lugar donde se edificó la antigua ciudad de Ajetatón, y se ha datado en las fechas del reinado de este gobernante, entre los años 1352 y 1335 a. C. En él, se representa al faraón junto a la reina Nefertiti en el momento de rendir culto al dios Atón. Fue este artículo el que más trabajos de restauración requirió, aunque, tal y como apuntaba Taulé, con estos “ha ganado más potencia”.

La pieza ocupará un lugar destacado en el ámbito dedicado a los faraones dentro del recorrido permanente del museo. Su iconografía permitirá a los visitantes acercarse al periodo de Amarna, una etapa marcada por transformaciones sociales y religiosas profundas en el antiguo Egipto. Durante esos años, el arte egipcio también se vio alterado y cambió el canon clásico por formas más estilizadas, humanas y cercanas, mostrando a la familia real en escenas cotidianas e íntimas.

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